Tapachula, Chiapas, 17 de marzo de 1999.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante la ceremonia en la que inauguró las instalaciones de la Universidad Pedagógica Nacional "Unidad Tapachula", en esta ciudad.

Muy apreciado señor gobernador del estado de Chiapas, amigo Roberto Albores;
Amigo Presidente municipal de Tapachula;
Amigas, amigos;
Maestras, maestros;
Jóvenes estudiantes:

Me da mucho gusto estar nuevamente aquí, en el maravilloso estado de Chiapas; pero especialmente me da gusto estar aquí, donde comienza México, ¡en Tapachula!

Les aseguro que me seguirán viendo aquí con ustedes, en este hermoso y querido estado de Chiapas.

Cada vez que vengo a Chiapas me gusta más.

Y, además, como mexicano y como Presidente de la República, tengo muchos compromisos con los chiapanecos, y uno por uno los estamos cumpliendo.

Hace seis meses nos vimos aquí, en Tapachula, en momentos que eran de dolor para todos nosotros, después de las terribles inundaciones.

Por eso, me da mucho gusto que esta gira de trabajo culmine aquí, en la misma ciudad, bajo circunstancias más alentadoras y con toda esta alegría de los jóvenes y las jovencitas de Tapachula.

Quiero decirles que en esta gira, junto con el señor Gobernador, hemos inaugurado un Hospital allá, en Las Margaritas, y hemos entregado viviendas en Mapastepec, en Huixtla y aquí mismo, en Tapachula.

Y así, trabajando muy duro, hemos devuelto a los chiapanecos viviendas que les arrebató el desastre; pero hemos comprobado, sobre todo, que gracias a la voluntad y a la decisión de los chiapanecos, ¡Chiapas avanza!

Gracias al trabajo de los chiapanecos, Chiapas progresa y lo hace a fondo, desde la raíz, para que los cambios y las mejoras sean reales, duraderos y de largo alcance.

Por eso, para mí también es motivo de especial orgullo venir a inaugurar esta Unidad de nuestra Universidad Pedagógica Nacional.

Con esta Unidad y la que funciona en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas tendrá más y mejores maestros, más y mejor educación, porque todo ello nos está haciendo falta y por eso lo vamos a lograr.

Quiero decirles que gracias al esfuerzo de las maestras y los maestros de Chiapas, gracias al esfuerzo de su Gobernador, en los últimos años Chiapas es el estado en el que más ha crecido la educación en toda la República Mexicana.

De 1995 a este año, el número de alumnos en su estado ha aumentado en casi 200 mil, con lo que ya aquí, en Chiapas, atendemos a un millón 225 mil niñas, niños y jóvenes como ustedes.

Quiero decirles que la eficiencia terminal en primaria, es decir, los niños que entran y pueden acabarla, ha aumentado cerca de 20 por ciento, en comparación con el ciclo escolar 1994-1995, y la proporción de niños y niñas de entre seis y catorce años que asisten a la escuela, ya es de 86 por ciento y, por supuesto, vamos por más.

La matrícula de la educación media superior y la de educación superior han aumentado 56 por ciento cada una, respecto al ciclo 1994-1995, y esto se debe, sobre todo, a que ahora tenemos más escuelas como ésta.

Y, además, quiero decirles --y lo digo con mucho orgullo-- que durante el ciclo 1997-1998 se distribuyeron en Chiapas cerca de 485 mil desayunos escolares cada día. Esto quiere decir que actualmente más de la mitad de las niñas y los niños de preescolar y primaria reciben este apoyo todos los días, y hace pocos años casi ninguno lo recibía, y ahora lo estamos haciendo.

Y qué bueno que estén aumentando los materiales educativos bilingües, porque en este estado --y qué bueno que así sea-- hay una gran presencia de nuestras hermanas y nuestros hermanos indígenas.

En el ciclo 1997-1998 se repartieron 392 mil Libros de Texto y otros materiales en diversas lenguas, en apoyo de casi 96 mil alumnos y de más de 7 mil profesores.

Quiero decirles también, con mucha satisfacción, que en 1998 todos los alumnos de primero y segundo año de secundaria ya tuvieron sus Libros de Texto Gratuitos, y para el año que entra también los alumnos de tercero; es decir, primero, segundo y tercer año en Chiapas tendrán Libros Gratuitos en la secundaria.

