Aguascalientes, Ags., 22 de mayo de 1998.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante la ceremonia en la que, acompañado del gobernador Otto Granados Roldán, declaró inaugurada la "Primera Olimpiada Infantil Aguascalientes '98", luego de poner en servicio la Ciudad Deportiva "Aguascalientes", en esta ciudad.

Muy apreciado señor gobernador de Aguascalientes;
Muy queridos niños y niñas deportistas;
Amigas y amigos de Aguascalientes:

Antes que nada quiero, desde aquí, enviar un saludo muy cariñoso a todo el pueblo de Aguascalientes. ¡Gracias por recibirme, gracias por recibir a estos miles de niños que vienen con gran gusto y entusiasmo a este gran estado de Aguascalientes! (Aplausos).

Queridos niños y niñas:

Déjenme decirles que los felicito. Me da mucho gusto verlos aquí, en esta hermosa y hospitalaria ciudad de Aguascalientes.

Felicito también a sus padres y a sus maestros, que los han ayudado siempre, que se han preocupado porque ustedes puedan dedicar su tiempo a estudiar y también a hacer deporte.

Me da gusto verlos tan contentos, tan entusiastas, con tantas ganas de empezar a competir.

Sé muy bien que para todos ustedes estas competencias comenzaron hace ya un buen rato: comenzaron cuando compitieron en sus escuelas, ¡y ganaron!; cuando compitieron en sus municipios, ¡y ganaron!; cuando compitieron en sus estados y en sus instituciones, ¡y ganaron!, ¡y ese triunfo es el que ahora los trae a Aguascalientes!

Por eso, desde ahora, todos ustedes ya son ganadores. Ustedes han demostrado en sus estados que ya son los mejores, y ahora tienen que competir para que sepamos quiénes son los mejores de los mejores.

Espero que lo disfruten mucho, que pongan todo su esfuerzo para ganar; pero, sobre todo, deseo que se diviertan mucho.

Yo les aseguro que jamás, en toda su vida, olvidarán estos días en Aguascalientes.

Sé que van a competir, como hacen los buenos deportistas: con muchas ganas de triunfar pero, al mismo tiempo, con un gran compañerismo, con respeto y con lealtad hacia los demás. Porque eso es lo que nos enseña el deporte: nos enseña a reconocer al que gana y a respetar al que no gana. Nos enseña a trabajar en equipo, a ser disciplinados, a seguir las reglas y las instrucciones de los entrenadores. Nos enseña que el esfuerzo y la constancia son el camino para triunfar en la vida. Sobre todo, nos enseña a superarnos, a competir contra nosotros mismos, a esforzarnos por ser cada vez mejores.

Les deseo mucho éxito, ahora y siempre.

Les deseo que sigan trabajando para ser cada vez mejores deportistas, mejores hijos y hermanos, mejores estudiantes y, especialmente, mejores mexicanos.

Por eso, con mucho gusto y, con mucho amor por México, hoy, viernes veintidós de mayo de mil novecientos noventa y ocho, declaro inaugurada la Primera Olimpiada Infantil Aguascalientes '98. ¡A competir, a esforzarse y, desde ahora, todos son ganadores!

-oooooo-