Los Pinos, 21 de mayo de 1998.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante la ceremonia en la que declaró clausurada la VIII Convención Nacional de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, A.C., en el salón "Adolfo López Mateos" de la residencia oficial de Los Pinos.

Señor ingeniero Eduardo Bours, presidente del Consejo Coordinador Empresarial;
Otros muy apreciables señores dirigentes empresariales;
Señor ingeniero Tomás Ruiz Ramírez, presidente entrante de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros;
Señor Alfonso Castro Toledo, presidente saliente de esta Asociación;
Señoras y señores:

Es para mí motivo de profunda satisfacción acompañarlos en la clausura de la Octava Convención Nacional de Aseguradores.

Felicito a Alfonso Castro Toledo, presidente saliente de esta Asociación, por su firme compromiso con el fortalecimiento de este gremio y con la participación de los aseguradores, en el esfuerzo de todos los mexicanos por construir un desarrollo con justicia. Lo felicito, sobre todo, porque deja su cargo con el reconocimiento de sus compañeros, por la eficacia de su labor.

Deseo al ingeniero Tomás Ruiz Ramírez y a la nueva directiva de AMIS, el mayor de los éxitos al frente de este organismo, en este periodo que seguramente resultará crucial para el despegue definitivo de esta importante industria.

En sus 52 años de vida, esta Asociación se ha distinguido por su contribución a la modernización de los sistemas que brindan seguridad a las personas y a los sectores productivos de nuestro país.

Los aseguradores están contribuyendo, decididamente, a la edificación de una economía fuerte, sana, estable y confiable; una economía en crecimiento con creación de empleos, de oportunidades de bienestar para hombres y mujeres en nuestro país.

La última vez que tuve el gusto de estar con ustedes, en mayo de 1996, hablábamos de cómo con el ahínco de los mexicanos y con la confianza en sus capacidades, estábamos iniciando la recuperación económica y habríamos de sentar bases firmes para una nueva etapa de crecimiento económico. Y, efectivamente, en este tiempo, el esfuerzo de todos los sectores productivos ha dado a la economía un nuevo impulso, en un marco de creciente estabilidad.

Ya en 1997, como ustedes saben, el Producto Nacional creció más que las metas que nos trazamos originalmente, alcanzando 7 por ciento en relación a 1996. Por cierto que este ha sido el crecimiento más alto en 16 años.

Las cifras dadas a conocer antier por el INEGI indican que en el primer trimestre de este año el Producto Interno Bruto registró un aumento del 6.6 por ciento respecto al primer trimestre de 1997. Con ello, se han acumulado 9 trimestres consecutivos de crecimiento después de las difíciles condiciones que enfrentamos en 1995.

Gracias a ese crecimiento del PIB la tasa de desempleo, afortunadamente, continúa reduciéndose. Hoy el propio INEGI publica que la tasa de desempleo abierto en el mes de abril llegó al 3.05 por ciento, una tasa para ese mes que no habíamos registrado hace ya muchos años.

Estos resultados son aún más alentadores, si tomamos en cuenta las complejas condiciones derivadas de la crisis en Asia y de la reducción de los precios del petróleo. Estos logros nos hablan de la nueva fortaleza y el vigor que, gracias al esfuerzo de todos, está adquiriendo la economía mexicana.

En el crecimiento del primer trimestre el sector servicios contribuyó con un incremento propio de 6.5 por ciento. Dentro de este sector, los servicios financieros, los seguros, las actividades inmobiliarias y de alquiler crecieron 5.3 por ciento en conjunto.

El sector de los seguros, en particular, ha tenido un crecimiento significativo. En primer lugar, en el número de compañías, que de un total de 48 en diciembre de 1994, han pasado a ser 68 al día de hoy.

En buena medida, esto se debe a la apertura al exterior del sistema financiero, ya que el potencial del sector asegurador ha atraído a compañías extranjeras. Esto ha fomentado una mayor competencia, beneficiando a los usuarios de seguros y representa, sin duda, un reto para las compañías nacionales.

Quiero decir que es muy satisfactorio que las aseguradoras mexicanas estén asumiendo plenamente este reto, ofreciendo planes de seguros atractivos y competitivos internacionalmente.

Tras dos años muy difíciles, el año pasado fue de recuperación clara de los seguros, observándose ya un aumento real del 10.3 por ciento, mayor que el crecimiento de la economía en su conjunto, que ya mencionábamos antes. Este aumento se debió, principalmente, a la entrada en vigor del nuevo sistema de pensiones a partir de julio de 1997.

El sector asegurador tiene ya un papel de gran importancia en el nuevo esquema de seguridad social, como parte central del mecanismo para el pago de pensiones, por invalidez y muerte, a través de los seguros de renta vitalicia.

En 1998, se espera que los seguros de pensiones presenten montos constitutivos muy superiores a los del año anterior, como aquí se ha mencionado, pues será el primer año completo de operaciones del nuevo sistema lo que influirá favorablemente en el crecimiento de este sector.

