Ciudad Juárez, Chih., 22 de mayo de 1998.
Versión estenográfica de las palabras del
presidente Ernesto Zedillo, durante la presentación del Programa
de Mejoramiento de la Calidad del Aire de Ciudad Juárez, en la
que atestiguó la firma del Acuerdo de Coordinación para la
Instrumentación de dicho Programa, entre el gobierno del estado
y la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca,
en el salón "Apolo" del Centro de Convenciones
"Cibeles" en esta ciudad.
Muy apreciado señor gobernador de Chihuahua,
don Francisco Barrio Terrazas;
Muy apreciado señor Alcalde de Juárez;
Muy apreciado señor Alcalde de El Paso,
gracias por acompañarnos;
Señoras y señores, miembros del Comité Consultivo Conjunto
para el Mejoramiento de la Cuenca Atmosférica de Ciudad Juárez,
El paso, Sunland Park;
Señoras y señores, representantes de las universidades, de las
cámaras industriales, comerciales y de servicios, así como de
organizaciones civiles;
Amigas y amigos de Ciudad Juárez:
Me da gusto el tener la oportunidad, una vez
más, de venir a este paso del norte, a esta querida Ciudad de
Juárez.
Quiero decirle al señor Gobernador que
esperaré mi próxima visita del mes de agosto, para hacer una
ponderación amplia de esa relación que él ya ha destacado
entre el gobierno que él preside y el Gobierno de la República.
Entonces diré, en detalle, las cosas muy buenas que pienso del
Gobernador de Chihuahua y de su obra de gobierno. Así que nos
vemos en agosto, señor Gobernador. (Aplausos).
También me resulta muy grato el que antes de
venir a esta importante reunión, haya tenido yo la oportunidad,
en compañía del señor Gobernador y del señor Alcalde, de
haber inaugurado una nueva vialidad de las varias en las que
estamos trabajando de manera conjunta, los tres niveles de
gobierno. Y, en ese sentido, quiero reiterarle al señor
Gobernador, al señor Presidente municipal y a los juarenses, que
en la medida de las posibilidades financieras que, como ustedes
saben este año están un tanto cuanto limitadas por la cuestión
del precio del petróleo, seguiremos apoyando decididamente estos
trabajos, estas obras, estas acciones, en aras de un mejor
entorno urbano para Ciudad Juárez.
También me es muy grato participar con todos
ustedes en la prersentación de este Programa tan importante para
mejorar la calidad del aire de esta querida ciudad fronteriza de
Juárez. Se trata, creo yo, de un Prograrna sólido, fundado
--como aquí se ha subrayado-- en buenos estudios científicos y
que, además, es resultado de un arduo trabajo de concertación y
acuerdos entre dos comunidades vecinas y sus respectivas
autoridades.
La base de los consensos alcanzados para
definir las acciones ya explicadas por la secretaria Carabias, es
el propósito común de vivir en un medio sano y dejar esto como
legado a las próximas generaciones.
El trabajo responsable y perseverante del
Comité Consultivo Binacional, demuestra que con voluntad
política y convocando a la participación ciudadana, es posible
avanzar en la planeación eficaz de una política ambiental en la
que todos cumplamos una tarea, y la suma de tareas nos benefície
a todos.
Con este Programa, las comunidades de esta zona
fronteriza se han fijado un objetivo altamente encomiable:
demostrar que sí es posible conciliar el crecimiento económico
con la protección del ambiente; demostrar que sí es posible
conjugar las aspiraciones de progreso material con un medio que
proporcione aire limpio, agua limpia, recursos naturales
protegidos y limpios.
Quiero expresar un reconocimiento muy especial
a los miembros de las comunidades industriales y académicas, a
los integrantes de las organizaciones sociales y a las
autoridadas locales de ambos lados de la frontera.
Con este Programa, ustedes vuelven a comprobar
que la concertación de voluntades y la cooperación abierta y
genuina, constituyen la vía para enfrentar y superar los retos
compartidos.
El de Ciudad Juárez es el quinto Programa de
Calidad del Aire que se presenta, como parte del esfuerzo para
dotar a las grandes zonas metropolitanas del país, de un medio
objetivo de análisis de las condiciones atmosféricas. Este
esfuerzo comprende acciones específicas y bien dirigidas al
abatimiento de los niveles de contaminación, y plazos claros --y
esto es muy importante-- para el cumplimiento de las metas.
En estas tres años de funcionamiento, la
Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza ha avanzado mucho
en su consolidación, y esto debe satisfacernos a todos.
La Comisión --como ya se nos explicaba
antes--, ha certificado 21 proyectos para la construcción y el
mantenimiento de infraestructura hidráulica a ambos lados de la
frontera, que suman casi 500 millones de dólares.
Entre esos proyectos destacan las dos plantas
de tratamiento de aguas residuales de Ciudad Juárez, que
permitirán, por vez primera, el 100 por ciento de las descargas.
También destacan las plantas de Tijuana, Mexicali y el conjunto
de obras de la llamada frontera chica de Tamaulipas.
Con un mejor ambiente y con una atmósfera
limpia, la franja fronteriza mexicana y, señaladamente, esta
querida Ciudad Juárez, tendrán mejores condiciones para seguir
aprovechando su posición estratégica, en favor del bienestar de
sus habitantes.
Si usted me lo permite, señor Gobernador,
quiero aprovechar esta oportunidad para dar a conocer una buena
noticia para la economía de toda la frontera norte de nuestro
país.
Como ustedes saben, el Tratado de Libre
Comercio, suscrito con Estados Unídos y Canadá, está abriendo
más y mejores oportunidades para el crecimiento de la economía
mexicana.
