Pijijiapan, Chiapas, 8 de diciembre de 1999.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, con motivo de la conclusión de los trabajos de reconstrucción de carreteras y puentes federales, que encabezó en el Puente Urbina, kilómetro 138+2 de la carretera federal No. 200, de este municipio.

Muy apreciado señor gobernador de Chiapas, amigo Roberto Albores;
Muy apreciado señor Presidente municipal de Pijijiapan;
Muy apreciado señor Presidente municipal de Tapachula;

Amigas y amigos:

Regreso con gran gusto, con mucho entusiasmo, por vigesimanovena vez como Presidente de la República, a este estado que tanto quiero: ¡a su tierra, a Chiapas! (Aplausos).

Y me da gusto estar de nuevo aquí en este municipio de Pijijiapan, que tan triste y difícil situación vivió el año pasado, pero que ahora da gusto regresar y verlo de pie, trabajando con entusiasmo, con decisión en su gente. ¡Gracias por recibirme! (Aplausos).

Qué bueno que tan sólo en este año he podido estar dos veces aquí, en Pijijiapan.

Como decía antes, con esta gira ya son 29 las giras que he hecho como Presidente de la República a su estado. Y quiero decirles que 19 de esas giras, incluida ésta, la he hecho al lado de mi amigo, el gobernador Albores Guillén, lo que me da mucho gusto. (Aplausos).

En cada una de esas visitas he podido comprobar la recia voluntad de los hombres y las mujeres de Chiapas que nunca se rinden ante las dificultades, por grandes que éstas sean. Ustedes son una prueba de ello.

Así lo demostraron al mantener muy firme la esperanza y, sobre todo, la unidad y el trabajo, para sobreponerse a los efectos de las fuertes lluvias y las inundaciones de septiembre del año pasado.

Fue una prueba muy difícil, sobre todo por las vidas que tristemente se perdieron y que nunca dejaremos de lamentar; sin embargo, con la voluntad y el esfuerzo que caracteriza al pueblo de Chiapas, todo lo demás lo hemos ido recuperando. Ha sido un esfuerzo grande.

Las lluvias afectaron a un territorio equivalente a la superficie de los estados de Morelos, Querétaro y Tlaxcala juntos.

Personalmente pude comprobar la dimensión de los daños durante las giras que realicé para coordinar los trabajos de rescate, atención a damnificados y de reconstrucción.

Uno de los esfuerzos más importantes para superar la emergencia, como ya se ha mencionado aquí, fue el establecimiento de pasos provisionales en los muchos caminos rurales y carreteras que resultaron dañados.

Me recordaba ahora el Presidente municipal de Pijijiapan, que tan sólo aquí en su municipio 14 puentes fueron destruidos, sólo quedó de pie un solo puente. De ese tamaño fue la destrucción que sufrimos el año pasado.

Fue una etapa muy difícil, que pudimos dejar atrás uniendo esfuerzo entre todos: población, organizaciones sociales, autoridades municipales, autoridades del estado y del Gobierno de la República.

Gracias a la reparación provisional de caminos y carreteras que inicialmente se hizo, se facilitó la instalación de albergues, la dotación de alimentos y suministros, la prevención de enfermedades y el restablecimiento de los servicios de energía eléctrica y agua potable, entre muchas otras acciones.

Los pasos provisionales fueron muy útiles, asimismo, para el traslado de los materiales de construcción en apoyo a las familias que sufrieron daños en sus viviendas y para empezar la reparación de escuelas y centros de salud dañados.

En cuanto el clima y el fin de la emergencia lo permitieron, se empezó la reconstrucción definitiva de los caminos y carreteras dañados.

Tanto en la etapa de reparación provisional, como en la de reconstrucción definitiva, los trabajadores de la SCT, los camineros de México, han trabajado incansablemente para servir al pueblo de Chiapas, por ello, reconocemos su esfuerzo. (Aplausos)

Gracias compañeros.

No voy a insistir en los datos que ya mencionaba el Secretario de Comunicaciones y Transportes; no quiero insistir también en lo que nos decía, con mucha razón, el señor Gobernador. Sólo quiero destacar que para mí es motivo de enorme satisfacción poderles decir de nuevo: Palabra empeñada, palabra cumplida. (Aplausos)

Ya están reparadas las carreteras y yo espero que en lo que hemos escuchado aquí, que antes de que acabe este mes, estén los caminos rurales, así se ha cumplido, los tengo a ustedes de testigos. (Aplausos)

Me da también mucho gusto saber que la reparación de la infraestructura ferrocarrilera esté prácticamente terminada y que sólo queden por concluir dos puentes también este mismo mes.

Los cerca de mil 500 millones de pesos que se han venido invirtiendo entre 1998 y 1999, en estas obras, responden al firme compromiso que asumí con el pueblo de Chiapas de trabajar sin descanso hasta reparar la totalidad de la infraestructura dañada.

Hoy reafirmo con ustedes este compromiso. No nos detendremos hasta terminar todo lo que comprometimos. Y también, como me comprometí, lo haremos para que los caminos y puentes queden mejor que antes, como lo hicimos con las carreteras.

Ustedes saben que los caminos, carreteras y puentes son vías de unidad y de progreso. Con ellos se acercan las poblaciones a los servicios de salud, educación, electricidad, saneamiento, a las herramientas y los apoyos a la producción. Los caminos y carreteras permiten que los productos y las mercancías lleguen a los mercados y a los consumidores; por los caminos y carreteras también nos llegan los turistas a disfrutar los muchos atractivos naturales y culturales de su hermoso estado.

Seguiremos trabajando al lado del gobernador Albores, como lo hemos venido haciendo durante este tiempo para seguir dando a las comunicaciones del estado un impulso que nunca antes habían recibido.

Ello es requisito para romper el aislamiento y la marginación en que se reproduce dramáticamente la pobreza; ello es requisito para un mejor aprovechamiento del enorme potencial productivo de este estado para la creación de los empleos que tanta falta nos hacen y para seguir reproduciendo las oportunidades que con toda razón demanda el pueblo chiapaneco.

Afortunadamente en Chiapas tienen ustedes a un Gobernador que conoce muy bien la importancia estratégica de las comunicaciones modernas. Junto con él, las autoridades municipales, también gestionan la construcción y el mejoramiento de los caminos y carreteras que deben enlazar a sus comunidades.

Así, uniendo esfuerzos, con el diálogo y el contacto permanente, con una buena coordinación, seguiremos trabajando unidos por un Chiapas más integrado, más productivo y socialmente justo; un Chiapas con oportunidades iguales para todos sus habitantes; un Chiapas a la altura del progreso y el bienestar que anhelamos para todo nuestro México. Otra vez, gracias por recibirme.