México, D.F., 16 de mayo de 1998.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante la ceremonia en la que declaró inaugurada la XLVI Convención Nacional de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), en el Teatro Ferrocarrilero, de esta ciudad.

Muy apreciados señores Gobernadores del Estado de México y de Tlaxcala;
Compañero Cuauhtémoc Paleta, secretario General de la Confederación Regional Obrera Mexicana;
Compañero Joel López Mayrén, presidente del Congreso del Trabajo;
Compañeros dirigentes de ésta y de muchas otras organizaciones laborales aquí presentes;
Compañeras y compañeros de la CROM:

Me da mucho gusto participar con ustedes en el inicio de la Cuadragésima Sexta Convención Nacional de su organización sindical.

El motivo de júbilo es doble, porque en esta Convención se celebran, también, los primeros ochenta años de vida de esta organización, pionera del movimiento de México.

La presencia vital y vigorosa de la CROM y su contribución a las luchas de los trabajadores, son motivo de orgullo para sus integrantes y de reconocimiento para todos los mexicanos. ¡Felicidades, compañeros y compañeras, por este aniversario! (Aplausos).

Saludo con respeto y afecto a todos los dirigentes de los sindicatos que se agrupan en el CROM aquí presentes; saludo a todos los delegados a esta Convención Nacional, y permítanme saludar con especial reconocimiento a un líder que siempre se ha distinguido por su entrega a las mejores causas de los trabajadores del país: me refiero, por supuesto, a nuestro amigo Cuauhtémoc Paleta. (Aplausos).

Afectuosamente le pido, compañero Paleta, como se los pido también a los compañeros delegados aquí presentes, que transmitan a todos los miembros de esta Confederación el saludo fraternal de su amigo y aliado: su servidor, el Presidente de la República. (Aplausos). Díganles que hoy y mañana tienen, y seguirán teniendo, mi firme compromiso con la CROM, por su destacada militancia en las filas del movimiento obrero mexicano; díganles que nuestra alianza es firme, sobre todo, por su participación en el movimiento mayor de todos los mexicanos: el de la lucha diaria, el de la lucha incansable por un México de prosperidad, de justicia social y de oportunidades iguales para todos.

A lo largo del siglo la CROM se ha distinguido por su lucha permanente por defender, ensanchar y robustecer las conquistas de los obreros mexicanos. Gracias a las luchas del movimiento obrero, los trabajadores de México cuentan con instituciones que hacen realidad su derecho y el de sus familias, a la salud, a la seguridad social, a la educación, a la vivienda y a los bienes esenciales para la vida diaria.

La CROM ha sabido hacer valer nuestra alianza para que estas instituciones se renueven y cumplan mejor con la tarea de servir a quienes viven de su salario. Así lo hemos hecho juntos con el Instituto Mexicano del Seguro Social, que con su nueva Ley eleva su capacidad para atender, en mejores condiciones, la salud y el bienestar de los trabajadores y sus familias, ahora, y más allá del siglo que termina.

Hoy, el Seguro Social está preparado para proteger mejor a las familias de los trabajadores en casos de enfermedad, accidentes o de incapacidad: con las reformas, el Instituto Mexicano del Seguro Social estará duplicando en el año 2000 el número de niños atendidos en sus guarderías en beneficio de las madres trabajadoras.

Con los nuevos sistemas de ahorro para el retiro, cada trabajador, tiene ahora una cuenta individual propia que premia más la trayectoria y el esfuerzo de ahorro de cada uno.

Les aseguro que los cambios en las instituciones de vivienda se reflejarán también en mejores y más claras oportunidades para que los trabajadores y sus familias puedan tener el patrimonio de una vivienda digna y propia.

Nuestra Alianza hace posible, también, el funcionamiento de otras instituciones de apoyo a los trabajadores, como el FONACOT que en estos últimos tres años entregó más de un millón 37 mil créditos a los trabajadores para la compra de productos básicos.

El año pasado apoyamos, también, el afán de superación de ustedes con más de un millón 100 mil becas de capacitación para llegar a 3 millones de becas en estos tres años.

