Acacoyagua, Chiapas, 17 de mayo del año 2000.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante el acto Alianza para el Campo, que encabezó en el Vivero "La Argentina", en el kilómetro 205+500 de la autopista Arriaga-Huixtla, de este municipio.

Muy apreciado señor Gobernador del estado;
Muy apreciado señor Presidente municipal de Acacoyagua;
Amigas y amigos:

Me da mucho gusto regresar, una vez más, a la muy hermosa región de la Costa de Chiapas, y en especial estar aquí, en Acacoyagua. (Aplausos).

El motivo de esta reunión es el venir a fortalecer, con su gobernador, nuestro compromiso con el desarrollo agropecuario de su estado, con el desarrollo agropecuario de su región.

Los habitantes de Chiapas, los habitantes de la Costa de Chiapas, no piden que alguien venga de fuera a resolver sus problemas. Lo que sí piden, y con toda razón, con toda justicia, es el apoyo que les permita demostrar que son capaces de salir adelante a partir de su propio esfuerzo.

Si esto es cierto para todos los chiapanecos, lo es más cierto para la gente que vive y trabaja en el campo.

Por mucho tiempo, muchos productores, muchos campesinos del estado de Chiapas se limitaron a sacar de la milpa lo indispensable para irla pasando.

Por mucho tiempo los campesinos de Chiapas vieron cómo solamente quienes tenían capital, quienes conseguían buenos recursos y equipos, sacaban buen provecho de la tierra.

Por eso me da mucho gusto que ahora sean más quienes tienen a su alcance la posibilidad de ser más productivos, la posibilidad de obtener ingresos a partir de su esfuerzo.

De hacer de la productividad y el trabajo el medio más seguro para que cada productor y cada familia puedan salir adelante.

¡Para todo eso, amigas y amigos, es nuestra Alianza para el Campo!

¡Para eso hemos impulsado la Alianza para el Campo, con la participación y el entusiasmo de su gobernador! (Aplausos).

Es muy grato que sean los productores con más necesidades de apoyo, quienes estén demostrando que saben responder cuando se les apoya como es debido.

Este vivero, este hermoso vivero de palma africana es una clara muestra de ello.

Porque ustedes saben trabajar muy duro y saben ver muy adelante, muy pronto más de 1 millón de plantas van a salir de este vivero para llevar esperanza y oportunidades a mucho sitios de su estado.

Así, más campesinos podrán aprovechar los beneficios de un producto cuya demanda está creciendo mucho y que seguirá creciendo en México y en el mundo.

Celebro que este vivero esté apoyando la meta que ustedes se fijaron de establecer, para el año 2000, 25 mil hectáreas con este producto en el estado de Chiapas.

Y si vamos a probar este mismo año que se pueden sembrar rentablemente 25 mil hectáreas de palma africana, ésa será la mejor muestra de que podemos seguir adelante.

Como un compañero, el compañero que hizo uso de la palabra hace un momento, me dijo: -"Hay que ir por las otras 25 mil hectáreas porque ahí hay oportunidad, ahí hay trabajo y ahí hay ingreso".

Por eso, tenemos que demostrar este año que sí fuimos capaces de sembrar y de poner a producir 25 mil hectáreas de palma africana. (Aplausos). Ustedes tomaron el reto y ustedes van a superar ese reto. (Aplausos).

Celebro que con ello Chiapas esté cumpliendo el compromiso de sembrar en su territorio la mitad de las 50 mil hectáreas que se habrán plantado en todo México entre 1997 y este año.

Y desde luego que también me da gusto el compromiso del señor gobernador de promover la instalación de nuevas industrias para el aprovechamiento del aceite de palma aquí en Chiapas.

Con acciones como éstas avanzamos en el pleno aprovechamiento del enorme potencial productivo que tiene el campo de Chiapas en beneficio de sus habitantes.

Éste también es el sentido de otro esfuerzo muy grande que se viene realizando en los últimos años en otro producto fundamental que es el café.

Como en el caso de la palma, el café es un producto que se da muy bien en Chiapas y que tiene todavía mucho futuro para ser mejor aprovechado.

Al igual que con la palma, los productores de café han sabido avanzar uniendo su esfuerzo y sus recursos a los del gobierno del estado y del Gobierno de la República.

Nos llena de satisfacción y de orgullo que los productores indígenas estén abriendo importantes espacios al café de Chiapas en los mercados internacionales, cada vez con mejores resultados.

Más calidad y mejores rendimientos por hectárea son el mejor remedio contra los bajos precios internacionales del café.

Calidad y productividad son las herramientas que hay que tener bien dispuestas para cuando los precios mejoren.

Y qué bueno que ustedes tienen en el Programa de Café de la Alianza para el Campo y los otros que se están desarrollando aquí, bajo el liderazgo del gobernador Albores, medios para llegar a ser muy pronto más, mucho más productivos.

Gracias a los esfuerzos realizados, entre 1996 y 1999 Chiapas se consolidó como el primer productor nacional de café.

