Ocosingo, Chiapas, 19 de junio del año 2000.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, al inaugurar la Carretera Fronteriza del Sur, en el kilómetro 138, carretera Fronteriza Sur, entronque con el ramal Frontera Corozal, en este municipio.

Muy apreciado señor gobernador del estado de Chiapas, amigo Roberto Albores;
Muy apreciado señor Presidente municipal de Ocosingo;
Amigas y amigos:

Como siempre, para mí es motivo de gran alegría el regresar a su estado.

Me da mucho gusto estar aquí, con ustedes, con su Gobernador, con su Presidente municipal, para seguir trabajando, al lado de todos ustedes, por el progreso de su estado.

Seguir trabajando por el progreso de Chiapas es la única manera de resolver sus problemas más profundos y verdaderos.

Seguir apoyando a los chiapanecos para que puedan superar sus rezagos, sus carencias y sus retos, es la única manera de salir adelante.

Los problemas de Chiapas tienen su raíz en atrasos e injusticias que crecieron a lo largo de muchos años.

Y esos problemas los están resolviendo miles y miles de chiapanecos que con su trabajo de todos los días, con su voluntad democrática, con el apoyo de sus autoridades y del Gobierno de la República, poco a poco pero firmemente están logrando mejorar su situación.

No es con promesas fáciles pero irrealizables de cambio instantáneo como se resuelven los problemas.

Se requiere un esfuerzo sostenido por mucho tiempo para alcanzar las metas que todos nos proponemos.

Esta carretera, que hace mucho tiempo han estado demandando los chiapanecos, no se hizo de un día para otro.

Hicieron falta la participación de muchos hombres y mujeres para que hoy podamos inaugurarla.

Y, por eso, ¡qué gusto celebrar con ustedes que hayamos completado los 422 kilómetros de la Carretera Fronteriza del Sur!

Hace muchos años --como nos lo decía aquí nuestro amigo-- esta carretera ya era demandada por los chiapanecos. Yo les ofrecí que terminaríamos esta carretera durante mi Gobierno.

¡Y por eso hoy con gran orgullo puedo decirles que la palabra empeñada por el Gobierno de la República, es palabra cumplida! (Aplausos).

No fue fácil hacerlo, porque ninguna obra importante es fácil. Costó muchos días de trabajo, costó mucho dinero --más de mil 280 millones de pesos a precios actuales-- tan sólo considerando la inversión que hicimos desde 1995.

Además, quiero comentar que con el fin de cumplir en el tiempo programado la terminación de esta carretera, el Ejército Mexicano se hizo cargo de su construcción en uno de los tramos que representaban mayores dificultades.

Por ello, con ustedes quiero hacer un reconocimiento muy especial al Ejército Nacional, por la entrega, por la dedicación y por los magníficos resultados que obtuvieron en la construcción de esta obra.

Como siempre, el Ejército Mexicano está trabajando por el progreso de Chiapas. (Aplausos).

Hace un rato estuve en otros dos lugares de esta carretera, donde pueden apreciarse las dificultades que tuvieron que vencerse para su construcción.

Hice un recorrido a pie por el túnel Flor de Café, de 125 metros de largo y más de 7 metros de alto.

El túnel y muchos otros tramos de la carretera a cargo del Ejército requirieron cortar más de 1 millón de metros cúbicos de roca.

Después fuimos a puente Ixcán --uno de los 44 puentes que incluye la carretera-- que tiene más de 240 metros de largo y cruza el Río Lacantún.

Allí pude darme cuenta otra vez de los enormes desafíos que significa construir una carretera en regiones de geografía tan difícil como la zona fronteriza y la selva.

También pude imaginar, precisamente por lo accidentado del terreno, los enormes servicios que esta carretera ofrecerá, dará a miles y miles de chiapanecos. Habitantes de los municipios de Palenque, Independencia, La Trinitaria, Las Margaritas, Ocosingo, los nuevos municipios también estarán beneficiados con esta carretera y así se podrá aprovechar mejor el enorme potencial productivo de esta zona.

El turismo en especial tiene grandes posibilidades, pues esta carretera comunica algunos de los sitios arqueológicos más importantes del país, como Palenque, Bonampak y Lacantún, entre otros, y también lugares únicos en el mundo por su belleza y por su interés ecológico.

Hoy mismo se están inaugurando el ramal de esta carretera a Bonampak y el que va a Frontera Corozal, en los límites con Guatemala.

También estamos inaugurando en este acto los caminos de La Grandeza a Bella Vista, de La Grandeza a Bejucal de Ocampo, de Ciudad Cuauhtémoc a Pacayal, y de San Gregorio Chamic a Lagos de Colón; es decir, además de los 422 kilómetros de esta carretera, estamos inaugurando otros 76 kilómetros de carreteras y caminos.