Seguiremos trabajando, con ustedes, para que las instituciones sigan mejorando su capacidad en el cumplimiento de las prestaciones a las que tienen derecho; seguiremos trabajando, con ustedes, para fortalecer la capacidad adquisitiva de sus salarios; seguiremos trabajando, con ustedes, para fortalecer la economía nacional y promover la generación de más, mucho más empleos.

Los trabajadores de la CROM saben que la mejor manera de lograr más bienestar es teniendo un buen trabajo, es ganando un salario que alcance para cubrir dignamente las necesidades de la familia

Los trabajadores de la CROM saben que para que haya más empleos, para que estos sean mejor pagados y para que su salario y su patrimonio no se achique por la inflación, hace falta una economía fuerte y estable.

Los trabajadores de México quieren una economía vigorosa que garantice las oportunidades que necesitamos hoy, y el futuro cierto que deseamos para nuestros hijos.

Este es también el propósito firme, decidido del Gobierno de la República; estos son los objetivos que nos unen en el camino hacia esa economía vigorosa, dinámica, que todos necesitamos; este camino es el de seguir impulsando la inversión que genera nuevos y mejores empleos; es el camino de hacer que el gobierno no gaste lo que no tiene y que lo que tiene lo gaste en lo que más necesitan las personas, que es la salud, la educación, la vivienda, la seguridad y los servicios que hacen la vida más sana y satisfactoria.

Es el camino de promover el ahorro, que nos proporcione más recursos para invertirlos en las familias y las comunidades; también, es el camino de seguir edificando una economía abierta y productiva, una economía que nos dé buenos productos a buen precio y que exporte buenos productos mexicanos a todo el mundo. Este es el camino que hemos escogido los trabajadores y el gobierno.

Es un camino, ciertamente, de esfuerzo y perseverancia, pero es el más seguro y el que mejores frutos va a darnos. Este es el camino que nos permitió superar la emergencia económica, que nos está llevando a recuperar los empleos, a que ya se estén multiplicando y a que gradualmente estén mejor remunerados.

Los trabajadores y las trabajadoras de la CROM, como todos los trabajadores del campo y de las ciudades, saben que ya estamos pasando, de tiempos difíciles, muy difíciles, a tiempos que prometen ser mejores. Estos, ya no son tiempos de pérdida de empleos sino de creación de nuevas fuentes y plazas de trabajo que tanto se necesitan. Ya no son tiempos de inflación creciente sino de inflación que poco a poco vamos controlando. No son tiempos de triunfalismo pero sí de esperanza fundada.

Los trabajadores y el Gobierno de la República sabemos que falta mucho por recorrer, pero también sabemos que vamos por buen camino; sabemos que para avanzar más rápido y con paso firme en este camino es fundamental seguir siempre unidos.

Seguir unidos significa mantener la aplicación de la estrategia económica hasta que dé todos sus buenos resultados; seguir unidos significa perseverar en las transformaciones y en las reformas que necesitamos para que haya más oportunidades de inversión y más creación de empleos; seguir unidos significa que cada quien, sin dudar, ponga la parte que le corresponde. En esto, la CROM está poniendo el ejemplo con su esfuerzo, con su dedicación y con su patriotismo.

Para alcanzar ese México mejor y para sostenerlo a través de los años, nuestro país cuenta con la CROM y con el patriotismo de sus sindicatos afiliados.

Hoy, ustedes se reúnen para celebrar un aniversario muy importante y para revisar con objetividad y con ánimo constructivo los asuntos más importantes para el movimiento obrero y para la nación.

Las reflexiones a que dará lugar esta convención serán muy útiles para seguir adelante en la colaboración con armonía, con unidad y con respeto, que distingue a nuestra alianza.

Tengan la seguridad de que recogeré con toda atención las conclusiones de este encuentro, para considerarlas en el desarrollo de nuestro programa de gobierno.

Con la seguridad que nos da la fuerza de nuestra alianza, me es muy grato hoy, 16 de mayo de 1998, declarar formalmente inaugurados los trabajos de su XLVI Convención Nacional de la Confederación Regional Obrera Mexicana.

Que tengan éxito en esta Convención y sigan trabajando por lo que más queremos: por México.


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