Tapachula, Chiapas, 17 de mayo del año 2000.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, con motivo de la Rehabilitación Integral del Sistema de Abastecimiento de Agua Potable de Tapachula, en la Planta Potabilizadora de este municipio.

Muy apreciado señor Gobernador del estado de Chiapas;
Muy apreciado señor Presidente municipal de Tapachula;
Amigas y amigos:

Estoy muy contento de regresar, una vez más, a este querido estado, especialmente porque hoy el señor Gobernador y yo podemos estar de nuevo aquí, en esta hermosa ciudad de Tapachula.

Y estoy todavía más satisfecho de estar con ustedes, porque hoy venimos con gran entusiasmo, con gran gusto a decirles que algo que prometimos hace no mucho tiempo, lo venimos a cumplir.

Como aquí lo dijo el Presidente municipal, hace menos de dos años sufrimos muy severos daños en lo que al abasto del agua potable se refiere aquí en Tapachula.

De hecho, como ustedes recordarán, como consecuencia de aquellas tormentas de 1998, hubo momentos en los que el abasto de agua potable en prácticamente toda la ciudad de Tapachula, como en muchos otros lugares de la costa de Chiapas, fue materialmente suspendido.

En aquel entonces, junto a ese problema, y frente a los otros problemas que estábamos enfrentando, yo les dije que el Gobierno de la República estaría al lado de su Gobernador, de sus autoridades municipales, no solamente para que las cosas quedaran como antes de aquella tormenta, sino que las cosas estuvieran mejor.

Y hoy puedo decir, con mucha satisfacción, que uno más de los compromisos que asumimos con ustedes se está cumpliendo.

Por eso, para mí es muy satisfactorio decirles que: ¡palabra empeñada, palabra cumplida! (Aplausos).

Y qué bueno, entonces, que hayamos podido reparar esas redes de agua potable; que podamos garantizar el abasto a más de 200 mil personas; y qué bueno que, además, nos estemos ocupando ahora de tratar el agua que produce la ciudad.

Por eso es muy importante que sigamos trabajando; que sigamos trabajando en todos los aspectos del desarrollo de Chiapas.

Lo he dicho en prácticamente todos mis viajes a este querido estado: la verdadera amenaza de Chiapas es la pobreza, es el atraso, es la desigualdad, es la injusticia, es lo que los chiapanecos y los mexicanos con una gran unidad debemos combatir aquí, como en otros estados de la República. Lo debemos hacer con un gran compromiso, con una visión de largo plazo, con el único afán de servir a la gente y derrotar, en su raíz, esos problemas que a todos nos duelen mucho.

Y lo hemos podido hacer, amigas y amigos, porque tenemos políticas para enfrentar esos problemas, como el problema del agua potable y muchos otros problemas; pero también lo hemos podido hacer porque hemos tenido los recursos para poder aplicar esas políticas.

Y eso me lleva a un tema que es de mucha actualidad en estos días:

Apenas ayer las autoridades competentes dieron a conocer que nuestra economía está creciendo con un vigor que no se le veía hace muchos, muchísimos años.

Ayer se informaba que nuestra economía en el primer trimestre del año había crecido al 7.9 por ciento. Hace ya muchos lustros, muchos años que nuestra economía no tenía ese vigor.

¿Por qué está creciendo la economía, como lo estamos viendo? La economía está creciendo porque estamos aplicando las políticas económicas correctas, las políticas económicas responsables que nos hacían falta, porque hemos actuado con toda disciplina y despojados de cualquier demagogia en el manejo de nuestra economía.

Bueno, decir por qué ha crecido la economía es importante, pero no es suficiente. Lo fundamental es decirle, explicarle a la gente por qué es importante tener una economía sana, porque a veces se piensa que se han confundido los fines con los medios.

La economía es un medio, la economía es un instrumento para lograr algo más importante, algo más fundamental, que es el bienestar de las personas, el bienestar de las comunidades, el avance de la nación en su conjunto, sobre todo en los aspectos sociales.

Y por eso vuelvo a insistir que hemos trabajado para contar con una economía sana, no porque ello sea fundamental en sí mismo, sino que hemos trabajado con toda disciplina porque necesitamos avanzar en lo social.

No sería posible avanzar en lo social si no tenemos los medios para hacer frente a los problemas. Esto hay que decirlo una y otra vez.

Una economía sana nos sirve para que se puedan generar empleos que tanta falta nos hacen; una economía sana nos sirve para que progresivamente vayan mejorando los salarios y los ingresos de los trabajadores.

Pero una economía sana, además nos sirve --y esto es muy importante-- para que podamos contar con los recursos necesarios para combatir la pobreza, para combatir la desigualdad, para combatir la injusticia.

Allí está la verdadera dimensión humana del crecimiento económico que hemos venido procurando y, puedo decir, con éxito durante estos años.

La dimensión humana, el rostro y el corazón humano de la política económica está en los resultados de la política social, y un lugar donde podemos mostrar esa dimensión humana de la política económica es precisamente aquí, en el estado de Chiapas, estado de nuestra República que no hace muchos años se desgarraba en la amenaza de la violencia, se desgarraba en la división entre los chiapanecos, se desgarraba ante los profundos problemas de pobreza y desigualdad.

