Acancéh, Yuc., 8 de mayo de 1998.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante la reunión con empresarios de Yucatán, en la que hizo entrega de 2 cheques, de un total de 16, del Fondo para la Consolidación y Fomento del Empleo Productivo de Yucatán, luego de que inauguró la Planta de Lavado y Acabado de la Empresa Manufacturera "Lee de México", S.A. de C.V., en este municipio.

Muy apreciado señor Gobernador de Yucatán;
Muy apreciado señor Presidente municipal de Acancéh;
Muy apreciados señores dirigentes empresariales;
Señoras y señores:

Para mí es motivo de gran satisfacción tener este encuentro con ustedes, en el que se ha revisado, de manera muy rápida pero muy clara, cuál es el avance económico de Yucatán en los últimos años, pero sobre todo poniendo énfasis en las brillantes perspectivas que tiene este estado hacia futuro.

Me resulta muy satisfactorio que estemos haciendo esta reunión, precisamente, en una planta nueva, una de las muchas plantas maquiladoras que en los últimos años han sido establecidas aquí en Yucatán.

Como ya se ha dicho, Yucatán en los últimos dos años, en este proceso de recuperación que vive México, ha tomado un lugar destacado, y lo más importante es que ha tomado ese lugar destacado a partir de una clara transformación de la estructura económica de este estado. Yucatán, como pocos estados de la República, sin ningún titubeo, con una clara conciencia de las oportunidades y de los retos que significa la participación de nuestro país en esa economía global, está asumiendo esos retos y esas oportunidades. Y lo que hemos visto en estos dos años y medio es que precisamente los sectores, orientados a la exportación, son los que han tenido un desarrollo más significativo aquí, en el estado de Yucatán.

Se hablaba, por ejemplo, que de enero de 1996 a la fecha el número de asegurados permanentes en el Seguro Social, aquí en Yucatán, ha crecido en más de 50 mil; pero es muy notable que buena parte de ese aumento haya sido proporcionado por actividades que están vinculadas a la exportación de mercancías o de servicios, como es el caso del turismo.

En particular, la industria maquiladora, tan sólo en el año anterior, prácticamente duplicó los puestos de trabajo que tiene aquí en su estado. Esto habla de muchas cosas: habla, en primer lugar --de eso que ya señalaba el señor Gobernador--, de que los yucatecos han tomado una clara decisión para ir hacia el frente; dejar atrás ciertas prácticas, ciertas formas de ver las cosas para, ahora, sin titubeos, asumir esos retos y esas oportunidades con una nueva mentalidad; también nos habla del enorme potencial que tiene este gran estado; ustedes, más que nadie, están conscientes de las extraordinarias ventajas comparativas que ofrece el estado de Yucatán para el desarrollo de su economía.

Ya lo decía el señor Gobernador, una localización privilegiada, porque Yucatán está más cerca que la propia ciudad de México del mercado más grande del mundo, del mercado de los Estados Unidos; Yucatán tiene condiciones físicas excepcionales, pero, sobre todo, Yucatán cuenta con una fuerza de trabajo no solamente cada vez mejor preparada, sino claramente decidida a participar, de manera más activa, en las nuevas actividades, que son las actividades mejor remuneradas.

Otro factor importante, ni duda cabe, ha sido el empuje de los propios empresarios de Yucatán y de los empresarios que han venido a establecerse aquí, a este estado. Con una gran visión ustedes están tomando esas oportunidades y las están aprovechando.

Y por último --pero no menos importante--, yo quiero subrayar el importante liderazgo que ha ejercido el señor Gobernador para promover al estado de Yucatán (Aplausos).

Tengo muy claro que el esfuerzo de todos ustedes es indispensable, pero no es suficiente; el Gobierno de la República tiene una importante responsabilidad para apoyar el esfuerzo de todos ustedes.

En ese sentido, recojo con muchísimo interés los planteamientos que han hecho los dos señores empresarios y el propio Gobernador, respecto a las partes que a nosotros nos toca jugar en esta tarea del desarrollo de Yucatán; recoger con mucho interés el planteamiento acerca de la necesidad de contar con nuevos programas, donde no nada más podamos capacitar a la fuerza de trabajo que por primera vez ingresa al mercado de trabajo, sino que ya es necesario que vayamos pensando en nuevos esquemas de capacitación técnica que nos permitan una rápida asimilación de las nuevas tecnologías.

De la misma manera, he tomado nota de los aspectos crediticios que, de alguna manera, a través de distintos instrumentos, hemos venido solventando, pero es claro que en la medida en que se fortalezca el sistema financiero, habrá de ser mucho más lo que hagamos en ese campo.