Por ello, con la participación de las empresas aseguradoras, seguiremos trabajando en el diseño y el establecimiento de un marco regulatorio complementario que propicie el sano desarrollo del nuevo sistema de pensiones.

El sector de seguros es y seguirá siendo uno de los principales generadores de ahorro nacional y de financiamiento sano de la inversión, pues sus reservas técnicas, que al terminar 1997, sabemos que sumaban casi 46 mil millones de pesos, se están orientando ya a inversiones productivas.

Con la participación de ustedes, se ha logrado conformar un sistema integrado de supervisión de seguros a la altura de los mejores del mundo. Un sistema moderno de supervisión no constituye un costo excesivo para la operación de las aseguradoras, en realidad, hace más competitivo al sector y permite detectar problemas con eficacia y oportunidad.

De este modo, los usuarios cuentan con una mayor seguridad en la solidez y la solvencia de las compañías de seguros.

Por otra parte, confío en que con su participación, el programa de Seguros por el Uso de Vehículos Automotores, el SUVA, se pondrá exitosamente en marcha en el Distrito Federal y, como lo dijo el señor ingeniero Ruiz, se pase a las siguientes etapas también con éxito.

Este programa contribuirá a inculcar una cultura de prevención de riesgos, cuyo desarrollo es uno más de los retos para las empresas del sector en los próximos años, pues deberá tener la eficacia necesaria para propiciar la confianza de los propietarios y conductores de automóviles.

En cuanto al Registro Nacional de Vehículos, será, en efecto, un instrumento de la mayor importancia para el control de la propiedad de este tipo de bienes y para el combate al delito tan frecuente de robo de autos y autopartes, que ya señalaba también el señor ingeniero Ruiz. Tengo la seguridad de que la AMIS tendrá una destacada participación en el aprovechamiento y eficiencia del Registro.

Y esto, nos lleva al delicado tema de la seguridad pública; la inseguridad pública ha sido reconocida con toda franqueza por el Gobierno como un problema extremadamente grave. De hecho no exagero al señalarlo como una auténtica crisis de seguridad pública.

Es un problema que preocupa con toda la razón, a toda la población del país, pues se extiende a prácticamente todas las regiones; se vive por igual en el campo y las ciudades y afecta todos los ámbitos de la vida pública y privada. Ciertamente hemos trabajado en este asunto tan grave, pero los resultados de ningún modo son suficientes.

Las familias y las empresas hasta ahora no perciben prácticamente ninguna mejoría, e incluso en muchos aspectos, se ha seguido deteriorando la seguridad pública. Por eso tenemos que actuar con claridad, con más firmeza, de una manera más sistemática, ordenada, coordinada y consistente.

La Secretaría de Gobernación ha estado preparando un Programa Integral de Seguridad, se trata de un programa completo y realista para que sea verdaderamente eficaz y se trata de un Programa que desde su planeación hasta su aplicación y evaluación estará realizado en estrecha coordinación con los gobiernos estatales y municipales.

Se trata en suma de un Programa para atender una demanda muy sentida y plenamente justificada de la ciudadanía, entre más pronto y más eficientemente seamos capaces de revertir la criminalidad y la inseguridad pública, más pronto viviremos todos en un Estado de Derecho fortalecido que nos proteja mejor a todos.

Señoras y señores:

Un sistema de aseguramiento eficaz, oportuno y confiable ofrece a la sociedad y a los sectores productivos, la seguridad y la confianza que hacen falta para el desarrollo de sus actividades sin temor al futuro.

Un sistema de aseguramiento competitivo a la altura de la realidad y las expectativas de las personas y las empresas es fuente de ahorro que, bien manejada, se convierte en palanca para la inversión productiva que tanto necesitamos en nuestro país.

Un sistema de seguros bien organizado respaldado por una regulación y una supervisión pertinentes, es un apoyo para la seguridad personal y patrimonial, que es también un objetivo de todo Estado de Derecho.

Como parte esencial de la estrategia económica, la transformación estructural está abriendo --como ustedes bien lo saben-- nuevas oportunidades para el fortalecimiento y la expansión de la actividad aseguradora.

El Gobierno Federal mantendrá la estrategia económica que nos lleve a consolidar la estabilidad, a promover más y más la creación de empleos y a aumentar nuestra capacidad para avanzar decididamente en las metas que más nos importan, que son las de la justicia social.

Lo que hemos logrado juntos hasta ahora nos indica que vamos por la ruta correcta, y esto nos alienta para seguir adelante en lo mucho que todavía nos falta por hacer. Sé que los aseguradores seguirán poniendo su mejor esfuerzo para lograr el desarrollo con justicia al que aspiramos todos los mexicanos.

Con esta convicción, me es muy grato declarar, hoy jueves 21 de mayo de 1998, clausurados los trabajos de la VIII Convención Nacional de Aseguradores, de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros.

Mi reconocimiento a ustedes; felicidades por su trabajo.


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