Tapachula, Chis., 19 de mayo de 1998.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante el acto Alianza para el Campo, en el que fue presentado el Programa Agroecológico Integral, luego de dar el banderazo de salida a vehículos con café de exportación a Alemania; acto efectuado en las instalaciones de la Torrefactora de Café Indígena de la Sierra Madre de Motozintla, perteneciente a este municipio.

Muy apreciado señor gobernador de Chiapas, Roberto Albores;
Señor Presidente municipal de Tapachula;
Compañeros, compañeras,
Amigas y amigos todos:

Me da mucho gusto volverme a reunir con representantes de las organizaciones de productores del campo chiapaneco.

Como lo recordó Alejandro García Ruiz, hace tres semanas, durante mi anterior visita, dije que vendría más seguido a este querido estado, y aquí me tienen de nuevo, ¡gracias por recibirme! Y vendré con mayor frecuencia a Chiapas, porque los chiapanecos han decidido que ya es hora de dar el impulso definitivo que necesita su estado para salir adelante.

He venido y vendré a Chiapas más seguido, porque los chiapanecos y todos los mexicanos estamos resueltos a dejar atrás el problema principal que afecta a la mayoría de los habitantes del estado. Ese problema profundo es el de la falta de oportunidades para que la población obtenga mejores resultados con su esfuerzo.

Por eso, seguiremos trabajando con nuestro amigo, el gobernador Albores, con los Presidentes municipales, con las organizaciones sociales y productivas y con las comunidades, en la educación, en la salud, en la vivienda, en los servicios públicos y, de manera señalada, en el fomento a la producción. En todo ello seguiremos trabajando para que en el año 2000, tal como nos lo propusimos hace ya más de dos años, Chiapas tenga al menos los promedios de bienestar que se registran en el resto del país.

Los chiapanecos quieren trabajar mejor y trabajar en armonía, porque saben que la concordia y el trabajo productivo son condiciones necesarias para que su estado salga adelante.

Para construir estas condiciones Chiapas tiene, por fortuna, la firme resolución de la gran mayoría de sus habitantes y el compromiso firme de su Gobernador para poder construir ese Chiapas próspero y de oportunidades iguales para todos.

Por eso, en esa tarea ustedes han tenido y seguirán teniendo el compromiso y el apoyo de las instituciones del Gobierno de la República. Y por supuesto que tienen ese compromiso los productores del campo chiapaneco, los campesinos, los ejidatarios, los pequeños propietarios, los ganaderos, cuyo esfuerzo está aumentando, gracias al esfuerzo de todos ellos, la producción agropecuaria.

Por eso, para mí es tan importante el tener reuniones como ésta; reuniones en que escuchamos a representantes de diversas organizaciones, como ISMAM, una organización ejemplar como muchas que ya existen en este estado de Chiapas y, por supuesto, qué bueno que tengamos estos resultados, pero también qué bueno que nos planteemos hacia el futuro resultados todavía ambiciosos, y por supuesto que el Gobierno de la República seguirá trabajando a través de sus instrumentos, con organizaciones como ISMAM, con organizaciones como SOCAMA, como las otras organizaciones que se agrupan bajo distintas siglas y bajo distintos principios aquí, en el estado de Chiapas.

Qué bueno, y es muy oportuno que escuchemos el punto de vista como el del compañero del Comité Agroecológico Ejidal, compañero Monzón, del compañero Nazar, de SOCAMA, con esa preocupación tan fundamental y tan decisiva, acerca de lo que está pasando con la naturaleza chiapaneca, ahora con estas condiciones tan dramáticas que nos está imponiendo la falta de lluvias.

Pero qué bueno que no solamente escuchamos lamentaciones, sino que aquí hemos escuchado propuestas muy concretas, propuestas que recoge con toda seriedad el Gobierno de la República y que estaremos trabajando con el Gobernador del estado para, en función de los recursos disponibles y en función de la viabilidad de esas propuestas, poder sacarlas adelante.

Sin embargo, creo que también es importante que el mejor aliciente que tenemos para sacar adelante los nuevos retos es, precisamente, el impulso productivo que, no obstante las circunstancias difíciles que hemos vivido en el país y en Chiapas, se ha venido dando aquí en su estado en los últimos años.

