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17 de febrero de 1998.
Palabras
del secretario de Gobernación, licenciado
Francisco Labastida Ochoa, sobre la posición del
Gobierno de la República ante los últimos
acontecimientos relacionados con Chiapas.
Señores
periodistas:
Quiero
informar a la opinión pública sobre la
posición del Gobierno de la República ante los
últimos acontecimientos relacionados con
Chiapas:
Por instrucciones precisas
del Presidente de la República, desde
enero reanudamos la comunicación
constante con las dirigencias de todos
los partidos políticos, con la COCOPA y
la CONAI.
Enviamos una misiva
respetuosa y directa a la dirigencia del
EZLN para sentarnos nuevamente a dialogar
y tratar todos los puntos de interés que
nos permitieran avanzar en al logro de la
paz. Lamentamos que esta invitación haya
sido rechazada.
Sostuvimos nuestra decisión
de diálogo y concertación, revisando
los diez puntos que conjuntamente
plantearon la COCOPA y la CONAI como
condiciones para el diálogo.
El Presidente de la
República en forma clara y contundente
reiteró, en Kanasín, Yucatán, su
compromiso de honrar y cumplir plenamente
los Acuerdos de San Andrés Larráinzar.
Recientemente enviamos a la
dirigencia del EZLN, por conducto de la
COCOPA y de la CONAI, las cuatro
observaciones que el Gobierno de la
República hace, no a los Acuerdos de San
Andrés Larráinzar, sino a la
interpretación jurídica que la COCOPA
hizo a dichos Acuerdos y que, desde el
punto de vista del Gobierno, no
corresponden al espíritu y a la letra de
los propios Acuerdos de San Andrés,
porque su vaguedad puede poner en peligro
la unidad del Estado Mexicano, la
integridad del territorio nacional, los
derechos de todos los mexicanos y abrir
de nuevo el conflicto de tenencia de la
tierra.
El Gobierno de la República quiere dejar
constancia, una vez más, de su
indeclinable decisión por reanudar las
negociaciones de paz, al hacer notar que
a la iniciativa de la COCOPA se le
habían hecho 27 observaciones, que ahora
se redujeron a 4 que, por las razones
expuestas, son irrenunciables.
Nos preocupa que un miembro
de la CONAI, el señor Miguel Alvarez, en
lugar de cumplir el mandato que le otorga
la ley en el sentido de ayudar a reanudar
el diálogo con el EZLN, de intermediador
se convierta en parte, al convocar un
movimiento internacional de intervención
en los asuntos internos de nuestro país.
Los mexicanos no podemos olvidar las
lecciones de nuestra historia: las
intervenciones extranjeras han sido
trágicas para México.
México ha sido y es un
país abierto a las culturas y a los
visitantes de todo el mundo. Hemos
recibido inmigrantes que han enriquecido
nuestra vida como nación. México
continuará recibiendo a todos los
extranjeros que deseen ingresar a nuestro
país, de acuerdo a lo que establecen
nuestras leyes. Su interés y su
presencia es grata y benéfica.
Pero la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos establece con
toda claridad, en sus artículos 9° y 33
que solamente "los ciudadanos de la
República podrán" asociarse y
reunirse pacíficamente para "tomar
parte en los asuntos políticos del
país", y que "los extranjeros
no podrán de ninguna manera inmiscuirse
en los asuntos políticos del
país". No toleraremos ninguna
violación a lo que establece la
Constitución y las leyes migratorias.
La Nación no puede ser
rehén de nadie. La solución a los
problemas de los mexicanos no puede
toparse con el muro del dogmatismo, de la
intransigencia, del "todo o
nada". El Gobierno de la República
reitera nuevamente su convocatoria a
reanudar el diálogo para alcanzar la paz
digna en Chiapas y el desarrollo de todos
los pueblos indígenas por medio de la
negociación política.
El Gobierno convoca, una vez más, a que
el EZLN recapacite sobre el daño que la
situación actual le ha hecho al estado
de Chiapas, muy especialmente a sus
comunidades indígenas.
Reiteramos que cuando la dirigencia del
EZLN defina la fecha en que reanudará el
diálogo para avanzar en el logro de la
paz digna y para finalizar conjuntamente
las cuatro observaciones sobre el
proyecto de la COCOPA que permitan
cumplir los Acuerdos de San Andrés, el
Gobierno de la República revisará las
posiciones que actualmente ocupa el
Ejército Mexicano en Chiapas.
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