28 de agosto de 1995

El Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León declaró clausurados los trabajos del XIX Congreso Nacional Ordinario y tomó la protesta al Comité Ejecutivo Nacional de la Confederación Nacional Campesina, en el auditorio principal número 1 de la unidad de congreso del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS.

El doctor Ernesto Zedillo Ponce de León tomó la protesta al Comité Ejecutivo Nacional de la CNC y pronunció unas palabras, mismas que a continuación se presentan:

Compañeras y compañeros miembros del nuevo Comité Ejecutivo Nacional de la Confederación Nacional Campesina: ¿protestan cumplir y hacer cumplir la Declaración de principios, el Programa de Acción y los Estatutos que rigen a su agrupación, en beneficio de los campesinos de México?

Voces a Coro: ¡sí, protesto!

El Presidente de la República: ¡si así lo hacen, que la Confederación Nacional Campesina se los reconozca; y si no, que se los demande!

Compañero Santiago Oñate Laborde,
Presidente del Comité Ejecutivo Nacional
de nuestro Partido, el Partido
Revolucionario Institucional;

Compañera Beatriz Paredes Rangel,
Secretaria General del Comité
Ejecutivo Nacional de la Confederación
Nacional Campesina;

Compañeros Presidentes de la Gran Comisión
de la Cámara de Diputados y del
Senado de la República;

Compañeros Gobernadores;

Compañeras y compañeros de la dirigencia
nacional y de las dirigencias estatales
de la CNC;

Compañeras y compañeros cenecistas:

Con gran emoción acudo a la Clausura de éste su Congreso Nacional.

Me da mucho gusto encontrarme de nuevo con ustedes, dirigentes, hombres, mujeres del campo mexicano.

Celebro con gran satisfacción que se haya cumplido con gran entusiasmo, con gran transparencia, el proceso de renovación de su dirigencia. Se demuestra así la gran unidad y la gran voluntad democrática de los cenecistas, ¡los felicito!

Felicito a mi amiga Beatriz Paredes, dirigente surgida y formada en la lucha campesina, por su elección como Secretaria General.

Estoy seguro que su patriotismo, su inteligencia y su capacidad de liderazgo le darán a la CNC el nuevo rumbo del que ella nos hablaba. Felicito también a quienes la acompañan en el Comité Ejecutivo Nacional y también felicito a los dirigentes estatales de la Confederación. Estoy seguro que responderán con imaginación, con lealtad y con trabajo a quienes los eligieron.

Los temas que ustedes han tratado en su Congreso son, sin duda, los temas que preocupan a la población campesina y que también preocupan y ocupan al Gobierno de la República.

Los invito a que los análisis y las propuestas de su Congreso se incorporen a las tareas que estamos llevando en los grupos de trabajo mixtos que hace algunas semanas instalamos también con ustedes, y cuyas conclusiones espero conocer el próximo mes de octubre. Conclusiones de las que habrán de surgir las nuevas políticas agropecuarias en beneficio del bienestar social de los campesinos de México. Porque como lo dije entonces, y lo repito ahora, esas nuevas políticas las haremos con la participación de los campesinos de México, nunca a espaldas de ellos. En esas políticas, en la concepción y en la ejecución de esas políticas, estoy contando con ustedes; en la satisfacción de las demandas de ustedes, ustedes cuentan conmigo.

Mucho me entusiasma el saber que no obstante las dificultades que enfrentamos, ustedes están decididos a seguir luchando por los ideales y los propósitos de su organización. En esa lucha no están solos, siempre contarán con el compromiso, el respaldo y la acción del Gobierno de la República.

La solidaridad y el compromiso del Gobierno de la República es firme, es invariable, así lo hemos demostrado en estos meses. A pesar de la circunstancia difícil y compleja por la que pasa el país, hemos trabajado arduamente para apoyar el esfuerzo de ustedes.

Así, con el PROCAMPO estamos otorgando más de seis mil 500 millones de nuevos pesos a más de 3.5 millones de productores que trabajan en 15 millones de hectáreas de todos los estados de la República.

Así también, porque sabemos, ustedes nos lo han dicho y nos lo han demandado, que el amoniaco es un insumo de primera importancia para la producción agrícola, mantuvimos su precio muy por debajo del fuerte aumento que pudo causar la devaluación del peso.

Así también, en beneficio de la ganadería, se estableció un subsidio del 30 por ciento a la prima del seguro ganadero, similar al subsidio que ya se otorgaba para el seguro agrícola.

A través de BANRURAL, de FIRA y del Banco de Comercio Exterior se otorgan créditos para el campo con las tasas más bajas del sistema financiero.

También, como ustedes saben, y mucho en respuesta a la demanda de la CNC, estamos ejerciendo un Programa Especial de Crédito para productores de menos de cinco hectáreas de café, en favor de 230 mil campesinos, en su mayoría indígenas.

Para apoyar a los campesinos de menores ingresos y de menor capacidad productiva, se sigue dando crédito a la palabra sin intereses, cuyo pago se destina después a obras y acciones para la comunidad. En comercialización se están generando ya, con la participación de ustedes, los mercados regionales que ya han tenido efectos positivos en los precios del maíz, del sorgo, de la cebada y del trigo.

