Tzimol,
Chiapas, 12 de noviembre de 1999.
Versión
estenográfica de las palabras del presidente
Ernesto Zedillo, durante la Reunión de
Evaluación de los Programas de Desarrollo Social
y Productivo en Chiapas, que encabezó en el
parque central de este municipio.
Muy apreciado
señor gobernador de Chiapas, amigo Roberto
Albores;
Muy apreciado señor presidente municipal de
Tzimol, amigo José Alfredo Pérez Gordillo;
Señores presidentes de otros municipios;
Amigas y amigos:
Me da mucho gusto
regresar a Chiapas con su gente digna y
trabajadora, que mira siempre hacia adelante, que
nunca se rinde ante los problemas.
Con esta visita,
como lo recordaba el presidente municipal, ya son
28 las veces que vengo a trabajar a Chiapas desde
que soy Presidente de México.
Siempre he venido,
como ahora, con el entusiasmo de apoyar el
esfuerzo de ustedes para el progreso y la
justicia que son su derecho y el de sus familias.
Hoy es un día muy
especial porque al gusto de venir a Chiapas, se
añade la alegría de ser el primer Presidente de
México que viene a visitar el municipio de
Tzimol. ¡Gracias por recibirme! (Aplausos).
La desigualdad y
la injusticia que se siguen viviendo en muchas
regiones de Chiapas vienen de mucho tiempo
atrás, a veces de siglos atrás y eso duele
mucho. Injusticias tan antiguas que sólo pueden
superarse si trabajamos muy duro, muy unidos y
por mucho tiempo, como ustedes están demostrando
que saben hacerlo.
Ha sido muy
estimulante escuchar lo que aquí se ha venido
haciendo para que el trabajo de ustedes rinda
más y para mejorar sus condiciones de vida.
Ustedes, todos los
mexicanos y el Gobierno de la República,
queremos que Chiapas camine al parejo de todos
los demás estados en el nuevo siglo que ya está
muy próximo.
Queremos un
México unido por la igualdad de oportunidades,
donde nadie se quede rezagado.
Si los rezagos
sociales son grandes, también ha sido grande el
esfuerzo que juntos seguimos haciendo.
De todos los
estados de la República, Chiapas ha recibido el
presupuesto Federal más alto para el desarrollo
social. Este presupuesto se ha ejercido de
acuerdo con las necesidades de la gente y no por
preferencias de partido, religión o grupo
étnico. Se ha ejercido escuchando a cada
organización y a cada comunidad, dialogando con
respeto y trabajando muy cerca de la gente.
Sumando los
esfuerzos de todos, el desarrollo social está
llegando a donde antes no existía.
En algunos
aspectos muy importantes como la salud, la
educación y la vivienda, en Chiapas se avanza,
incluso, más rápido que en otros estados de la
República.
Ustedes estarán
de acuerdo conmigo -ya hemos escuchado la
historia, la historia personal que nos contaba su
presidente municipal- de que la educación es el
instrumento más poderoso para que las personas
puedan abrirse mejores caminos en la vida a
partir de su propio esfuerzo.
La importancia que
el pueblo de Chiapas y el gobernador Albores le
da a la educación, se refleja en el crecimiento
de alumnos. Ahora ya son casi 200 mil niños y
jóvenes chiapanecos más que en 1994 los que van
a la escuela.
El esfuerzo
educativo en Chiapas ha sido el más importante
en el país durante los últimos 5 años.
El mayor esfuerzo
para extender la educación se ha dado entre las
comunidades rurales e indígenas de Chiapas, que
es donde teníamos, y todavía tenemos los
mayores rezagos.
En las escuelas de
muchas comunidades que lo necesitan, se dan a los
alumnos becas y materiales escolares. Actualmente
se están distribuyendo diariamente más de 670
mil desayunos en las escuelas de Chiapas.
Para la población
indígena, con respeto a sus culturas, los libros
de texto gratuitos también se publican en sus
lenguas.
Además, ya se
están entregando libros de texto gratuitos a los
estudiantes de primero, segundo y tercer año de
secundaria en las escuelas públicas de Chiapas.
Pero a veces,
ustedes también saben esto, no es suficiente
tener una escuela cerca para garantizar que las
niñas y los niños asistan a ella. Hay familias
que por necesidad económica no mandan a sus
hijos a la escuela o los sacan de estudiar para
que ayuden en la casa o en el trabajo; también,
hay niñas o niños que llegan a la escuela
enfermos o mal alimentados y por eso no avanzan
en sus estudios por más ganas que le pongan.
Para apoyar a
estos niños y niñas y a sus familias, desde
hace dos años funciona en Chiapas el PROGRESA,
el Programa de Educación, Salud y Alimentación.
El PROGRESA apoya a las familias que más lo
necesitan, con becas para la educación de sus
hijos y con apoyo económico para que todos los
miembros de la familia puedan mejorar su
alimentación.
Además, se pide a
las familias que están en el PROGRESA que vayan
regularmente a recibir atención médica. De esta
forma se les ayuda a que puedan romper por sí
mismas la cadena de necesidades que las mantiene
en la pobreza.