Junto con ello, y a pesar de los fenómenos meteorológicos extremos que hemos sufrido, la productividad en los cafetales ha seguido creciendo.

El año pasado se logró en Chiapas la cosecha de café más alta de la historia, con casi 3 millones de quintales.

También es muy estimulante que cada vez más productores estén agregando valor a su producto, al vender café pergamino en lugar de café cereza.

Además, gracias a los cafeticultores de Chiapas, México es hoy el primer productor de café orgánico en el mundo.

En el Gobierno de la República nos sentimos muy satisfechos de haber contribuido a estos resultados con los más de 180 millones de pesos en recursos públicos con que se apoyó a 40 mil cafeticultores chiapanecos entre 1996 y 1999.

Quiero decirles que esta cantidad equivale a más de una cuarta parte de los recursos que nuestra Alianza ha destinado en todo el país al Programa del Café.

Sabemos que el producto que se da en México, el café que se da en México está a la altura de los mejores del mundo, y tenemos que seguir avanzando para hacer valer este hecho.

También sabemos que son muchas las necesidades de quienes viven y trabajan en las zonas cafetaleras.

Por eso, conversando con los gobiernos de varios estados, incluyendo, por supuesto, el de Chiapas, este año llevamos adelante un Programa Integral de Apoyo a las Zonas Productoras de Café.

Este es un programa que suma en un mismo esfuerzo los recursos federales y estatales para la productividad, para el desarrollo social, la infraestructura y la superación de la pobreza en la zonas cafetaleras.

Uniendo los programas sociales a los programas productivos, este año estaremos dando el mayor impulso que jamás se haya dado a la cafeticultura en México y al bienestar de quienes viven de ella.

¡Me da mucho gusto que hace unos días aquí en su estado se haya formalizado este esfuerzo conjunto de la Federación y de las autoridades locales!

Con el Programa Integral del Café y con nuestra Alianza para el Campo, podremos hacer más, mucho más, por el progreso y la justicia que merecen los productores de este estado.

El compromiso del Gobierno de la República es seguir trabajando hombro con hombro al lado de ustedes para que ese progreso sea posible.

Los compañeros que me antecedieron en el uso de la palabra, han mencionado los recursos que se han invertido en Chiapas durante los años recientes para mejorar las posibilidades de los productores del campo con capacitación, con maquinaria, con equipos, con mejores tecnologías.

Me da gusto comprobar que con el esfuerzo de todos ustedes y con esos recursos ha seguido creciendo la producción de cultivos básicos, de cultivos industriales, frutales y hortalizas en porcentajes muy significativos.

Me da gusto que con la participación de los ganaderos en los programas de nuestra Alianza para el Campo, también siga creciendo aquí, en Chiapas, la producción de leche de bovino y de carne en canal.

Me da gusto, en fin, que con el esfuerzo de todos el campo de Chiapas esté cambiando su rostro productivo. Para eso es nuestra Alianza para el Campo.

No en balde el estado de Chiapas ha estado recibiendo cerca de 9 por ciento de todos los recursos nacionales para nuestra Alianza para el Campo en promedio durante los últimos cuatro años.

Y qué bueno que la mayor parte de esos recursos hayan sido para apoyar a los productores con más carencias, como los que cultivan el café, el maíz, el hule, el cacao y ahora la palma.

Para eso son también otros programas que complementan a nuestra Alianza, como el PROCAMPO, como el de Empleo Temporal, como los programas emergentes cuando tenemos fenómenos climáticos adversos, como los apoyos para la comercialización.

Quiero mencionarles, en conjunto, entre 1995 y 1999, al campo chiapaneco hemos canalizado recursos por cerca de 5 mil 200 millones de pesos, a precios de este año 2000.

Han sido recursos muy bien utilizados porque se dirigen al corazón de la pobreza en el campo, que es la escasa productividad, que es la falta de instrumentos y oportunidades para que sus familias vivan mejor.

¡Los felicito por el ejemplo de superación que nos dan a todos los mexicanos!

Dialogando y respetando al que piensa diferente, Chiapas seguirá dando nuevos pasos hacia la prosperidad y la justicia que merecen y anhelan todos sus habitantes.

Trabajando fuerte y unidos, seguiremos nutriendo juntos la esperanza de ustedes y de sus hijos, por un futuro mejor.

Un futuro de armonía.

Un futuro de trabajo compartido y realizaciones para todos.

Un futuro de progreso y oportunidades iguales para quienes viven, tanto en el campo como en las ciudades.

Cumplir con ustedes aquí y ahora, es la mejor contribución a ese porvenir mejor que todos queremos para Chiapas.

Por eso seguiré trabajando hasta el último día de mi mandato, al lado de sus autoridades estatales, al lado de sus autoridades municipales, para que vayamos construyendo esas oportunidades que quieren y merecen los hombres y las mujeres de Chiapas.

Una vez más, gracias por recibirme.