Motozintla de Mendoza, Chis., 12 de junio de 1998.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante la Reunión con Organizaciones Sociales de la Sierra Madre de Chiapas, que encabezó en las instalaciones de beneficio de café "Gral. Emiliano Zapata", de este municipio.

Muy apreciado señor gobernador de Chiapas, Roberto Albores;
Amigos presidentes municipales;
Amigos representantes de las organizaciones sociales y de productores de la Sierra Madre de Chiapas;
Amigas y amigos:

Me da mucho gusto que en esta cuarta gira de trabajo, en poco más de un mes, tenga yo la oportunidad de reunirme con ustedes aquí, en la Sierra Madre de Chiapas, aquí en Motozintla.

Empiezo a preocuparme cuando se me dice que en algunos lugares que he estado visitando, ésa es la primera visita de un Presidente de la República. (Aplausos). A lo mejor eso explica algunos de los problemas que hemos estado viviendo. Por eso, me da mucho gusto venir, por primera vez, a Motozintla, pero ojalá, señor Gobernador, que haya otras visitas a la Sierra Madre de Chiapas, ¡se lo voy a agradecer mucho! (Aplausos).

Ha sido muy satisfactorio escuchar en esta mesa de trabajo, los avances que se están consiguiendo en el marco del Acuerdo Regional para el Bienestar y el Desarrollo de la Región Sierra. Aquí hemos constatado cómo las autoridades municipales y los habitantes de la región, y las organizaciones sociales y de productores, están sumando esfuerzos en su lucha, en nuestra lucha contra el atraso, la pobreza y la desigualdad.

Yo he escuchado con muchísima atención lo que aquí ha dicho el señor Presidente de Motozintla, lo que ha dicho nuestro amigo Alejandro Aguilar, lo que ha dicho nuestro amigo Alvaro Gallegos, representante de la ARIC Regional de la Sierra Madre de Chiapas y, por supuesto, nuestro amigo, el ingeniero San Martín que, además, es de la organización que nos sirve ahora de anfitriona, en esta reunión.

He escuchado propuestas concretas, y yo les ofrezco que estaremos trabajando con su Gobernador, estaremos trabajando con ustedes a fin de traducir esas propuestas en hechos concretos, en la medida de las posibilidades y en el marco de nuestro Acuerdo.

Qué bueno que en 1997 se aprovecharon muy bien los recursos de este Acuerdo, se aprovecharon los recursos del Convenio de Desarrollo Social y, en conjunto, los recursos del Acuerdo y del Convenio de Desarrollo Social nos dieron la oportunidad de aplicar en esta región algo así como 163 millones de pesos, el año pasado.

Con esas inversiones, pero sobre todo con el trabajo de ustedes, estamos avanzando en cuestiones tan importantes como la introducción del agua potable, como los servicios de drenaje. Estamos avanzando en la electrificación; estamos avanzando --y esto es muy importante-- en la educación de sus hijos.

Hemos construido salones de clase, hemos construido escuelas, se están distribuyendo desayunos escolares, con la participación de padres de familia y de maestros. Estamos atendiendo las causas que, hasta ahora, han impedido, que los niños y las niñas no solamente no vayan a la escuela, sino en aquellos casos en que logran ir a la escuela, podamos retenerlos hasta que concluyan su educación básica.

Y estamos avanzando, pero debemos ir todavía más rápido, en el campo de la salud.

Y, por supuesto, es muy importante que estemos avanzando también en los proyectos productivos. Creo, en lo que hemos visto en los últimos años, es apenas el principio de las enormes posibilidades que tenemos aquí en la Sierra Madre de Chiapas.

Por eso, para mí es tan importante escuchar los puntos de vista de los compañeros de las organizaciones de productores; oír esta propuesta tan significativa, que nos dice que hay que avanzar mucho más rápido en la industrialización, en la transformación de los productos, que a partir de una agricultura orgánica, se están produciendo en esta región, y por eso estaremos trabajando con ustedes, a partir de los recursos de nuestro Acuerdo, para poder ir cristalizando esos proyectos tan importantes.

Y también es importante que a través del Programa de Empleo Temporal, el año pasado se hayan podido generar 6 mil empleos para la producción de café, hortalizas, frutales, ovinos y miel de abeja, principalmente.

Y qué bueno que en 1998 nuestro Acuerdo vaya a seguir adelante, a través de muchos programas.

Quiero asegurarles que ustedes tienen el compromiso del Gobierno de la República. Estoy seguro que ustedes tienen el compromiso de su Gobernador, para seguir apoyando su trabajo, ¿o no, señor Gobernador?

-Gobernador Roberto Albores: Así es, señor Presidente.

-Presidente Ernesto Zedillo: Bueno. (Aplausos). Este año estamos conjuntando recursos para poder realizar en esta región, inversiones por 215 millones de pesos, para poderlos aplicar en las obras que ustedes consideran más importantes. Con estos recursos habremos de construir, este año, otros 45 sistemas de agua potable en beneficio de más de 10 mil habitantes de la Sierra.

Y he escuchado, con mucha atención, lo que aquí ha planteado el señor Presidente municipal de Motozintla, y le ofrezco que procuraremos hacer un esfuerzo adicional, tanto en introducción de agua potable como en algunos casos empezar a considerar algunos proyectos de tratamientos de aguas residuales. (Aplausos).

Con esos recursos también vamos a continuar la construcción de unidades de salud. Por ejemplo, en la comunidad de "Luis Vidal", en el municipio de Ziltepec y de Bellavista. El hospital rural de Ziltepec que comenzamos el año pasado, qué bueno que ya se terminó, y serán muchas otras obras las que en el campo de la salud habremos de ejecutar este año, aquí, en esta región.

