Un Paso Más para Solucionar el
Conflicto en Chiapas
CARTA ABIERTA AL EZLNEl Gobierno de México se
ha empeñado siempre en encontrar las vías
políticas para encauzar las diferencias entre
los mexicanos a través del diálogo, la razón y
la ley. Reanudar el esfuerzo para terminar el
conflicto en Chiapas es una necesidad ineludible
e impostergable que el Gobierno Federal reconoce
en los términos de la Ley para el Diálogo, la
Conciliación y la Paz Digna en Chiapas aprobada
por unanimidad del Congreso de la Unión en marzo
de 1995 y que ordena:
- Asegurar la
paz, justa, digna y duradera en Chiapas.
- Atender las
causas que originaron el conflicto.
- Propiciar la
incorporación del EZLN al ejercicio de
la política dentro de los cauces
pacíficos y con respeto absoluto a su
dignidad y garantías de ciudadanos
mexicanos.
- Conciliar las
demandas e intereses legítimos de los
sectores de la sociedad chiapaneca.
- Promover al
bienestar social y desarrollo sustentable
en la entidad.
- Proponer los
lineamientos para la amnistía que en su
caso apruebe el Congreso de la Unión.
En cumplimiento de
la parte que le corresponde, el Gobierno Federal
despliega una intensa política social y
económica contra la pobreza, de ayuda
humanitaria a los desplazados y de apoyo a las
comunidades marginadas del estado, insistiendo en
la reanudación del diálogo con el EZLN. El
Presidente Zedillo ha reiterado que "serán
la legalidad, nunca el autoritarismo; la
tolerancia, nunca el enfrentamiento violento; y
la responsabilidad social, nunca la
insensibilidad o la indiferencia", los
medios para seguir atendiendo los conflictos que
preocupan a los mexicanos. Hoy, el Presidente de
la República ha instruido al Secretario de
Gobernación a dar un paso más, firme y de buena
fe, hacia la solución del conflicto en Chiapas.
En consecuencia,
el Gobierno Federal plantea lo siguiente:
Primero:
El Gobierno de la República siempre ha estado
convencido de la necesidad de dar cumplimiento a
los Acuerdos de San Andrés que suscribió con el
EZLN en febrero de 1996. Para honrar su
compromiso remitió al Congreso de la Unión una
iniciativa de reforma constitucional sobre
derechos y cultura indígena. Por su parte, el
EZLN ha manifestado su aprobación a la propuesta
de la COCOPA.
A fin de avanzar
hacia la solución del conflicto, el Gobierno
solicita al Senado de la República que determine
el mecanismo por el cual las comisiones
dictaminadoras integren a su análisis, otras
legislaciones e información en materia de
derechos y cultura indígena, a la luz de los
Acuerdos de San Andrés Larráinzar. Estos
documentos podrán serán enviados conjuntamente,
por el Gobierno y el EZLN. Asimismo, que las
comisiones legislativas establezcan la
posibilidad de escuchar nuevos puntos de vista
del EZLN y de otras organizaciones y personas
interesadas.
Con esos elementos
novedosos, podremos solicitar al Senado de la
República que considere dictaminar la reforma
constitucional sobre derechos y cultura indígena
durante el presente periodo ordinario de
sesiones.
Segundo:
Se convoca al EZLN para concertar un programa
calendarizado para dar cumplimiento pleno a los
demás compromisos acordados en San Andrés, en
especial aquellos que atañen al desarrollo
social de las comunidades indígenas del Estado
de Chiapas.
Tercero:
La Secretaría de Gobernación, con apego a
Derecho, solicita a las instancias competentes la
liberación de miembros o simpatizantes del EZLN
que no estén implicados en hechos de sangre o
violaciones.
Para culminar este
proceso, consideramos necesario examinar con el
EZLN los casos de personas que reconozca como sus
bases de apoyo y que hayan sido acusadas por
infracciones a la ley, con el propósito de
revisar las denuncias en su contra.
Cuarto:
El Gobierno analizará cuidadosamente las
denuncias de hostigamiento y otros ilícitos que
plantean diversas organizaciones de derechos
humanos, las propias comunidades o personas
afectadas. La PGR establecerá un programa
especial para conocer y analizar estos casos,
brindando a los testigos la protección necesaria
a través de la oficina que establecerá en el
estado de Chiapas.
Al mismo tiempo se
toman medidas para asegurar que en ningún caso
haya impunidad de grupos o personas que hayan
delinquido.
En las actuales
condiciones del Estado de Chiapas, esta acción
exige extremar las medidas para evitar que la
persecución de los infractores sea pretexto de
nuevas injusticias o irregularidades. Es
pertinente examinar, conjuntamente, las acciones
que deban tomar el Gobierno Federal, el Gobierno
del Estado, las comunidades y el EZLN,
independientemente de filiaciones políticas o
simpatías sociales.
Quinto:
El Gobierno Federal tiene particular interés en
garantizar la eficacia del diálogo y está de
acuerdo en el establecimiento de una nueva
instancia de intermediación, civil y
apartidista, conformada por mexicanos de
reconocida imparcialidad, dotada de la suficiente
capacidad de convocatoria, interlocución y
decisión, para suscitar encuentros constructivos
entre y con las partes. Refrenda también la
importancia de la labor de coadyuvancia de la
COCOPA y le ha invitado a intensificar la
importante encomienda que le confiere la Ley para
el Diálogo. Procederemos a reconstituir la
delegación gubernamental en la Comisión de
Seguimiento y Verificación, COSEVER, y a
solicitar la reanudación de sus trabajos.
Sexto:
La representación gubernamental que podrá
encontrarse con el EZLN contará con la
suficiente capacidad de decisión y voluntad
negociadora. Estará abierta a conformar una
agenda de negociación de manera conjunta con el
EZLN que incluya diversas medidas para dar
atención inmediata y urgente a las comunidades
que han resultado más afectadas por el
conflicto, como el retorno de los desplazados a
sus comunidades de origen y un mecanismo de
comunicación permanente entre las partes.
El conflicto se
resolverá mediante el diálogo, la razón y la
ley. El Gobierno de la República está decidido
a continuar por esta vía política y dar un paso
más con franqueza, seriedad y buena fe, por el
bien de México y de Chiapas.
DIÓDORO
CARRASCO ALTAMIRANO
SECRETARIO DE GOBERNACIÓN
México
D.F., a 7 de septiembre de 1999.
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