Para fines de
1999, a más tardar a principios del año que
entra, el PROGRESA estará llegando a cerca de
280 mil familias chiapanecas que viven en más de
5 mil localidades de todo el estado.
La alimentación
de las familias se apoya también con la venta de
alimentos a precios justos a través de casi mil
780 tiendas de DICONSA que abastecen a cerca de 2
millones de personas en todo el estado.
En promedio,
durante los últimos cinco años, cada semana se
ha llevado el servicio de agua potable a más de
cuatro localidades rurales adicionales aquí en
Chiapas, con lo que se ha incorporado a este
servicio a 540 mil personas más.
A la fecha, cerca
de 3 millones de chiapanecos, tres de cada cuatro
habitantes del estado, disponen ya de agua
entubada.
Actualmente, 84 de
cada 100 chiapanecos tienen energía eléctrica
en sus hogares, esto es un avance notable si
tomamos en cuenta que en 1995 recibían este
servicio 79 personas de cada 100.
Adicionalmente,
durante estos años se ha apoyado a los
municipios con recursos federales para
rehabilitar y ampliar viviendas en las
comunidades rurales. En sólo un año se realizó
un gran esfuerzo para reparar, reconstruir o
volver a levantar por completo más de 25 mil
viviendas que resultaron afectadas por las
inundaciones de 1998 en la costa y la sierra de
Chiapas.
Además del
aumento de los servicios sociales, también hemos
trabajado fuerte con las comunidades y las
organizaciones en los proyectos productivos y en
el empleo.
Entre 1995 y 1999,
el Programa de Empleo Temporal de la SEDESOL ha
dado ocupación a más de 205 mil personas en
todo el estado. Este programa, además de mejorar
los ingresos de las familias, contribuye a
mejorar las instalaciones para la producción y a
realizar otras obras que benefician a las
comunidades.
Con este programa,
por ejemplo, los compañeros cafeticultores, el
sector social, han podido mejorar cultivos en 40
por ciento de sus tierras.
El compañero
representante, nuestro amigo, ya se ha referido a
los beneficios de trabajar unidos; ya nos ha
dicho cómo él, en su oportunidad, presentó
ideas, presentó propuestas, presentó proyectos
que afortunadamente hoy están en marcha.
Y esto es
importante porque ustedes saben el significado
del cultivo del café aquí en su estado. Por eso
estamos apoyando a los compañeros y compañeras
cafeticultores a renovar sus cafetos.
En sólo tres
años, con su participación, se han sembrado 107
millones de plantas para aumentar la producción
en más de 82 mil hectáreas. También se ha
apoyado la adquisición e instalación de mil 600
despulpadoras, más de 600 tanques de
fermentación, 10 beneficios ecológicos y 20
secadoras; también se les ha apoyado en la
instalación de más de 7 mil patios de secado y
en la adquisición de más de 12 mil paquetes de
herramientas.
Con estas
acciones, en alrededor de 40 mil predios, la
producción ha aumentado de nueve a 15 quintales
en promedio.
Por otra parte, a
quienes cultivan el maíz, y que por cierto van a
obtener aquí en su estado una muy buena cosecha
este año, los estamos apoyando en la
comercialización de su producto, pues, como
ustedes saben, los precios en realidad han
estado, durante los últimos años, bastante
malos.
¿Cómo los
estamos apoyando?, pues los estamos apoyando,
apoyando en el manejo de centros de acopio; en la
comercialización por las propias organizaciones
de productores; los estamos apoyando dándoles la
costalera que manejaba CONASUPO; los estamos
apoyando con programas especiales para que los
ganaderos y la industria molinera compren parte
de las cosechas de Chiapas y no tengan que
llevarse fuera del estado; los estamos apoyando
con la compra de maíz por parte de DICONSA a
buenos precios.
Todos estos apoyos
necesitan recursos financieros. Les quiero decir
que en apoyo a este programa de
comercialización, el Gobierno de la República
está aplicando recursos fiscales que exceden los
300 millones de pesos.
En este sentido,
es en verdad satisfactorio saber que el señor
gobernador está haciendo un gran esfuerzo, está
haciendo economías en su presupuesto para
contribuir también a estos apoyos a la
comercialización.
Junto, y con los
productores organizados tenemos también varios
otros programas de nuestra Alianza para el Campo,
tanto para la agricultura como para la
ganadería.
Con la Alianza
están aumentando los rendimientos de café, como
ya dije, y de maíz, como también de frijol,
cacao, palma de aceite, y otros cultivos como
frutas y caña de azúcar.
En ganadería
está aumentando la producción de carne y de
leche y también la producción de miel en la que
el 80 por ciento en la producción de ustedes se
exporta a los Estados Unidos y Europa.
En el campo se
están otorgando cerca de 43 mil créditos a la
palabra, para el cultivo de 60 mil hectáreas de
maíz y frijol, principalmente.
La seguridad en la
tenencia de la tierra es fundamental para que los
productores del campo puedan trabajar en paz y
con mejores resultados. Por eso, es muy
satisfactorio que el rezago agrario en Chiapas
haya terminado y que el PROCEDE haya entregado
215 mil documentos a los ejidos y comunidades que
han participado voluntariamente en este programa.