En materia de caminos y carreteras, todos sabemos la importancia que esto tiene para la integración de las distintas comunidades y para potenciar las capacidades productivas de la zona. Por eso, me dio mucho gusto hace un rato, en compañía del señor Gobernador, inaugurar la pavimentación de la carretera El Porvenir a La Grandeza.

Les aseguro que con un programa muy ambicioso, continuaremos trabajando este año en las carreteras y en los caminos del estado y de la región.

También, quiero comentarles que para seguir impulsando la producción en los ocho municipios de la Sierra, continuaremos con los programas integrales de terraceo, de viveros de café, de ovinocultura, de hortalizas, de frutales, apicultura y papa, acordados con las organizaciones de los productores.

Quiero informarles que en este renglón de la producción, se están impulsando 15 proyectos productivos de empresas sociales y 53 proyectos a través de los fondos regionales.

Con el Programa de Crédito a la Palabra se apoyará el cultivo en más de 6 mil 600 hectáreas, en beneficio de 3 mil 500 productores.

Quiero destacar, amigas y amigos de la Sierra, que ustedes están demostrando que en Chiapas es posible trabajar por el progreso de todos, independientemente de las diferencias políticas, religiosas o ideológicas.

La diversidad política y religiosa que hay en esta región no ha detenido el esfuerzo de los campesinos, de las comunidades indígenas, de los jóvenes y las mujeres, por la superación de sus condiciones de vida.

Con un compromiso claro de trabajo, con una voluntad muy firme para el diálogo --que ha quedado muy clara esa voluntad en esta mesa de trabajo-- y esa voluntad para alcanzar acuerdos, ustedes están demostrando que no hay diferencias insalvables cuando se quiere construir un ambiente verdadero de justicia y de igualdad.

Ustedes están demostrando que existen muchos más puntos de unión y coincidencias, que motivos para la división; ustedes están demostrando que, en el marco de la ley --como lo decía el compañero-- y mediante el trabajo con las instituciones, la reconciliación y la tranquilidad en el estado de Chiapas, sí son posibles.

Ustedes están demostrando que sí es posible construir el futuro mejor que de nosotros están demandando nuestros hijos; un futuro de oportunidades; un futuro sin conflictos; un futuro sin violencia; un futuro basado en los principios y en la práctica de la tolerancia, del respeto mutuo y del acuerdo democrático; un futuro fincado en la confianza de que, con el esfuerzo propio, es posible resolver los problemas económicos, sociales y políticos de Chiapas por grandes que éstos sean.

Sabemos que es todavía mucho lo que nos falta por hacer, que será necesario esforzarnos con todas nuestras ganas, todavía durante mucho tiempo, hasta crear las oportunidades de trabajo, las condiciones de justicia que merecen los habitantes de Chiapas.

Redoblaremos los esfuerzos para avanzar al mismo tiempo en todos los caminos que lleven al bienestar y, también, a una mayor producción y oportunidades de empleo. Pero ustedes, los de la Sierra de Chiapas, ya empezaron a caminar por esos caminos, porque han decidido dejar atrás las divisiones y la intolerancia.

Ese camino de concordia, de respeto y de trabajo, es el que deben tomar todos los grupos sociales y políticos de Chiapas; ese camino de unidad, de trabajo, de esfuerzo, es el camino que sí tiene futuro en Chiapas. El otro camino, el camino de la intolerancia que sólo deja rencores; el de la violencia, que sólo deja muerte y dolor, no tiene futuro en Chiapas.

Las provocaciones de la violencia no conducen a nada bueno para nadie, las provocaciones de la violencia no abren sendas a un futuro mejor, sólo pueden regresarnos a lo peor de un pasado, al cual, por supuesto, nadie quiere regresar.

Por eso, todos debemos trabajar para persuadir a quienes insisten en ese camino equivocado. El Gobierno cumplirá su misión de hacer valer la ley, pero siempre ofreciendo la vía de la conciliación, la vía del diálogo y la vía del acuerdo.

Necesitamos que se cumpla siempre la ley, porque la ley ofrece reglas iguales para todos, porque vulnerar la ley significa apostar por la desigualdad que no queremos y contra la que todos estamos luchando.

Hacer valer la ley ahora, significa evitar violencia y dolor en el futuro; dialogar y negociar abiertamente de manera directa, significa trabajar para evitar sufrimiento; dialogar y llegar a acuerdos, significa trabajar por la democracia, significa que todos practiquemos la tolerancia, significa que todos pongamos la parte que nos corresponde para lograr el verdadero desarrollo de Chiapas, que es el desarrollo con justicia.

Ese camino, el de la ley, el de la unidad, el del trabajo por la superación de sus comunidades es el que ustedes han elegido.

Quiero decirles que no se arrepentirán, ese es el camino que todos debemos tomar, ese es el camino en el cual todos debemos seguir, es el camino en el cual todos juntos saldremos adelante. El camino que ustedes han elegido es por el que habrán de caminar sus hijos, los niños y los jóvenes; caminarán hacia la democracia, hacia la justicia, hacia la esperanza.

Nosotros seguiremos trabajando en la parte que nos corresponde, ustedes están cumpliendo su parte al honrar ese acuerdo de la Sierra Madre de Chiapas y el Gobierno seguirá trabajando como uno sólo, para cumplirles a todos ustedes.

Gracias por recibirme.