Comunicado
No. 854
Tumbalá, Chis., abril 29, 1998.Sí
es posible la reconciliación en Chiapas, afirmó
el presidente Ernesto Zedillo.
- Hizo un
llamado a que los que se han inconformado
realicen un examen de conciencia.
- Dijo
que como Presidente no atropellará los
sentimientos y causas de 92 millones de
mexicanos.
- La
responsabilidad del Jefe del Ejecutivo es
conciliar, atender y tomar en cuenta el
interés de todos y no de unos cuantos.
- Entre
mexicanos no puede haber guerras ya, la
única guerra que haría el gobierno
sería en contra de una potencia
extranjera que intente pisotear nuestro
territorio.
- El
presidente Zedillo demandó dejar atrás
las palabras huecas, las de amenaza, las
de duda y las de desconfianza.
El presidente de
la República, Ernesto Zedillo, afirmó
categórico que la reconciliación en Chiapas sí
es posible, si tenemos la fuerza, la voluntad y
la capacidad de avanzar simultáneamente en todos
los caminos que convergen en el desarrollo de la
entidad, si los inconformes tienen la capacidad
intelectual de reconocer de que lado ha estado la
tolerancia y la paciencia.
Además resaltó
la necesidad de enfatizar en las acciones y los
proyectos sociales para atender los
requerimientos más esenciales, establecer la
plena vigencia del Estado de Derecho, promover el
progreso económico y generar nuevas opciones
productivas.
El Jefe del
Ejecutivo Federal agregó que se debe reconocer
que México ya cambió y dejó atrás la
democracia formal y acotada, que muchas veces fue
manipulada, defraudada y traicionada.
Por fortuna,
abundó, en nuestro país tenemos una democracia
verdadera, donde todo mundo tiene un sitio para
dar su lucha política por lo que cree y por ello
no existe justificación alguna para la amenaza
de la violencia.
En ese sentido
expresó que en el México de hoy existe algo
para evitar las guerras, las divisiones entre
hermanos, los conflictos y para evitar
derramamientos de sangre: que es hacer buena
política, la cual tiene como condición que
quienes piensan distinto acepten someterse al
acuerdo, a la aprobación y al voto de la
mayoría, sin que esta ignore a las minorías.
Durante la firma
del Acuerdo Social para el Bienestar y Desarrollo
de la Integración Norte y Zona Chol y Tzeltal de
Chiapas, el Primer Mandatario de la Nación dijo
que no puede, en aras de resolver un problema que
en corto plazo sería de gran popularidad
política, atropellar los sentimientos y causas
de 92 millones de mexicanos.
"Mi
responsabilidad republicana es conciliar, atender
y tomar en cuenta el interés de todos los
mexicanos y no nada mas de unos cuantos",
agregó, el Primer Mandatario de la Nación,
quien, aceptó que efectivamente somos un país
pobre, con muchos problemas, pero que al mismo
tiempo, tenemos la confianza de que a partir de
nuestro propio esfuerzo, trabajo y unión
podremos resolver la problemática económica y
social.
Ejemplificó que
si en una gran plaza pudiéramos juntar a los 92
millones de mexicanos y preguntarles si creen en
el trabajo y que nunca será posible lograr nada
bueno a través de la violencia, los 92 millones
levantarían seguramente su brazo por rechazar la
violencia, dijo.
Desde esta parte
del país reiteró que entre mexicanos no puede
haber guerras ya, porque la vez que lo hicimos
fue para ganar nuestra independencia y nacer como
nación.
En este sentido,
señaló, que nunca más puede haber
enfrentamientos fraticidas entre los mexicanos y
menos ahora cuando tenemos el método de la
política de la democracia para dirimir nuestras
diferencias.
Ante los hombres
del campo de Chiapas, el Presidente de la
República también aseguró que están
equivocados quienes dudan de las intenciones del
Gobierno, como quienes lo acusan, también, de
estar preparando la traición y tener propósitos
ocultos.
Hizo un llamado
para que se tenga la honradez intelectual de
reconocer, de que lado está la tolerancia y la
paciencia.
De igual forma,
solicitó a las partes hablar con la verdad,
además de que, aclaró, el primero que tiene que
hablar con ésta es el Presidente de la
República. Y yo, con toda franqueza, sin ningún
ánimo de exacerbar ánimos, quiero decir que,
después de estos años tengo serias dudas de que
esas personas que dicen que quieren ayudar a
resolver el problema, realmente lo quieran hacer.
Bien harían, en
un acto de conciencia y honestidad intelectual
decir qué es lo que quieren de este conflicto y
cuál es la agenda política que traen escondida
en la manga, añadió.
Durante este acto
el Primer Mandatario de la Nación estuvo
acompañado del gobernador de la entidad, Roberto
Albores Guillén y de los secretarios de
Educación Pública, Miguel Limón Rojas; de
Comunicaciones y Transportes, Carlos Ruiz
Sacristán; de Desarrollo Social, Carlos Rojas;
de la Reforma Agraria, Arturo Warman, entre otros
importante funcionarios públicos.
La firma de
Acuerdo Social para el Bienestar y Desarrollo de
la Región Norte Chol y Tzeltal de Chiapas es
parte de la agenda del segundo día de gira de
trabajo realizada por el presidente Ernesto
Zedillo.
Una vez firmado
este documento se trasladó al ejido de Emiliano
Zapata del municipio de Tumbalá, en donde
realizó un recorrido por la escuela primaria
federal bilingüe "Niños Héroes",
para posteriormente trasladarse al municipio de
San Fernando, en donde encabezó la evaluación
de las empresas sociales del Estado de Chiapas.
Aquí el
Presidente de la República afirmó que su
gobierno realiza las tareas no con una intención
partidista o política sino porque tiene la
obligación irrenunciable de trabajar y servir a
todos los mexicanos.
Solicitó a los
campesinos o indígenas trabajar con las
instituciones de la República, con la seguridad
de que nadie, en el gobierno, les va a pedir que
renuncien a sus principios.
El Titular del
Poder Ejecutivo exhortó a dejar a un lado la
ideología de la violencia, porque indicó que en
este país y en ninguno otro la violencia ha
conducido a algo bueno.
Finalmente,
subrayó que el Gobierno no quiere que ningún
mexicano se humille ante otro mexicano y mucho
menos, se humille ante el Gobierno.
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