Y lo sostuve entonces, como lo sostengo ahora, la manera fundamental, la manera esencial, la manera estructural de prevenir esas situaciones está, antes que nada, en la atención de los problemas sociales. Y eso es lo que hemos venido haciendo estos años aquí en su estado.

Es cierto, falta mucho camino por recorrer, porque los problemas de la pobreza no se resuelven en un sexenio, a veces ni siquiera en una generación; pero lo que sí sabemos es que gracias a nuestra voluntad, la voluntad de todos, hemos avanzado un buen trecho y tenemos hoy buenas razones para ver con confianza hacia el futuro.

¿Dónde están esos hechos? Están, por ejemplo, en el ambicioso programa de agua potable que hemos desplegado aquí en su estado.

Decir que en cinco años se ha logrado darle agua potable a 650 mil chiapanecos que antes no la conocieron, es algo que debe alentarnos para seguir trabajando en esta tarea.

Decir que hoy en día, por lo menos al cierre de este año, estamos seguros que estaremos muy cerca de proveer 90 por ciento de energía eléctrica a los chiapanecos, cuando antes paradójicamente era uno de los estados más retrasados en este aspecto en toda la República, es algo que también nos debe dar ánimo para seguir adelante.

Decir que hemos tenido éxito en avanzar en la educación de los chiapanecos es también motivo de satisfacción y estímulo para seguir trabajando.

Hace un momento les comentaba a unos jóvenes estudiantes afuera de este acto, que una de cada tres escuelas que existen en su estado han sido construidas durante este Gobierno. Y eso se dice rápido pero tiene detrás un gran esfuerzo de todos.

Que uno de cada tres maestros que existen en el estado de Chiapas fueron contratados durante este Gobierno.

Que en estos años hemos podido aumentar en 25 por ciento el número de estudiantes que acuden a las escuelas de su estado, y que tan sólo en educación secundaria hemos podido aumentar en 50 por ciento la matrícula de estudiantes, y cuando decimos que hay más estudiantes sabemos entonces que estamos hablando de un mejor futuro, un futuro de más y mejores oportunidades para todos.

Y también es muy importante lo que hemos hecho en el campo de la salud. Chiapas tradicionalmente era uno de los estados más atrasados del país en materia de salud.

Ahora, gracias al gran esfuerzo que hemos hecho durante estos años, podremos este año llegar prácticamente a la cobertura total en esos servicios de salud, prácticamente no habrá un chiapaneco que no tenga acceso a alguna forma de servicio institucional público de salud.

Y eso ha requerido, pues la construcción de cientos de unidades médicas, la construcción de importantes hospitales en varios puntos de su estado y el despliegue también de unidades móviles de salud a lo largo y a lo ancho de su territorio.

Y los avances, pues han sido también en materia de apoyos especiales para quienes viven en condiciones de pobreza extrema. Más de 300 mil familias de su estado están hoy cubiertas por el programa PROGRESA, un programa diseñado para que nos aseguremos que las niñas y los niños de las familias más pobres del estado puedan en efecto terminar su primaria y su secundaria. Y estamos hablando entonces que si ya llegamos a 300 mil familias, entonces estamos cubriendo un universo cercano al millón y medio de personas.

Y aquí en su estado había graves conflictos por la tierra, esa era una de las causas de los enfrentamientos, de la violencia. Y hoy podemos decir con gran satisfacción que, gracias al esfuerzo de todos, éste es un problema que se ha combatido; éste es un problema que se ha venido resolviendo, y que hoy la excepción, el caso aislado lo constituye el conflicto o el enfrentamiento por razones de tierra.

Hoy hay fundamentalmente paz social, porque hemos hecho un gran esfuerzo para atender ese problema, cuya atención había sido postergada por muchos años; porque hemos trabajado y hemos contado con los recursos para que 60 mil familias chiapanecas reciban la tierra, la tierra por la que antes se enfrentaban, la tierra por la que incluso antes se mataban.

Y ese es el camino que tenemos: seguir trabajando con unidad; seguir trabajando reconociendo que los problemas sociales, los problemas más graves de nuestro país no se resuelven con oratoria, no se resuelven siquiera con promesas que pueden sonar muy buenas, pero que si no tienen sustento en una buena economía, entonces son promesas que no habrán de cumplirse.

Y por eso les aseguro que hasta el último día de mi mandato seguiré trabajando como Presidente de México para que nuestro país tenga ahora y tenga en los próximos años una economía sana.

Insisto, no porque eso sea importante en sí mismo, sino porque necesitamos una economía sana para que nuestro país siga avanzando firmemente en la solución de sus problemas sociales.

Esa es la dimensión humana, ese es el rostro humano de las políticas económicas que hemos aplicado y que seguiremos aplicando hasta el último día de este Gobierno.

Y qué bueno que en Chiapas podamos mostrar que ese esfuerzo, que esa tarea ha dado frutos, y como parte de ello está, desde luego, la participación de ustedes, la participación del gobierno del estado y los gobiernos municipales.

Sigamos trabajando con unidad, hagámoslo con la confianza de que nuestro esfuerzo ha valido la pena.

Gracias por recibirme.