Y qué bueno que se estén incrementando las oportunidades de formación continua para nuestras maestras y nuestros maestros. Hoy en día más de 28 mil docentes del estado se han incorporado al Programa de Carrera Magisterial. Esto representa 30 por ciento más que en 1994, y una atención de la demanda del 96 por ciento.

De igual manera, más de 30 mil profesores han recibido capacitación y actualización, mediante cursos y talleres, más de 3 mil han obtenido estímulos económicos para facilitar su arraigo en las comunidades donde enseñan.

Y celebro que también se esté mejorando la calidad del servicio educativo con el apoyo a las escuelas normales.

En Chiapas, 15 normales reciben ya recursos económicos para su mantenimiento y equipo, que incluye la dotación de libros.

El número de becas escolares otorgadas por el gobierno del estado, con recursos propios y financiamiento del CONAFE, para la educación primaria, media superior y superior, ha aumentado considerablemente.

En 1994, ya eran 14 mil, pero para fines de 1998 llegaron a ser más de 35 mil; es decir, más del doble en sólo cuatro años. Actualmente, son mil más, 32 mil para alumnos de educación básica y 4 mil para educación media superior y superior.

No hay que olvidar que estos avances han tomado muy en cuenta las condiciones de las zonas más pobres y marginadas, y de difícil acceso, como la selva y las cañadas.

En Chiapas, como en todo México, estamos trabajando para que la educación sea efectivamente un factor de equidad.

En 1998, 52 por ciento de los recursos que recibió Chiapas de los programas compensatorios, se dedicaron a las primarias bilingües.

El alto índice de analfabetismo y el bajo promedio de escolaridad, son problemas que persisten en Chiapas y en los que debemos seguir trabajando muy duro.

Del ciclo escolar 1994-1995, al 97-98, los adultos alfabetizados en la entidad pasaron de 23 mil a 60 mil.

Desde hace dos años la autoridad estatal, y qué bueno que así haya sido, puso en marcha el programa de alfabetización y primaria para adultos, con el que confiamos reducir el analfabetismo en hasta por lo menos, el 20 por ciento, para finales del año 2000.

Y qué bueno que muchos de los estudiantes sean ahora voluntarios en el Programa de Alfabetización.

Quiero invitar a más jóvenes a que se sumen a las brigadas de alfabetización.

Nos alienta profundamente lo que estamos avanzando. Tenemos ese estímulo para seguir trabajando en las tareas que tenemos por delante.

Estoy seguro, de que si los chiapanecos siguen trabajando así, unidos y con un muy elevado sentido social, alcanzaremos las metas que nos hemos propuesto.

Este es el camino para el progreso de Chiapas: el estudio, la capacitación, el trabajo de cada día, la solidaridad.

En este camino, los chiapanecos no van andando solos. En este camino, los chiapanecos van caminando al lado del Gobierno y el Presidente de la República.

El esfuerzo educativo es sólo parte del gran esfuerzo que el Gobierno de la República, en unión de las autoridades estatales y municipales, venimos haciendo aquí en su estado.

Quiero informarles, quiero informarle, señor Gobernador, que este año el Gobierno de la República tiene un presupuesto federal programable destinado a Chiapas, por un monto de 21 mil 495 millones de pesos. Son recursos para enfrentar y superar las carencias que todavía se viven aquí.

Señor Gobernador;
Amigas y amigos:

Hace medio año, en septiembre pasado, hablamos aquí del heroísmo y la determinación que los chiapanecos demostraron ante la adversidad.

Hoy, quiero invitarlos a que, con la misma decisión, con la misma unidad, con todo el entusiasmo de que ustedes son capaces, se apliquen a ese otro heroísmo, más callado pero igualmente necesario, que representa el esfuerzo diario en el estudio y en el trabajo.

Estoy seguro de que esta unidad de la Universidad Pedagógica Nacional, que ahora inauguramos, será aprovechada por los hombres y las mujeres de Chiapas, para seguir construyendo un futuro mejor para su estado y para nuestro querido México.

Con su apego al esfuerzo cotidiano y con su voluntad de concordia y unidad en el trabajo, ustedes seguirán dando a todo el país un ejemplo constructivo.

Yo sé que será por el bien de Chiapas y, sobre todo, por el bien de nuestro querido México.

Gracias por recibirme.