También es muy
satisfactorio que se haya financiado ya la compra
de 98 por ciento de las poco más de 245 mil
hectáreas que se pactó adquirir con 60
organizaciones campesinas y 112 grupos
solicitantes de tierra.
Adicionalmente,
los apoyos de PROCAMPO han alcanzado en los
últimos 5 años a cerca de 300 mil productores
que cultivan más de 900 mil hectáreas.
Junto con lo
anterior, con la participación de los
campesinos, estamos haciendo el esfuerzo de
cambiar a formas de cultivo que no pongan en
riesgo los bosques y selvas.
Por otra parte, el
Fondo de Apoyo a Empresas Sociales ha respaldado
en estos 5 años a 433 apoyos productivos que
significaron la creación de más de 114 mil
puestos de trabajo.
Desde su
creación, el Programa de Desarrollo Productivo
de la Mujer, ha apoyado a más de mil proyectos
de mujeres chaipanecas.
Todos estos
programas que he mencionado benefician, en buena
parte, a la población de comunidades indígenas.
Además, tenemos otros Programas especialmente
hechos para nuestras hermanas y nuestros hermanos
indígenas.
Uno de ellos, es
el de los Fondos Regionales Indígenas con el que
se les da apoyo financiero para proyectos
productivos. Desde 1995, los Fondos Regionales
del INI han beneficiado a 50 mil productores
indígenas de 58 municipios.
Quiero felicitar,
muy señaladamente a las compañeras y
compañeros de las cañadas por los avances que
han venido logrando para llevar la justicia y el
bienestar a esa zona por tanto tiempo abandonada.
Los avances que
han venido alcanzando en lo social y lo
productivo son producto de la intensa
participación de comunidades y organizaciones.
Esto demuestra que los centros de atención
social están cumpliendo la función de enlace y
seguimiento para la que fueron creados.
Los felicito por
la actitud digna, responsable y respetuosa con
que han venido trabajando entre ustedes mismos y
con sus autoridades.
Escuchar al que
piensa distinto, y ser capaces de trabajar
unidos, por encima de las diferencias, es la
mejor manera de lograr que Chiapas, como todo
México salgan adelante.
Gracias al
esfuerzo de la mayoría, Chiapas está cada vez
más lejos, para bien, de como se encontraba en
1994. Sin embargo, no debemos engañarnos a
nosotros mismos y pensar que los problemas se
pueden resolver de un día para otro.
La actitud más
honesta y constructiva es reconocer lo que se ha
avanzado y reconocer también lo mucho que falta
por hacer. Admitir las fallas y trabajar para
corregirlas.
Donde se ha podido
avanzar es porque se ha tenido la confianza, la
conciencia y la paciencia de hablar con el que
piensa diferente para llegar a acuerdos y
cumplirlos. El diálogo franco y directo,
respetuoso y tolerante, es la mejor herramienta
de trabajo que hemos tenido en estos años.
La tolerancia es
una herramienta que debemos atesorar y
perfeccionar como el más valioso de nuestros
activos.
Todos debemos
practicar la tolerancia para que podamos hacer
realidad la aspiración que tenemos de un
porvenir mejor. Esto vale para todos, porque sin
diálogo no hay acuerdo y sin acuerdo el trabajo
en común se frustra y todos, todos, salimos
perdiendo.
Por eso, los
invito a fortalecer la democracia, la tolerancia
y la serenidad para seguir avanzando en el largo
camino hacia la justicia en Chiapas, que por
fortuna ya se ha iniciado.
Los invito a que
sigamos impulsando la armonía y la convivencia
respetuosa entre todos los chiapanecos.
Millones de
mexicanos confían en el diálogo para resolver
los problemas y moderar y resolver las
diferencias. La democracia que hoy tenemos se
debe a la participación de millones y millones
de mexicanos de todo el país y por supuesto de
Chiapas.
Por eso, amigas y
amigos, reafirmo ante ustedes, que la vía del
diálogo respetuoso y la negociación tolerante
permanece abierta y seguirá abierta porque esta
es la convicción de los mexicanos y también es
mi convicción.
Reafirmo la
voluntad del Gobierno de la República de
resolver todos los conflictos mediante el
diálogo, el respeto a la ley y a los derechos
humanos. Esta voluntad se la debemos a la
mayoría de los mexicanos, a la enorme e
indiscutible mayoría democrática que ha sabido
poner generosidad, paciencia y tolerancia para
alcanzar la reconciliación por encima de lo que
frustra y provoca malestar.
Reafirmo que
seguiremos trabajando con el pueblo de Chiapas y
con su gobernador para resolver las causas
profundas del malestar, de la desigualdad, en un
marco de concordia, de respeto, de iniciativas de
todos.
Una vez más,
desde Chiapas y por Chiapas reafirmo mi confianza
en la tolerancia, el respeto y el diálogo.
Reafirmo mi confianza y mi compromiso con el
trabajo permanente para superar los retos.
Reafirmo mi
confianza en la democracia para alcanzar la
reconciliación con dignidad y con justicia.
Gracias.
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