Tuxtla Gutiérrez, Chis., 1 de julio de 1998.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante la ceremonia en la que inauguró la Clínica de Medicina Familiar del ISSSTE, en esta ciudad.

Muy apreciado señor Gobernador;
Señor Presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez;
Muy apreciados compañeros y compañeras servidores públicos;
Señoras y señores:

Me da mucho gusto terminar esta nueva gira de trabajo por Chiapas, aquí, en Tuxtla Gutiérrez, precisamente con la inauguración de esta nueva Clínica de Medicina Familiar del ISSSTE.

He venido, una vez más, a este querido estado, como seguiré haciéndolo, para unir el trabajo del Gobierno Federal al que diariamente realizan las autoridades y el pueblo de Chiapas.

Sé que ustedes se esfuerzan permanentemente por superar los rezagos sociales que todavía se viven en muchas colonias urbanas y en muchas comunidades rurales.

Hoy damos un paso más en materia de salud, especialmente para los trabajadores al servicio del Estado y sus familias.

Esta nueva clínica viene a sumarse a las más de 40 instalaciones de atención a la salud, de esta noble institución en Chiapas.

La atención de calidad que se han comprometido a brindar los compañeros médicos, enfermeras y trabajadores administrativos, fortalecerá la que ya reciben más de 200 mil derechohabientes del ISSSTE en el estado.

Nuestras compañeras y compañeros servidores públicos y sus familias, tendrán así un nuevo aliciente para seguir sirviendo a los chiapanecos con mayor eficacia.

Todos sabemos que las maestras y los maestros de Chiapas hacen su mayor esfuerzo para llevar educación, incluso, a lugares muy apartados del estado, para que los niños, las niñas, los jóvenes chiapanecos, tengan las oportunidades que merecen para vivir mejor con su propio esfuerzo.

Todos los demás servidores públicos que atienden a la población en las oficinas de gobierno, que salen a los lugares en que vive la gente para proveer servicios, para conocer las demandas sociales, para concertar acciones que resuelvan esas demandas, son hombres y mujeres que han elegido la noble tarea de servir honestamente a nuestros conciudadanos.

Son miles los servidores públicos que en Chiapas abren y reparan caminos y carreteras; construyen y conectan sistemas de agua y de electrificación, edifican escuelas y centros de salud; apoyan, de diversas maneras, la agricultura y la ganadería; protegen los ecosistemas; respaldan proyectos productivos que son muy importantes para las comunidades.

Con el trabajo de los servidores públicos de Chiapas, al lado de las comunidades urbanas y rurales, cumpliremos la meta que nos hemos trazado para el año 2000, en el sentido de que los promedios de atención social que existen en la República sean como los de Chiapas o, más bien, llevemos estos índices de Chiapas al promedio de la República.

Por eso, es muy satisfactorio que hoy dispongan de esta nueva clínica y así contribuyamos a esa tarea.

Además de esta clínica, durante esta gira de trabajo, el señor Gobernador y un servidor inauguramos el Hospital Integral de Tila, que dará servicio integral a 35 mil personas de seis municipios.

Asimismo, visitamos el Centro de Salud de Simojovel, que ahora cuenta con instalaciones de hospitalización.

También en Simojovel asistimos a la evaluación del Programa Especial de Alfabetización para Chiapas, con el que estamos avanzando para superar el grave rezago de la entidad, en materia de educación para adultos.

También en el municipio de Tila, en el ejido "Río Grande", estuvimos en la presentación del Programa de Desarrollo Agropecuario para las regiones Norte, Altos y Selva-Norte, que beneficiará a campesinos de 17 municipios.

De este modo, seguimos trabajando para resolver los problemas profundos del estado, que son los del atraso y la pobreza. Esta es una tarea en la que no descansaremos.

En la medida de las posibilidades del Gobierno de la República, seguiremos destinando a Chiapas recursos cada vez mayores, para promover el desarrollo que con toda razón demandan los chiapanecos.

Por otra parte, he vuelto a reiterar que el Gobierno seguirá poniendo el mayor esfuerzo para lograr que el conflicto que ha preocupado a los chiapanecos y a los mexicanos durante más de cuatro años, se resuelva únicamente por la vía política. Para ello, tenemos los instrumentos en el marco de la democracia que nos estamos dando los mexicanos.

El Gobierno será, en todo momento, congruente con esta posición, sin renunciar a su obligación de hacer valer el Estado de Derecho y de proteger los intereses de la mayoría de los mexicanos.

Por eso, he insistido en que el Gobierno seguirá abierto a restablecer la negociación para resolver políticamente el conflicto, para encontrar la solución que nos lleve a unir las fuerzas de todos en el trabajo que más importa, que es el de la justicia social.

De la misma manera, he dicho que los servicios sociales que se están ampliando en Chiapas son para todos los miembros de las comunidades.

Todos debemos trabajar por la reconciliación en las comunidades que se encuentran divididas y entre distintas comunidades que se han enfrentado por diversos motivos.

A través del respeto y de la tolerancia, debemos fortalecer el pluralismo y la democracia en la que todos tienen un lugar. Este es el sentido de la reconciliación por la que pugnamos.

En el marco de la Ley, en Chiapas debemos fortalecer las instituciones democráticas que, con tanto esfuerzo, estamos construyendo en toda la República.

Este es el mensaje que traigo una vez más a su estado, en nombre del Gobierno de la República.

Chiapas tiene por delante un futuro promisorio. Chiapas puede encontrar la senda del desarrollo con justicia, como lo estamos haciendo, gradualmente pero con firmeza, en la mayor parte del territorio chiapaneco.

Para que este desarrollo llegue a todas partes, es necesario dejar atrás toda amenaza de violencia. Es necesario impedir que se impongan los extremistas de todos los grupos. Es necesario promover la concordia y la reconciliación en las comunidades. Y es necesario seguir avanzando en la educación, en la atención a la salud, en la alimentación, en los caminos y las carreteras, y en la provisión de otros servicios básicos para todos.

Si todos ponemos la parte que nos corresponde, evitaremos nuevos sufrimientos en las comunidades chiapanecas, a nuestras hermanas y a nuestros hermanos indígenas.

Si todos demostramos la voluntad que nos pide el pueblo de México, construiremos un Chiapas que sea orgullo y ejemplo para toda la República.

Muchas gracias.