Es muy importante recordar que, gracias al trabajo de los productores, Chiapas ha vivido, entre 1995 y 1997, a pesar de los problemas, una constante expansión en su producción agropecuaria.

En tres años la superficie sembrada se ha incrementado 22 por ciento; es decir, hemos logrado incorporar a la producción 263 mil hectáreas, y esto se dice rápido, pero hay que recordar que esas hectáreas significan más de la mitad de lo que se cultiva, por ejemplo, en todo Tabasco y eso lo hemos logrado en tan sólo tres años.

Con 1.4 millones de hectáreas agrícolas, Chiapas se ha convertido en el tercer estado con más superficie cultivada en el país. Chiapas es el primer productor de café, plátano y palma de aceite, y se encuentra entre los primeros lugares en la producción de cacao, maíz y mango.

Chiapas participa, de manera muy importante, en la producción nacional de carne, leche y miel, Chiapas tiene grandes oportunidades en otros cultivos que aquí se dan muy bien, como el hule, la matadamia y marañón, que tienen muy buenos mercados, por cierto. Estos resultados y estas posibilidades se deben al esfuerzo de todos ustedes y van a ser más grandes porque seguiremos trabajando unidos como lo hemos venido haciendo con nuestra Alianza para el Campo.

Pero necesitamos ir más adelante, necesitamos trabajar más duro, para que los beneficios alcancen a más personas, sobre todo a quienes viven en condiciones de mayor atraso, como la mayoría de nuestras hermanas y nuestros hermanos indígenas.

Para fortalecer las capacidades de los productores que más lo necesitan, nuestra Alianza para el Campo está haciendo un esfuerzo muy especial. En Chiapas 70 centavos de cada peso que nuestra Alianza invierte son para programas en beneficio de los productores que van más rezagados. Para apoyarlos estamos promoviendo cultivos más provechosos, con semillas mejoradas, como aquí lo ha planteado el compañero de la CNC, con variedades más resistentes a plagas y a enfermedades, con asistencia técnica, con capacitación, con equipamiento y con la promoción de otros cultivos que les pueden rendir mejores ingresos.

Por su importancia social y productiva, los programas de café y de cacao están recibiendo un fuerte impulso en Chiapas. Entre 1995 y 1997 se han rehabilitado y mejorado más de 45 mil hectáreas de cafetales. Este año se rehabilitarán otras 30 mil hectáreas. Con ello habremos alcanzado la mitad de las 150 mil hectáreas que nos hemos propuesto renovar en Chiapas con productores del sector social.

Para sustituir las plantaciones más pobres hemos producido ya 77 millones de nuevas plantas de café. Con 200 técnicos extensionistas y 185 módulos demostrativos, estamos poniendo al alcance de los productores las nuevas tecnologías que ellos requieren.

El equipamiento y la infraestructura se han fortalecido con cerca de 4,200 patios de secado y la rehabilitación de 21 beneficios secos y 20 bodegas. Con todo ello, avanza nuestra meta de elevar la productividad a, por lo menos, 20 quintales de café por hectárea.

Mientras que en los años de 1994 y 1995 la productividad de café alcanzaba, en promedio, 8 quintales por hectárea, entre 1996 y 1997 ya alcanzamos un promedio de 11 quintales por hectárea.

La producción de cacao, que hasta hace poco había bajado mucho, hasta casi desaparecer en algunas regiones, hoy está viviendo un repunte gracias al trabajo de los productores, en el marco de nuestra Alianza para el Campo.

A la fecha han sido apoyados 2,900 productores de 200 localidades, en 25 municipios, con asistencia técnica y renovación de plantas.

Hemos trabajado con ellos en la renovación de 5 mil hectáreas y dando mantenimiento a otras 7 mil 500. A estos esfuerzos se deben, en parte, las 15 mil toneladas de cacao producidas en 1997, 20 por ciento ya más que en 1994.

Para seguir adelante, sostendremos los apoyos de nuestra Alianza. Los productores agropecuarios quieren seguir avanzando porque hay mucho camino que andar.

