7 de junio de 1995

Día de la Libertad de Prensa

El Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León asistió a la comida que con motivo del Día de la Libertad de Prensa tuvo lugar en el hotel Nikko, durante la cual precisó que ha comenzado a aceptar las invitaciones de diversos programas noticiosos de la radio.

En su oportunidad, el Jefe del Ejecutivo Federal pronunció el siguiente discurso:

Muy apreciables señores editores de
periódicos de la República Mexicana;

Señoras y señores:

Me da mucho gusto reunirme con ustedes en esta celebración del Día de la Libertad de Prensa. Por convicción y por mandato constitucional quiero ratificar ante ustedes mi pleno respeto a la libertad de expresión y a la garantía del derecho a la información.

A lo largo de nuestra historia independiente la prensa ha sido un espacio excepcionalmente valioso para el cultivo de las ideas, el desarrollo de nuestros ideales y aspiraciones y el fortalecimiento del pluralismo político.

Hoy la prensa mexicana es tan variada como diversificada es la sociedad misma. En todos los géneros periodísticos encontramos las opiniones y posiciones plurales expresadas con plena libertad.

Esta mañana, en la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Periodismo, hemos constatado esa multiplicidad de enfoques y la rica diversidad con que en México se practica el periodismo.

En México, como en toda sociedad democrática, la prensa informa libremente sobre las acciones del gobierno y pondera o critica su pertinencia; en México, como en toda sociedad democrática, la prensa orienta a los ciudadanos en la formación de su opinión y en el mejor ejercicio de sus derechos; en México, como en toda sociedad democrática, el gobierno tiene la obligación de informar veraz, oportuna y suficientemente acerca de sus actos y decisiones. Por eso he iniciado nuevas formas de interacción con los medios.

Como es de su conocimiento, he comenzado por aceptar las amables invitaciones de diversos programas noticiosos de la radio; además, justamente como una manera concreta de celebrar el Día de la Libertad de Prensa, esta mañana he iniciado la práctica de ofrecer periódicamente conferencias de prensa. Me anima el propósito de informar más directa y regularmente a la ciudadanía a través de los medios de comunicación masiva.

Estoy seguro de que, con esta nueva práctica el Gobierno de la República cumplirá mejor su obligación de actuar, de cara a la opinión pública.

Me anima, también, la convicción de que, a la vista de un nuevo siglo, la prensa cumple un papel esencial para los ciudadanos, contribuyendo a una participación más informada y consciente en los asuntos públicos y fortaleciendo los consensos para el desarrollo democrático de la nación.

Estoy absolutamente convencido de que el trabajo informativo que ustedes realizan, es de especial importancia para edificar una nación unida por la democracia, el respeto a la ley y el acceso a la justicia, en la equidad de oportunidades de superación.

Señoras y señores:

Es, en verdad, muy alentador que todos los medios de comunicación hayan destacado en sus informaciones la presentación del Plan Nacional de Desarrollo; quiero agradecerles la atención informativa a ese documento formulado por mi gobierno en cumplimiento de la ley, la difusión de sus objetivos; el examen de sus estrategias y la libre discusión de su contenido, contribuirán a enriquecer su aplicación en beneficio de todos los mexicanos.

Conforme al mandato legal el Plan debe ser sometido al examen del Congreso de la Unión, muchos de sus propósitos sólo se traducirán en políticas y acciones concretas a través del trabajo legislativo que resuelva el propio Congreso Federal; el Plan Nacional habrá de complementarse con programas sectoriales en los que se indicarán las metas y las líneas de acción precisas para cada ramo de la administración pública.

Como en toda sociedad democrática la prensa desempeñará una labor de primera importancia en la realización de los objetivos estratégicos que propone el Plan: defender la soberanía, dar vigencia plena al Estado de Derecho, consolidar la democracia, abrir oportunidades equitativas para todos e impulsar un crecimiento económico, vigoroso, sostenido y sustentable.

El cumplimiento de las metas generales y particulares será posible únicamente si todos nos identificamos con sus objetivos y participamos en su realización.

Estoy convencido de que todos estaremos siempre unidos por el interés superior de la nación. Estoy convencido de que por encima de diferencias ideológicas o circunstanciales, la crítica, el análisis y la información, son la expresión de un derecho cuyo ejercicio une a toda la nación.

De ahí que el Plan Nacional ratifique el compromiso del Ejecutivo Federal de respetar las libertades de expresión y de prensa. El Plan considera que pretender normar las garantías sobre la libertad de expresión entraña más riesgos que beneficios.

Si bien, el Gobierno de la República estará atento a las propuestas emanadas del Poder Legislativo, la sociedad y de los propios medios.

En este sentido, es mi convicción personal, que incluso, ante casos excepcionales de abuso o de calumnias es preferible la tolerancia que correr el riesgo de limitar o constreñir la libre expresión de las ideas.

Es mi convicción que en todo caso, será más útil para la sociedad que de los propios medios surja un código ético que dé expresión concreta a los criterios consagrados en los Ar-tículos 6o. y 7o. de la Constitución de la República.

También, es mi convicción que el Gobierno de la República debe esmerarse en la observancia del mandato constitucional que garantiza el derecho a la información. En este sentido, ratifico hoy el compromiso del Ejecutivo Federal, de proponer y adoptar medidas efectivas para cumplir, regular oportuna y suficientemente con ese derecho.

El Gobierno Federal, ofrecerá asiduamente la información económica y social, generada por el Estado, que permita a la ciudadanía el análisis, seguimiento y evaluación de las políticas públicas. Promover la reforma para dotar al INEGI de autonomía plena, será apenas un primer paso.

Tengo la convicción de que la responsabilidad gubernamental de informar, debe estar normada con toda claridad a fin de precisar la amplitud de esta obligación constitucional, y establecer las modalidades que sean más satisfactorias para la sociedad.

Asumo el compromiso de que trabajaremos para perfeccionar el cumplimiento de ese derecho fundamental, que fortalecerá la confianza ciudadana en las tareas gubernamentales y facilitará el despliegue de las libertades de expresión y de prensa.

Tengo la firme convicción de que entre más vigorosas sean estas libertades, más sólido será nuestro desarrollo democrático.

El ejercicio de la libertad de prensa fortalece a la nación, une a la opinión pública en la búsqueda de la verdad, y contribuye a la formación de una cultura cívica comprometida con los valores de la democracia. De ahí que hoy me sume con todo entusiasmo a esta celebración.

Muchas felicidades.