Con ustedes vamos a hacer un gran esfuerzo para dar un salto tecnológico con el que aumentaremos la productividad, pero sobre todo, los ingresos de las familias campesinas.

Como ustedes saben, recientemente dimos un paso muy importante para resolver uno de los problemas más sentidos de los campesinos de México, que es el problema de las carteras vencidas. Ustedes lo saben bien, porque lo han sufrido, éste no es un problema nuevo, en el campo fue donde se manifestó primero, con toda su fuerza, y a lo largo del tiempo se ha tratado de desplegar programas para su alivio.

Así se pudo reducir la cartera vencida con la banca de desarrollo, pero la crisis agravó el problema, con fuertes consecuencias económicas y sociales.

Hoy gracias a que el Programa contra la Crisis está funcionando, hemos podido dar un paso más muy importante; pero seguramente uno de muchos que habremos de dar para resolver el problema del financiamiento en el campo mexicano.

Con este nuevo Programa logramos una importante reducción en los intereses que pagan los deudores del campo, el Acuerdo logrado entre las autoridades financieras y los bancos favorece a todos los deudores del país, pero de manera especial a los deudores del campo. Muy importante compañeros, es que los bancos se comprometan a agilizar el otorgamiento de crédito a los buenos pagadores del campo y a quienes reestructuren sus adeudos. Así los deudores estarán en posibilidades de cumplir sus compromisos, y además de recibir recursos frescos para hacer producir la tierra.

Quiero decirles que para llegar a este Acuerdo, fue muy importante la participación de la CNC, la participación de su dirigente Beatriz Paredes. Con ustedes estamos resolviendo problemas que en algún momento parecían no tener solución, como el del rezago agrario. Hoy estamos cerca de resolver por completo el rezago agrario para terminar con los problemas de inseguridad y de divisiones entre los campesinos y entre las comunidades rurales. Nos hemos comprometido y vamos a cumplirlo con el esfuerzo de ustedes a concluir totalmente la regularización de la tenencia de la tierra en todo el país, a través del PROCEDE. Este año el PROCEDE concluirá el proceso en dos mil 700 ejidos para llegar a un total de más de ocho mil ejidos certificados y titulados.

Estoy seguro, sobre todo, que será una etapa de realizaciones en beneficio de los campesi-nos de México. En esa tarea, sin duda, el mayor esfuerzo será de los campesinos de México; pero no debe ser únicamente de ustedes, debe ser de todos los mexicanos. Es también responsabilidad del Gobierno de la República, respaldar siempre, fuertemente, el esfuerzo de los hombres y las mujeres del campo y de sus organizaciones.

Cuenten ustedes, amigos campesinos, que sabremos cumplir con esa responsabilidad; lo haremos por ustedes; lo haremos por sus familias; lo haremos por ¡México!

Por todo ello, compañeras y compañeros:

Me es muy grato, hoy lunes 28 de agosto de 1995, declarar formalmente clausurados los trabajos de su XIX Congreso Nacional Ordinario.

Estoy seguro que los resultados de este Congreso de la CNC, será en beneficio de los campesinos de México y en beneficio de toda la nación.

Muchas gracias.

Para enfrentar los problemas agudizados por la crisis económica, trabajamos con ustedes para poner en práctica programas especiales de apoyo a quienes más lo necesitan.

Con el Programa Especial de Empleo, se han generado en el campo casi 200 mil trabajos en los lugares donde más se necesitan. Lo hemos hecho, como ustedes saben, con la realización de obras de limpieza de canales, mejorando caminos e introduciendo servicios básicos a sus comunidades.

Además, con el Programa de Conservación de Caminos Rurales se habrán generado más de 120 mil empleos al final del año. Con ustedes pusimos en marcha otro programa especial para aliviar los efectos de la sequía en los estados del Norte de la república, con una inversión de más de 740 millones de nuevos pesos.

Quiero hacer un reconocimiento especial a los campesinos de México por su participación en el esfuerzo productivo del país. Con el apoyo del Gobierno de la República, los campesinos han hecho un esfuerzo para sembrar cerca de 11 millones de hectáreas para el ciclo primavera-verano. Este es cierto, ha sido un año muy difícil, pero estoy seguro que gracias al trabajo de los campesinos de México, ¡saldremos adelante!

Compañeras y compañeros
de la CNC:

Hoy aquí, ante ustedes, reitero el compromiso del Gobierno de la República con el desarrollo del campo mexicano, con la superación de la pobreza y con el bienestar de los habitantes del medio rural.

Hoy aquí, ante ustedes, reitero la voluntad del Gobierno de la República para promover esa nueva alianza entre el Estado mexicano y los campesinos de México. En esa alianza, sin duda, la Confederación Nacional Campesina jugará un papel de vanguardia. Queremos y necesitamos organizaciones fuertes, legítimas, respaldadas por la voluntad de sus integrantes, expresada esa voluntad en decisiones democráticas.

Necesitamos organizaciones fuertes y democráticas para hacer lo mucho que nos falta por hacer, para otorgar las condiciones de justicia, de equidad, de libertad y de progreso que demandan los campesinos de México. Estoy seguro que con este Congreso se inicia una nueva etapa, el nuevo rumbo del que hablaba Beatriz Paredes, aquí en la CNC.

Estoy seguro que será una etapa de avance y de satisfacciones.