Y, por supuesto, he tomado notas de los comentarios respecto a la cuestión de la infraestructura.

Quiero decirles, que trabajando con el señor Gobernador, hemos estado avanzando muy rápido y creo que muy pronto estaremos en posición, desde el Gobierno Federal, de dar una clara definición respecto a la ampliación de su puerto.

Creemos que es un proyecto muy importante; estamos afinando las cuestiones de carácter financiero y, prácticamente, no hay día que el Gobernador no insista ante un servidor, o los secretarios correspondientes. Confío que en una semana podamos decirle sí o no, espero que sea lo primero y no lo segundo. Además, lo que sea, vendré a decírselos aquí, así que muy pronto regresaré a Yucatán.

También he escuchado esto que es muy pertinente y que ha señalado el señor Gobernador, necesitamos que las instituciones como el Seguro Social y el INFONAVIT se desarrollen al mismo paso que se está desarrollando su economía. No queremos que la capacidad de esas instituciones se rezague en relación a la demanda que está creciendo, afortunadamente, en este estado; y vamos a hacer un esfuerzo especial para que ese rezago no solamente no crezca, sino que vaya siendo abatido.

Pero otra condición muy importante, que es en buena medida responsabilidad del Gobierno Federal, es el de sostener una política económica que nos proporcione el entorno adecuado para que las inversiones sigan fluyendo hacia nuestro país y, en este caso, sigan fluyendo hacia el estado de Yucatán.

Por eso, quiero tomar esta oportunidad, para subrayar lo que ya he dicho en otras ocasiones: esa política económica que nos permitió enfrentar una crisis de magnitudes sin precedente en 1995, es la misma política que nos permitió lograr la recuperación económica y es la misma política que --a pesar de los obstáculos que hemos encontrado en 1998, señaladamente los problemas derivados de la crisis asiática y el derrumbe en los precios del petróleo-- nos está permitiendo transformar la recuperación en un proceso de crecimiento económico sostenido.

Por eso no me cansaré en subrayar los rasgos de esa política. En primer lugar, debemos de mantener en todo momento la disciplina fiscal y monetaria, no podemos arriesgar lo que con tanto esfuerzo hemos logrado.

En segundo lugar, pero muy importante, tenemos que seguir profundizando el proceso de cambio estructural en nuestra economía.

Creo que Yucatán nos ofrece un claro ejemplo, no solamente claro, sino vigoroso ejemplo de que el cambio en la estructura económica es necesario, es conveniente y tiene enormes beneficios, particularmente beneficios de carácter social.

Este ejemplo de Yucatán es un ejemplo que tenemos que aplicar a lo largo y a lo ancho de nuestro país.

En tercer lugar, debemos seguir insistiendo en la importancia que tiene el ahorro interno. Los mexicanos necesitamos y creemos en la inversión extranjera; qué bueno que venga inversión extranjera en nuestro país; qué bueno que a pesar de las dificultades financieras que hemos tenido, el crédito externo de nuestro país sea bueno y podamos estar recibiendo capitales financieros del exterior.

Pero los mexicanos sabemos muy bien que si no queremos tropezamos de nuevo con la piedra con la que ya nos tropezamos varias veces en el pasado y que se tradujo en crisis financiera, habremos de depender esencial y fundamentalmente de nuestro propio esfuerzo de ahorro interno.

Y, por último, pero igualmente importante de los otros factores, es la inversión en nuestro capital humano. Necesitamos seguir haciendo un esfuerzo creciente para que los mexicanos tengamos más y mejor educación; para que los mexicanos tengamos más y mejores servicios de salud; para que los mexicanos tengamos los otros servicios que nos dan la calidad de vida que demandan, con toda razón, esos millones y millones de mexicanos que todavía no acceden a esa calidad de vida.

Por eso, seguiremos firmemente con esa política económica, porque es la política económica que nos da el entorno necesario para que se generen los empleos, para que se generen las oportunidades que necesita nuestra población.

Yo les aseguro que para mí, como Presidente de la República, uno de los más grandes estímulos que puedo tener para perseverar en esa política económica, es el venir aquí a Yucatán y ver cómo, a partir del esfuerzo de los yucatecos y de quienes confían en los yucatecos, se están multiplicando las oportunidades, se están multiplicando los empleos y ver hacia adelante, con gran convicción de que Yucatán no solamente tiene un gran presente, sino que tiene un mejor futuro.

Gracias por recibirme.


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