Por eso, en 1998, la Federación estará contribuyendo a la Alianza para el Campo en Chiapas con más de 185 millones de pesos, a los que se agregan otros 58 millones que aporta el gobierno del estado.

Esta suma de 243 millones de pesos para los programas de la Alianza, son 34 por ciento más en términos reales que en 1997. De manera adicional, el Gobierno Federal destinará otros 44 millones de pesos para el Programa de Empleo Temporal, que sirve para aliviar las necesidades de los productores cuando el trabajo escasea y sirve, al mismo tiempo, para realizar obras que son muy necesarias en sus propias comunidades.

Además, 290 mil productores chiapanecos recibirán 566 millones de pesos del Procampo, para apoyar la producción en 900 mil hectáreas.
Esperamos que en este año sean más los productores que aprovechen las facilidades, para que puedan recibir estos recursos con toda oportunidad mediante los contratos de sesión de derechos.

Por su parte, Banrural está ejerciendo este año 294 millones de pesos, para financiar con créditos a los productores agropecuarios del estado. Esta cantidad podrá aumentarse si la demanda de financiamientos es más grande.

Señor Gobernador;
Amigas y amigos:

En Chiapas --como aquí lo han señalado varios compañeros-- estamos enfrentando el problema de la sequía, ya sea la del ciclo anterior o el retraso de las lluvias que ya estamos sufriendo en el presente ciclo; ojalá que muy pronto las lluvias se regularicen, pero debemos estar listos para esta contingencia que vemos frente a nosotros, también para apoyar a los compañeros que ya han sufrido daño por la sequía. Por eso, he escuchado con mucha atención el planteamiento que aquí se ha hecho.

El Secretario de Agricultura ha recibido de inmediato instrucciones para trabajar con el señor Gobernador y, les aseguro que, muy pronto estaremos listos con el Programa Emergente para apoyar a los compañeros que ya han sufrido daños y, en algunos casos --como aquí se indicaba--, daños muy severos, particularmente, en sus cafetales.

Así que, señor Secretario, espero que en los próximos días, en compañía del señor Gobernador, pueda usted anunciar en detalle ese Programa Emergente y, por supuesto, nos mantendremos muy atentos con lo que ocurre con el nuevo ciclo, esperando y cruzando los dedos para que llegue pronto el agua.

En Chiapas, ustedes saben que para estas épocas ya habría de estar lloviendo. Ahora, yo empiezo a sentir agua en Tapachula, ¿qué les parece lluvia la próxima semana? ¿Qué me dan si llueve la próxima semana? (Aplausos).

Quiero referirme a otro problema que ya tocaron los compañeros, y es el problema que está causando no solamente daño aquí en Chiapas, que es el humo proveniente de la quema de malezas y pastos para preparar cultivos, y de incendios forestales que --como dije antes-- no solamente está causando ya un grave daño aquí en Chiapas, sino que está causando daños en todo el país, pero sobre todo, nos está quitando esa situación parte de ese patrimonio, que es de las generaciones futuras.

Ustedes saben que en los últimos días tuvimos que hacer algunos llamados de emergencia; estuvieron por acá miembros del gabinete con el señor Gobernador y, a raíz de la visita, especialmente de la secretaria Carabias con el señor Gobernador, hicimos un llamado a los campesinos de todos los estados a suspender las quemas, por lo menos durante esta semana.

Quiero pedirles que ustedes, que son dirigentes y representantes de muchas organizaciones, pasen la voz sobre este llamado a todos los productores.

Al terminar esta semana y principios de la próxima, evaluaremos la situación para hacer nuevas recomendaciones; confío en la responsabilidad de los campesinos chiapanecos para que nos ayuden a enfrentar este problema, pero al mismo tiempo, reconozco que estas acciones son únicamente de corto plazo.

Tenemos que abordar el verdadero problema de fondo; y el verdadero problema de fondo es que hay una costumbre que tenemos que cambiar. Hemos sido muy respetuosos todos de hablar de los usos y costumbres, de mantenerlas y respetarlas.

