Comunicado No. 651
México, D.F., enero 14, 1998.

Todos los mexicanos debemos dejar a un lado el encono y la recriminación: Ernesto Zedillo

  • No es legítimo obtener ganancias políticas del dolor de los mexicanos.
  • No es legítimo aprovechar un conflicto para debilitar a las instituciones.
  • Hoy es tiempo de construir puentes para el diálogo, el entendimiento y los acuerdos.
  • No perdamos más tiempo: resolvamos las causas reales de la miseria, el atraso y el rencor.

Dejar de lado el encono y la recriminación para sumar voluntades y, con el esfuerzo de todos, solucionar las causas de la miseria, el atraso y el rencor, propuso el presidente de la República, Ernesto Zedillo, durante la presentación del Programa de Educación 1998.

No es legítimo aprovechar un conflicto o un problema para intentar debilitar a nuestras instituciones y dividir a los mexicanos. Hoy, es tiempo de que todos contribuyamos a construir puentes para el diálogo, el entendimiento y el acuerdo, aseveró.

En la ceremonia que tuvo lugar en el patio central de la Secretaría de Educación Pública, el Primer Mandatario advirtió que algunas voces buscan aprovechar problemas que preocupan a toda la sociedad para favorecer posiciones de grupo o intereses de partido.

En este sentido, subrayó que es ilegítimo buscar obtener una ganancia política con hechos que duelen o indignan a todos los mexicanos. "No es legítimo que ante problemas que de suyo son antiguos, complejos y graves, se minimicen los esfuerzos que entre todos estamos haciendo para reparar injusticias, para resolver discordias, para atender demandas que son y se reconocen como justas", aseveró.

No perdamos más tiempo. Dediquemos nuestra energía y el esfuerzo de todos a solucionar las causas reales de la miseria, el atraso, el rencor. Hoy es tiempo de que todos dejemos a un lado el encono y la recriminación. Hoy es tiempo de que todos trabajemos por la unidad que es nuestra mayor fuerza para edificar un país de oportunidades, de progreso, de justicia, puntualizó.

El doctor Zedillo recordó que en la ceremonia de apertura del primer periodo de sesiones del Congreso de la Unión, el pasado 1° de septiembre, propuso "practicar una genuina ética de responsabilidad política", que comprenda la defensa invariable del orden jurídico y el respeto a las instituciones; una ética que aliente el diálogo y la tolerancia en el marco de la ley, que privilegie la responsabilidad y la mesura, que estimule actitudes y propuestas constructivas.

Ante funcionarios y líderes del sector educativo nacional, el Primer Mandatario informó que uno de cada cuatro pesos que gasta el Gobierno Federal se destina a este rubro, monto que la convierte en la asignación más importante del presupuesto federal.

Este presupuesto, explicó, permitirá que 28.4 millones de niños y jóvenes tengan acceso a la educación por conducto de las casi 210 mil escuelas del Sistema Educativo Nacional en el ciclo escolar 1998-99.

Al referirse a los objetivos del Programa de Educación 1998, el presidente Zedillo indicó que en el nivel medio básico, la matrícula crecerá en 250 mil alumnos, para llegar a una cantidad estimada en 23.2 millones de educandos. Para atender esta población se construirán más de 4 mil escuelas, así, el total de las instalaciones del nivel básico ascenderá a 191 mil planteles de preescolar, primaria y secundaria.

La infraestructura educativa construida en los últimos años ha permitido reducir de 2.8 millones a un millón 250 mil el número de niños que no asisten a la escuela.

El presidente Zedillo destacó que en el presente ciclo escolar, 85 de cada 100 niños concluirán su educación primaria, en tanto en 1992, sólo 71 niños terminaban sus estudios, lo que representa un incremento de 14 por ciento en la eficiencia terminal.

En el nivel secundaria, indicó, la matrícula para el próximo ciclo escolar se incrementará en casi medio millón de alumnos respecto al ciclo 1994-95. Con el propósito de contribuir a la permanencia de los estudiantes de secundaria se ampliará el Programa de Libros de Texto Gratuitos hasta beneficiar a un millón 100 mil alumnos de primer grado.

El Primer Mandatario anunció que este año los programas compensatorios beneficiarán a 4.8 millones de niños de casi 40 mil escuelas. Estos rubros consideran, entre otros aspectos, la construcción y equipamiento de 2 mil 900 espacios educativos; la actualización de casi 87 mil profesores y personal técnico, y la entrega de ayuda económica a más de 3 mil 400 supervisores.

Asimismo, anunció que a finales de este año el Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa) otorgará becas escolares a más de dos millones de niños y jóvenes, entre el tercero de primaria y el tercero de secundaria de los municipios con mayores rezagos sociales, señaló.

En materia de educación indígena, subrayó que, en los últimos tres años, se ha realizado un esfuerzo sin precedentes por fortalecerla. En ese sentido, agregó, la matrícula de educación bilingüe se incremento 7.4 por ciento, mientras que la de preescolar y primaria general se incremento 1.1 por ciento. El doctor Zedillo precisó que 40 por ciento del aumento de la matrícula nacional en esos niveles corresponde a la población indígena.

Señaló que la matrícula en educación media superior crecerá casi medio millón de alumnos para el próximo ciclo escolar y destacó que el propósito central en la educación superior es que para el año 2006 las instituciones nacionales de educación superior logren estándares de formación y desempeño equiparables a las mejores universidades.

Manifestó su compromiso de fortalecer el federalismo educativo, como un medio eficaz para ampliar la cobertura y la calidad en todos los niveles de nuestro sistema educativo.

En su intervención, el secretario de Educación Pública, Miguel Limón, señaló que como parte del proceso de federalización, que inició en 1992 el entonces titular de la SEP, el doctor Ernesto Zedillo, este año se transferirá a las entidades federativas la infraestructura física y los elementos técnicos de los espacios educativos.

Por su parte, el gobernador de Oaxaca, Diódoro Carrasco Altamirano indicó que antes de que se llevara a cabo el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, un centralismo agobiante inhibía las posibilidades y capacidades en materia educativa e impedía definir metas acordes a las características de cada entidad.

Por último, el secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Humberto Dávila Esquivel, señaló la importancia de forjar una educación más participativa y solidaria.