Al
entregar el V Informe de Gobierno ante el Congreso de la Unión,
el presidente Ernesto Zedillo convocó a los mexicanos a sumar
el esfuerzo de todos para fortalecer nuestra identidad, hacer
más firme nuestra unidad y dar nuevo vigor a nuestra esperanza.
Expresó que en
el paso del siglo XX al tercer milenio, los mexicanos por
fin veremos a la nuestra como una nación indiscutiblemente
democrática, pues ha tenido el valor de emprender profundas
reformas para preparar un mejor futuro para todos, e hizo
un llamado a seguir trabajando con voluntad y decisión,
por la grandeza de México.
Ante
el Congreso y el Gabinete en pleno, y acompañado de su esposa
Nilda Patricia Velasco de Zedillo y de sus hijos, Ernesto,
Emiliano, Carlos y Nilda Patricia, el presidente Zedillo
informó del estado que guarda la nación, y detalló los avances
en materia de economía, gasto social, educación, salud y
seguridad social; vías de comunicación, generación de empleos
y descentralización; se refirió asimismo al proceso democrático
que vive el país y dijo que en las elecciones federales
del 2000, todos tenemos una tarea que cumplir.
Estableció
que no obstante las dificultades económicas, el Gobierno
de la República ha aumentado cada año los recursos públicos
destinados a la población, y destina la mayor parte de sus
recursos humanos y económicos a los servicios básicos y
a los apoyos que la gente más necesita.
Subrayó
que se destina al gasto social el 60 por ciento del presupuesto
programable, que es la proporción más alta en la historia
de México, pues hasta hace 10 años era de 36 por ciento
y hace 15 años del 28 por ciento.
El
presidente Zedillo resaltó que su Administración ha hecho
un gran esfuerzo para elevar la calidad en todos los niveles
de la educación; se impulsa una reforma integral en la educación
normal, y se aplica una inversión sin precedente en la infraestructura
para la preparación y capacitación del magisterio nacional.
A la educación se destina la mayor parte del gasto social,
25 centavos de cada peso programable son para este rubro.
Hoy,
nueve de cada diez niños y niñas que entran a la primaria,
cursaron antes por lo menos un año de preescolar y ya son
14.7 millones de estudiantes de primaria; 5 millones 260
mil jóvenes de secundaria, 770 mil más que en 1994; y más
de 2 millones 860 mil mexicanos están cursando educación
media superior, medio millón más que en 1994.
Se
ha completado la renovación de los planes de estudio en
las primarias y de los libros de texto gratuito, de los
cuales se distribuyeron 163 millones de ejemplares; 62 millones
más que en 1994.
Con
la concurrencia de estados y municipios cada día 4 y medio
millones de niños y niñas reciben desayunos escolares, tres
veces más que en 1994. Y 4.2 millones de estudiantes de
primarias rurales, incluidas todas las indígenas, reciben
gratuitamente útiles escolares y materiales didácticos,
informó.
Respecto
del Programa de Educación, Salud y Alimentación, PROGRESA,
manifestó el Jefe de la Nación que este mes se llegará a
la meta fijada para fines de año de atender a 2.3 millones
de familias, y anunció que al inicio del año 2000 se atenderán
a 2.6 millones de familias.
Con
este programa, explicó, muchos niños que nunca habían recibido
atención médica, ya la tienen; quienes habían abandonado
la escuela, han regresado a ella, y están en proceso de
concluir sus estudios de primaria o secundaria.
El
presupuesto del sector salud ha tenido el mayor crecimiento,
70 por ciento en términos reales. El próximo año se logrará
que todos los mexicanos tengan acceso al paquete básico
de salud en hospitales, clínicas, centros de salud o unidades
móviles.
En
los pasados cinco años se han incorporado a los servicios
básicos de salud 16 millones de personas; 98 por ciento
de los niños menores de cinco años ya reciben vacunas para
prevenir 12 enfermedades, con lo cual se evita cada año
la muerte o discapacidad de miles de niños por polio, meningitis
u otras enfermedades, subrayó.
En
su mensaje, el Jefe del Ejecutivo enfatizó que hoy gracias
a las reformas efectuadas, el Instituto Mexicano del Seguro
Social contiene el patrimonio colectivo que protege la salud
y las pensiones de retiro de la mitad de los mexicanos;
resaltó que el nuevo sistema de ahorro para el retiro es
más justo, productivo y protege a 14.8 millones de trabajadores.
Agregó que el IMSS está creciendo y lleva a cabo el programa
de inversiones más grande en su historia.
Hizo
especial mención del rubro de servicios a la población y
destacó que con el nuevo federalismo, que es un ejercicio
democrático, se atienden las demandas de la gente con seriedad;
en los últimos cinco años; 8.3 millones más de mexicanos
reciben agua potable; 10.5 millones más cuentan con drenaje
y alcantarillado; mientras que la energía eléctrica llega
hoy a 95 por ciento de los hogares mexicanos.
En
tanto, informó que el número de empleos alcanzó en el país
su máximo histórico, al registrarse en el mes de julio poco
más de 10 millones 411 mil asegurados en el IMSS, en una
positiva evolución que se apoya en las condiciones generales
de la economía nacional.
Por
una vida digna y productiva en el campo
Señaló,
por otra parte, que con la Alianza para el Campo se apoyan
hasta con 45 por ciento, las inversiones directas de los
productores para elevar la productividad. Cada año el PROCAMPO
está entregando un pago en efectivo que garantiza un ingreso
mínimo a 2.9 millones de productores que siembran 14 millones
de hectáreas de cultivos básicos.