Pero ustedes estarán de acuerdo conmigo que no todos los usos y costumbres son buenos. Y, una costumbre, que como aquí se ha dicho, hemos heredado desde hace muchos siglos atrás, pues es este sistema de siembra, que es la roza, tumba y quema.

Evidentemente, bajo las condiciones ecológicas que vivimos hoy en nuestro territorio, pero sobre todo ante la necesidad de que quienes se dedican a la agricultura, mediante métodos tradicionales, hasta ahora tengan en realidad más y mejores oportunidades, tenemos que dar un dramático salto tecnológico, para dejar atrás esa costumbre.

Aquí hay un ejemplo claro de una costumbre que no queremos preservar, que no vamos a cambiar por la fuerza, sino que lo vamos a hacer a partir de la participación y el convencimiento de todos, por eso hemos venido platicando con el señor Gobernador.

He instruido al Secretario de Agricultura, a la Secretaria del Medio Ambiente, para que con el Gobernador de Chiapas y con los Gobernadores de los otros estados del sureste, durante los próximos meses, en preparación a los próximos ciclos agrícolas, podamos integrar un programa integral que nos permita dar ese salto tecnológico; ese salto tecnológico que, en primer lugar, es necesario por razones sociales.

Hoy en día, quienes cultivan con este antiguo sistema, están obteniendo una miseria por su trabajo; es una agricultura que con trabajos podemos calificar como de subsistencia. Sacar 500 kilos por hectárea, 300 kilos por hectárea de maíz, no le permite a nadie vivir.

Pero, además es urgente hacerlo, porque el daño que se está causando al ambiente, a nuestros bosques, a nuestras selvas, a nuestra suelo, a la cantidad de agua disponible, a la atmósfera, es un daño que tenemos que evitar, es un daño que tenemos que reparar, es un daño que tenemos que revertir y sólo lo vamos a lograr dando este gran paso tecnológico, que, repito, será posible sólo a partir de la participación, sólo a partir del convencimiento.

Así que, espero señor Gobernador, señora y señores Secretarios, que en unos meses, no muchos más, precisamente, a partir del diálogo con las propias organizaciones que ya tienen experiencias muy exitosas, podamos anunciar un programa muy ambicioso que nos permita transformar este sistema de producción, pero a la vez, empezar el sistema o el programa más ambicioso de nuestra historia que nos permita recuperar nuestra selva y nuestros bosques.

¿Están de acuerdo?

Todas estas acciones, amigas y amigos, son las que tenemos que ir realizando para ir enfrentando la pobreza a partir del trabajo productivo. La respuesta a ese gran problema está, sobre todo, en el desarrollo de las capacidades de los chiapanecos para vivir mejor en su propia tierra y con su propio esfuerzo.
La solución al problema profundo de Chiapas está, también, en la renovación de la confianza entre todos los grupos, las organizaciones sociales, las comunidades y el Gobierno.

Chiapas tiene y seguirá teniendo el respaldo fraternal y respetuoso de todos los mexicanos; esta es la hora de trabajar unidos por Chiapas, es la hora de abandonar el rencor y de alcanzar acuerdos. En Chiapas ya no hay lugar más para la violencia y la división.

Sería una lástima, por cierto, perder la energía de quienes hasta ahora se han mantenido fuera de este esfuerzo, que debe ser un esfuerzo de todos, porque ninguna aportación está de más.

Queremos que vengan ya los que nos faltan, los esperamos y seguimos manteniendo la puerta abierta para que se unan a este esfuerzo que ya nadie va a detener. Los vamos a esperar porque siempre habrá lugar para un esfuerzo bien intencionado.

Junto con el señor Gobernador, seguiremos trabajando con los productores agropecuarios de Chiapas, para que tengan cada día más y mejores oportunidades para ellos y para sus familias.

Pronto regresaré para seguir trabajando con los chiapanecos por la justicia, la armonía y la prosperidad que este gran estado necesita y merece; que este gran estado seguramente tendrá, gracias al esfuerzo de ustedes, gracias al esfuerzo de organizaciones como las que ustedes representan.

¡Sigan adelante, amigas y amigos de Chiapas!