Los Pinos, 12 de mayo de 1998.
Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto
Zedillo, al agradecer la visita que le hicieron los integrantes
del equipo de futbol soccer Toluca, quien se coronó el pasado
domingo 10 Campeón del Torneo de Verano '98; visita que se
efectuó en La Hondonada de la residencia oficial de Los Pinos.
Don Nemesio, Valentín, Rafael;
Amigos:
Para mí es motivo de gran gusto recibirlos esta mañana aquí,
en Los Pinos, y expresarles, de la manera más sincera, mi
felicitación por el Campeonato que de manera tan brillante han
obtenido en este torneo.
Efectivamente, hace ya algún tiempo le hablé a nuestro amigo
Valentín para reclamarle el lugar que estaba teniendo el Toluca
en la tabla general del futbol mexicano, y le dije que no era
justo que un equipo con tanta tradición y que tenía tantos
aficionados no nada más en Toluca, sino en otras partes de la
República, pues, estuviera en aquella situación. El me ofreció
hacer un esfuerzo especial --sé que él ya estaba muy preocupado
por eso-- y, efectivamente, como lo dije hace un momento, hizo el
esfuerzo, pero creo que hasta se le pasó la mano. Y qué bueno
que haya ocurrido eso, porque estoy seguro que ahora con este
Campeonato, con este grupo tan extraordinario de jugadores están
haciendo una nueva etapa de un gran equipo, que es el Toluca, y
que seguramente habrá de imprimirle también una nueva
perspectiva a nuestro futbol.
Estoy seguro de que todos ustedes se sienten muy orgullosos por
lo que han logrado. Como pocas veces, ahora podemos decir que en
la Liguilla se hizo justicia al campeonato: ustedes fueron los
mejores durante el campeonato, fueron los superlíderes, fueron
los campeones de goleo, tienen al campeón de goleo y, además,
en la Liguilla, al final, le ganaron a otro gran equipo,
¡nótese!, ¿eh? (Risas).
Por eso, ustedes deben de estar extraordinariamente satisfechos;
pero, además, hubo otro factor que los ayudó y que qué bueno
que haya sido así: por lo menos en este torneo ustedes tuvieron
la mejor afición del país. Yo vi algunos juegos y no me
gustaría estar jugando contra ustedes en esa cancha, con ese
público: un público extraordinario que los apoyó de manera muy
fuerte, y seguramente a ustedes los estimuló mucho.
Así que quiero felicitarlos y quiero decirles que un grupo de
jóvenes como ustedes constituyen un ejemplo para todos los
jóvenes mexicanos; de lo que se puede lograr a partir de la
voluntad, a partir del esfuerzo, a partir de querer y hacer lo
necesario para que ese querer se pueda transformar en un poder.
Ustedes así le hicieron, y qué bueno que hoy estamos aquí para
reconocérselos como aficionado y, por qué no, también como
Presidente de la República.
Quiero, por último, expresar un reconocimiento especial a su
entrenador, han tenido ustedes un gran entrenador: quiero
felicitar realmente a Enrique Meza y, por supuesto, quiero cerrar
haciendo el más grande y amplio reconocimiento a un hombre que
he admirado, de tiempo atrás, y que sé que es el alma, el motor
de este equipo: me refiero a nuestro admirado amigo don Nemesio,
¡gracias, don Nemesio! (Aplausos).
Así que sigan adelante y les deseo que en el próximo torneo
tengan también un buen desempeño, y ojalá se vuelvan a
encontrar con el Necaxa. (Risas). ¡Felicidades! (Aplausos).
-oooooo-