Contar con buenas carreteras y caminos es indispensable para conseguir el progreso con justicia que los chiapanecos y todos los mexicanos queremos.

Con caminos y carreteras se combate a la pobreza, porque así rompemos el aislamiento y la marginación.

Por los caminos y las carreteras llegan los servicios. Llega la educación con los maestros y los libros; llegan los servicios de salud con los médicos y las enfermeras.

Los caminos y las carreteras facilitan la extensión de los sistemas de agua potable, drenaje y electricidad.

Por los caminos y las carreteras los productos del campo y de las fábricas llegan a los mercados, y por ellos llegan los bienes que todos consumimos en nuestras casas.

Las carreteras conectan a los centros de producción con las fronteras y con los puertos del mar, por donde salen las mercancías que exportamos.

Tener buenos caminos y carreteras alientan nuevas inversiones, que siempre significan más empleos.

Además, las carreteras y los caminos fortalecen nuestra unidad, porque facilitan que la gente de distintos sitios se conozca y se comunique.

Por eso en este Gobierno hemos dado una gran prioridad a la construcción y al mejoramiento de carreteras y caminos.

Son más de mil los kilómetros de nuevos caminos y carreteras que se han construido en Chiapas durante este Gobierno.

Todos los nuevos kilómetros de caminos y carreteras, incluida ésta, con el enorme esfuerzo que han requerido, representan tan sólo algunos de los muchos pasos que hemos dado y seguimos dando entre todos para avanzar en la solución de los grandes desafíos del desarrollo de Chiapas.

¿Qué quiere decir avanzar?

Avanzar significa que en los últimos años, en los últimos seis años la matrícula escolar en Chiapas ha aumentado en 250 mil alumnos.

Avanzar significa que a finales de este año 87 por ciento de los niños entre 6 y 14 años de edad estarán asistiendo a la escuela, y casi 80 por ciento de quienes inicien la primaria habrán de terminarla. Hace 10 años, estas proporciones eran de apenas 71 y 38 por ciento, respectivamente.

Avanzar significa que para el próximo ciclo escolar en el estado habrá más de 16 mil 400 escuelas, que es 54 por ciento más que al inicio de este Gobierno, es decir, tan sólo en este Gobierno hemos construido más del 54 por ciento de las escuelas que históricamente se habían construido en su estado.

Aquí en Chiapas una de cada tres escuelas ha sido construida durante los últimos cinco años y ha sido contratado uno de cada tres maestros.

Avanzar significa que este año toda la población del estado tendrá acceso cuando menos a los servicios básicos esenciales de salud, y 95 por ciento de los niños entre uno y cuatro años de edad habrán recibido esquemas de vacunación completos.

Avanzar significa que desde 1995 la esperanza de vida ha aumentado cinco meses por año, para llegar a 72 años, y que en los menores de cuatro años la mortalidad por enfermedades diarreicas y respiratorias se habrá reducido más de 42 por ciento.

Avanzar significa que en cinco años se ha logrado dar agua potable a 650 mil chiapanecos que antes no la tenían, y que al cierre de este año estaremos muy cerca de que nueve de cada 10 chiapanecos dispongan de energía eléctrica.

Avanzar significa que en Chiapas el PROGRESA esté llegando ya a cerca de 300 mil familias, y que con este programa se estén otorgando más de 220 mil becas escolares a hijas e hijos de esas mismas familias.

Avanzar significa que mediante acuerdos agrarios se ha respaldado la adquisición de tierras para 60 mil familias.

Avanzar significa, por fin, seguridad en la tenencia de la tierra, necesaria para que los campesinos puedan dedicarse a trabajar.

Avanzar significa que los resultados en la economía están empezando a llegar a la gente del campo, en forma de empleos y de los recursos necesarios para sostener los programas de desarrollo social.

Avanzar, en suma, significa conseguir un cambio verdadero, sustentado en hechos, no únicamente en palabras.

Nos hemos esforzado y seguimos perseverando para conseguir este avance, este cambio verdadero.

Para eso hemos aplicado y seguiremos aplicando políticas responsables en todos los aspectos, para que los chiapanecos, como todos los mexicanos, tengan mejores condiciones de vida.

Para que un día que está cada vez más cercano, y al cual llegaremos si mantenemos el rumbo, podamos decir que Chiapas ha superado sus retos más importantes en materia de desarrollo.

Sigamos trabajando con unidad, convencidos de que el esfuerzo vale la pena.

En esta carretera tenemos una prueba muy clara de que cuando trabajamos unidos, con muchas ganas, podemos lograr lo que nos proponemos.

¡Enhorabuena para Chiapas, enhorabuena para nuestro querido México!