Comunicado No. 640
Los Pinos, enero 8, 1998.

Ayuda inmediata a la población desplazada en el estado de Chiapas: Ernesto Zedillo

  • Ordenó enviar con celeridad y eficiencia medicamentos, servicios básicos de salud, alimentos y abrigo.

  • Dio instrucciones al Secretario de Salud para coordinar los apoyos en conjunción con el gobierno del estado de Chiapas.

  • Convocó a todos los mexicanos a ayudar a nuestros hermanos de Chiapas.


El Gobierno de la República aprovechará todos los instrumentos de la política social con que cuenta para acudir de inmediato al auxilio de la población desplazada en Chiapas, afirmó el jefe del Ejecutivo, Ernesto Zedillo, durante la ceremonia conmemorativa del "Día de la Enfermera 1998", que tuvo lugar en el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos.

Para ello, giró instrucciones al secretario de Salud, Juan Ramón de la Fuente, para que hoy inicie la coordinación necesaria con el gobierno del Estado y con las otras dependencias involucradas, asegurando así la concentración en Chiapas de los abastecimientos y recursos humanos requeridos.

Le instruyó también para que una vez completados los preparativos, viaje a Chiapas mañana mismo para ofrecer, iniciar y coordinar con el gobernador Roberto Albores Guillén, los trabajos de apoyo a la salud de las familias desplazadas.

"Estoy seguro de que el auxilio a nuestros hermanos chiapanecos desplazados estará por encima de cualquier otra consideración. Sé que en esta tarea tan importante para nuestros hermanos chiapanecos, como en tantas otras en que se ha necesitado su colaboración, contaremos con la participación incondicional de las enfermeras, de los enfermeros y de los médicos de México", puntualizó el Presidente de la República.

Subrayó que debemos hacerles llegar con celeridad y eficiencia medicamentos, servicios básicos de salud, alimento y abrigo, así como el apoyo necesario para que regresen con toda seguridad a sus comunidades.

Comentó que luego de recibir el llamado telefónico del nuevo gobernador de Chiapas, quien solicitó el apoyo urgente del Gobierno Federal, éste acudirá al auxilio de ellos porque es una responsabilidad humana y es además, una responsabilidad básica de todos los órdenes de gobierno. Enfatizó que se trata de un auxilio del que depende la salud y la vida de niños y ancianos, de hombres y mujeres.

Acompañado por su esposa, la señora Nilda Patricia Velasco de Zedillo, por los secretarios de Salud y de Marina, los directores del IMSS y del ISSSTE, y ante más de 400 enfermeras y enfermeros de todo el país, el doctor Zedillo hizo un llamado a todos los mexicanos para ayudar a nuestros hermanos de Chiapas.

En otro contexto de su discurso se refirió al Programa de Estímulos a la Productividad y Calidad en Favor del Personal de Enfermería, en donde anunció que los recursos destinados aumentarán en más de 50 por ciento con respecto del año pasado, ya que, dijo, un objetivo central de esos estímulos es elevar la calidad de los servicios que ofrecen nuestras instituciones.

Asimismo, hizo un reconocimiento al trabajo de las enfermeras por su destacada participación luego del paso del Huracán Paulina, que causó graves estragos en Guerrero y Oaxaca. "No me cansaré de repetir: el personal de enfermería que estuvo allí, respondió a esa prueba de manera ejemplar. Gracias a su intervención oportuna, eficiente, infatigable, fue posible evitar un desastre epidemiológico", anotó.

También reiteró que el cuidado de la salud es una de las prioridades básicas del Gobierno de la República, y que se continuará trabajando para que el reconocimiento al desempeño de la labor de la enfermería se traduzca en mejores condiciones salariales y laborales, que permitan cumplir mejor con la delicada misión que les corresponde.

Durante la ceremonia, el Presidente hizo entrega de reconocimientos a diez enfermeras, de un total de 8 mil 480, distinguidas por su destacada participación en el Programa de Estímulos a la Productividad y Calidad en Favor del Personal de Enfermería: María Elena Rangel Fernández, María de la Luz Martínez Castillo, Amalia Reyes Guevara, Rosa María Nava Chavero, Rosaura Avalos Martínez, María Enriqueta Romero, Teresa Pedraza Chávez, Martha Romero Tovar, Elodia Carbajal Yáñez y Beatriz Zamora Casillas.

Luz María Martínez Aguilar, enfermera de los servicios de salud del estado de Tamaulipas, enfatizó que la enfermería ha pasado del papel de cumplir las instrucciones, al de la toma de decisiones: ha pasado del añejo señalamiento de conductas excesivas en el trato, a la demanda permanente de su asistencia personalizada y ha pasado de la rigidez de sus estructuras de mando, a la flexibilidad de los esquemas holísticos en donde la participación y la comunicación se da en todas las direcciones.

Por su parte, Elizabeth Pimentel Vázquez de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la UNAM externó: "quienes hemos elegido la carrera de enfermería queremos ser propositivos y participar en la consolidación de nuestro sistema de salud". Agregó que a este sector le interesa que los jóvenes del futuro también gusten o aspiren a desarrollarse y a realizarse en la enfermería.

Finalmente, al tomar la palabra Esther Nolasco Domínguez, jefa de enfermeras del Hospital Naval de Acapulco, expuso que todos los días del año su actividad demanda responsabilidad profesional, adecuada aplicación de conocimientos, entrega absoluta y constancia en el desempeño del trabajo cotidiano. Cambios no sólo en actitud, sino también en aptitud.

Al evento asistieron el secretario de Salud, Juan Ramón de la Fuente; el director general del IMSS, Genaro Borrego Estrada; el director del Sistema Nacional DIF, Mario Luis Fuentes Alcalá; el secretario de Marina, José Ramón Lorenzo Franco; el director general del ISSSTE, José Antonio González Fernández; el director del IPN, Diódoro Guerra Rodríguez, y el rector de la UNAM, Francisco José Barnés de Castro.