Tapachula, Chiapas, 17 de mayo del año 2000.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, al inaugurar el Palacio de Justicia del Soconusco, en la Unidad Administrativa del gobierno del estado, en este municipio.

Muy apreciado señor gobernador de Chiapas, Roberto Albores Guillén;
Muy apreciado señor presidente del Poder Judicial del Estado, licenciado Noé Castañón;
Señor presidente del Congreso del Estado;
Señor presidente municipal de Tapachula;
Amigas y amigos:

Es para mí, motivo de gran gusto acudir, en compañía del señor Gobernador, a la inauguración formal de estas nuevas instalaciones del Poder Judicial del Estado de Chiapas, aquí en Tapachula, aquí en el Soconusco.

He sostenido muchas veces que la solución de los problemas de su estado transita, necesariamente, por la atención efectiva de los problemas sociales y también la atención de los problemas de la justicia.

Hace un momento, en otra reunión, hacía yo un recuento de lo mucho que hemos avanzado en la atención de esos problemas sociales, gracias al esfuerzo, gracias a la participación de todos y, desde luego, gracias a la decisión del Estado Mexicano de aportar recursos como los que nunca se habían aportado en la historia de este estado para atender precisamente esos problemas sociales.

Y hoy podemos decir, con gran certeza, que si bien es todavía muy largo el camino por recorrer, los mexicanos y los chiapanecos debemos estar estimulados por lo que ya se ha alcanzado.

Ese debe ser nuestro mejor incentivo para seguir por el camino que nos hemos trazado: el camino del trabajo, el camino de la conciliación, el camino del esfuerzo. Y gracias a eso, hemos visto que todos y cada uno de los indicadores sociales del estado de Chiapas han venido mejorando durante los últimos años, sea educación, sea salud, sea la provisión de otros servicios básicos esenciales para la vida de las personas.

Pero insisto, también es importante avanzar, como se ha venido haciendo aquí, en el terreno de la justicia, y ello significa el fortalecimiento de las instituciones y, señaladamente, el fortalecimiento de la institución encargada de la administración de justicia.

Así lo ha comprendido el gobierno de Roberto Albores; así lo ha comprendido el Congreso del Estado, poderes ambos, que han apoyado decididamente el fortalecimiento del Poder Judicial.

Pero además, en el propio Poder Judicial ha habido valiosas iniciativas, valiosas propuestas, y una muy activa presencia que se traduce en muchos frentes para mejorar la administración de justicia en su estado.

Y hoy podemos decir con gran satisfacción, que si Chiapas representaba no hace mucho tiempo el paradigma del enfrentamiento, el paradigma del desacato al Estado de Derecho en nuestro país, hoy eso ha cambiado radicalmente.

Esta tarea no ha sido fácil, pero hemos demostrado que es una tarea posible cuando se conjuntan propuestas, ideas y, sobre todo, participación de todos.

Y para mi ha sido muy satisfactorio en diversas visitas a este estado, de las muchas que he hecho, poder constatar de manera directa, cuánto se ha avanzado en la seguridad, cuánto se ha avanzado en la procuración, cuánto se ha avanzado en la impartición de justicia.

Por eso, pues debemos seguir adelante, debemos perseverar en el gran esfuerzo que hemos venido aplicando todos en años recientes. Ahora podemos decir con confianza, que ese esfuerzo vale la pena, y que nos está llevando con mucha claridad hacia donde queremos estar.

Queremos un estado de Chiapas, donde haya oportunidades para todos; queremos un estado de Chiapas, donde todo mundo se sienta seguro; queremos un estado de Chiapas, como lo estamos logrando, donde la desobediencia, el desacato al Estado de Derecho, no sea ya la regla, sino que sea únicamente la situación excepcional.

Sabemos que los problemas no pueden resolverse de la noche a la mañana; sabemos que hay problemas que no pueden resolverse ni tan sólo en un período de Gobierno, no pueden resolverse incluso en una generación, pero lo que es importante es que nos mantengamos en el rumbo, que sostengamos el esfuerzo, y que los resultados alcanzados sean el aliciente que nos permitan seguir caminando hacia adelante.

Esto es lo que se está haciendo en este estado, en todos los aspectos. Yo celebro que así sea, y los exhorto a que sigan trabajando para que logremos lo que todos deseamos: un mejor Chiapas, un mejor México.

Muchas gracias.