En
relación al PROGRESA dijo que este llega a cuatro de cada
cinco familias rurales afectadas por la pobreza; y el Crédito
a la Palabra llega a casi 550 mil productores de autoconsumo.
También cada año los Programas de Empleo Temporal ofrecen
un millón de puestos de trabajo, 370 mil más que hace cuatro
años.
Ante
diputados y senadores de las diferentes fracciones partidistas
representadas en el Congreso de la Unión, el Presidente
de la República dijo que la democracia que se construye
en México responde a una convicción profunda de la inmensa
mayoría de los mexicanos, quienes han demandado una democracia
plena; fundada en elecciones legales, auténticas, transparentes
y justas.
Por
esa democracia, explicó, este Gobierno convocó a una reforma
electoral que se logró con un consenso sin precedente para
tan delicada materia.
La
democracia por sí sola no asegura que haya buenos gobiernos,
pero los mexicanos sabemos que serán más probables y más
frecuentes en una democracia plena. Al trabajar duro por
una democracia más fuerte, trabajaremos para que haya buenos
gobiernos, apuntó.
Al
hacer referencia a las elecciones federales del año 2000,
el Jefe de la Nación enfatizó que el Gobierno cuidará que
prevalezca un clima de libertad, seguridad y tolerancia.
"La
voluntad popular será la única que decida el resultado de
las elecciones del año 2000, y estoy seguro de que los partidos
y los candidatos también harán su parte obedeciendo la ley
y procurando una contienda responsable, respetuosa y constructiva".
Comentó que el aporte fundamental de los ciudadanos a una
contienda democrática ejemplar, será su participación; votando
con absoluta libertad.
"Puedo
afirmar que en este Gobierno, cada vez que se ha contado
con fundamento legal, se ha procedido contra quien presumiblemente
ha delinquido". La ciudadanía, agregó, sabe que se ha procedido
incluso contra quienes, por su poder económico o su trayectoria
política, en otras épocas habrían sido considerados "intocables".
Por
ello, aseguró que el actual Gobierno de la República seguirá
combatiendo los conflictos que tanto han preocupado a la
opinión pública: serán la legalidad, nunca el autoritarismo;
la tolerancia, nunca el enfrentamiento violento; y la responsabilidad
social, nunca la insensibilidad o la indiferencia.
"Por
la democracia, este Gobierno ha respetado y alentado la
división de los poderes. Por eso promoví una reforma constitucional
que por fin confirió real independencia al Poder Judicial
de la Federación. Por eso, en todo momento el Ejecutivo
a mi cargo ha respetado al Congreso de la Unión", añadió.
Enseguida,
expresó un reconocimiento al Honorable Congreso de la Unión
y dijo que las dos cámaras que lo integran, representan
la pluralidad política de México y han trabajado con convicción
a fin de abordar y resolver asuntos de gran complejidad
y trascendencia para el presente y el futuro del país.
Durante
su discurso, el presidente Ernesto Zedillo señaló que para
el año 2000 el crecimiento del PIB deberá situarse alrededor
de 5 por ciento, y para proteger al máximo posible el valor
de los salarios, la inflación no debe de exceder el 10 por
ciento; y el déficit fiscal deberá ser equivalente al 1
por ciento del PIB.
Subrayó
que se mantendrá la política cambiaria de libre flotación
que ha probado ser de enorme utilidad para proteger al máximo
posible a la economía nacional de las circunstancias adversas
de la economía internacional y de los movimientos especulativos
de capital.
Al
referirse a la seguridad pública, el presidente Ernesto
Zedillo reconoció la labor legislativa que ha propiciado
que ahora se cuente con leyes más adecuadas para enfrentar
a la delincuencia, en donde los tres órdenes de gobierno
Federal, estatales y municipales trabajan coordinadamente
para realizar mejores investigaciones y perseguir a los
criminales en todo el país, a fin de combatir este mal social.
Recordó
que en los pasados cinco años, se han realizado cinco reformas
constitucionales, 64 reformas a los códigos y ordenamientos,
y se han emitido 11 nuevas leyes que tienen que ver con
seguridad pública y justicia.
Antes,
dijo, no contábamos con leyes adecuadas para perseguir y
castigar la delincuencia organizada ni el lavado de dinero.
Ahora con esas reformas tenemos leyes que hacen mucho más
difícil que los criminales logren obtener su libertad provisional
y seguir delinquiendo en las calles.
Asimismo,
informó que en este año los gobiernos Federal y estatales
invierten 9 mil millones de pesos en seguridad pública;
más del doble, en términos reales, de lo invertido el año
pasado, y cerca del triple de lo de 1997, de los cuales
el 70 por ciento se ejercen en estados y municipios.
Agregó
que el Gobierno Federal también fortalece sus cuerpos de
seguridad, con la creación de la Policía Federal Preventiva,
que cuenta con nuevos mecanismos de selección, entrenamiento
y control para detectar y evitar que la infiltren malos
elementos.
Por
último, destacó la participación activa de las fuerzas armadas
en la atención a la población afectada en caso de desastres
naturales y específicamente en el trabajo que realizaron
en las costas de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, y en las labores
de protección civil por el huracán Mitch que golpeó a nuestros
hermanos de Centroamérica.