En el contexto de una economía globalizada, el
Tratado da a México mejores condiciones para competir por
capitales, por tecnologías y por mercados. En particular, aquí
en la frontera norte, la cercanía con el mercado más importante
del mundo ofrece ventajas que debemos aprovechar para impulsar el
desarrollo de la región y un rnejor nivel de vida para su
población.
Antes de la vigencia del TLC, la franja
fronteriza disponía de instrumentos especiales para fomentar su
industria y su comercio. En especial, contaba con un régimen que
permitía importar una gran cantidad de productos con aranceles
de 0 ó 5 por ciento.
Con la conformación de la región del Libre
Comercio de América del Norte, se abrieron nuevas perspectivas
para que en materia arancelaria, la desgravación prevista en el
TLC homologue el régimen comercial fronterizo con el del resto
del país.
Al entrar en vigor el TLC, de inmediato se
desgravaron para todo el país, aproximadamente la mitad de las
fracciones arancelarias de la tarifa del impuesto general de
importación. Para el resto de las fracciones arancelarias, se
tienen previstos plazos de 5 a 10 años, hasta su total
desgravación.
Ahora bien, a fin de que la homologación de la
franja fronteriza con el resto del país se efectuara de manera
gradual y procurando el desarrollo de esta región, en diciembre
de 1993 se publicaron los decretos que establecieron un esquema
arancelario de transición del régimen de frontera, al régimen
general del país.
Estos decretos favorecen al comercio, a
restaurantes, hoteles y otros servicios, así como a la
industria, a las ramas de la construcción, la pesca y los
talleres de reparación y de mantenimiento. Los decretos
establecieron plazos para la conclusión de este régimen de
transición, el 31 de diciembre de 1998, para importaciones de
bienes provenientes de países distintos a nuestros socios en el
TLC, y el 31 de diciembre del año 2000, para importaciones en el
marco del Tratado.
Sin embargo, en los últimos meses he recibido
numerosas solicitudes por parte de los empresarios organizados de
los estados fronterizos, para reconsiderar el término previsto
de los decretos mencionados.
En vista de la necesidad de seguir apoyando la
competividad de la industria y el comercio fronterizos, me es
grato enunciar aquí en Juárez, que el Ejecutivo Federal --es
decir, yo-- he decidido prorrogar el esquema de importación de
la región fronteriza para un grupo seleccionado de productos,
hasta el 31 de diciembre del año 2002. Esta es la fecha
señalada en el Tratado de Libre Comercio, para completar la
eliminacíón de aranceles entre los socios participantes.
Los productos seleccionados son, en primer
lugar, aquellos que --bien sea en el marco del TLC e incluso
fuera de él-- no se han desgravado. En segundo lugar, aquellos
que entre 1994 y 1997, se hayan importado con un valor promedio
de al menos 150 mil dólares por año.
Con este rango, este grupo de fracciones
arancelarias representan una muy elevada proporción de las
importaciones que se realizan en esta región fronteriza e
incluyen, desde luego, los cupos asignados de productos básicos,
como el pollo, la papa y la manteca.
Por otra parte, hemos decidido también
prorrogar hasta la misma fecha, los beneficios de que goza la
franja fronteriza en algunas restricciones no arancelarias; es
decir, para el otorgamiento de permisos de importación de
algunos productos.
Con el fin de que a la brevedad posible, las
empresas fronterizas cuenten con un marco de certidumbre para
planear sus operaciones, he instruido a la Secretaría de
Comercio y Fomento Industrial, para que en el término de un mes,
presente los proyectos de decreto de prórroga correspondientes.
En todo México sabemos que la frontera
significa exigencia, ahínco, perseverancia y competitividad. El
Gobierno Federal tiene un compromiso inquebrantable con nuestras
comunidades fronterizas, porque están formadas por hombres y
mujeres, como ustedes, laboriosos, con una gran fe en México y
con un gran orgullo de ser mexicanos.
Por eso, el Gobierno de la República seguirá
atendiendo sus demandas y respaldando sus esfuerzos; es el
esfuerzo de grandes mexicanos y grandes mexicanas que tienen
confianza en sus capacidades y que están haciendo su parte por
el progreso y la justicia social que todos queremos.
Así que los felicito por su creciente
participación en esta actividad económica de la franja
fronteriza, y los exhorto a que redoblen el paso; redoblen el
paso por el porvenir de sus familias y de sus comunidades;
redoblen el paso por el porvenir de Chihuallua y de nuestro
México.
Señor Gobernador;
Señoras y señores:
Aquí, en actos como este, se está poniendo de
relieve que entre naciones vecinas, el diálogo y la cooperación
son el camino más fructífero para lograr el entendimiento mutuo
y provecho recíproco.
México está convencido de que la cooperación
implica respeto a la soberanía de cada nación; observancia de
las normas del derecho internacional; y cumplimiento del marco
convenido para acciones que puedan influir en la relación
bilateral.
Los mexicanos entendemos perfectamente que así
como nuestro país no tiene obligación de rendir cuentas de sus
actos soberanos ante nadie, otras naciones no tienen por qué
informar de los actos que se inscriban enteramente en su marco
jurídico y que se realicen estrictamente dentro de su
territorio.
Todos los mexicanos no admitimos que, en aras
de cumplir sus leyes propias, otros países realicen actos
abiertos o encubiertos que violen nuestra jurisdicción
territorial. Es inadmisible porque es una violación a nuestra
soberanía; es inadmisible porque es un atropello a nuestras
leyes, es inadmisible porque contraviene el derecho internacional
y vulnera las bases de la cooperación bilateral.
México siempre a alentado y participado
activamente en el combate al crimen organizado, en especial a que
más daño nos hace, que es el narcotráfico.
Los mexicanos siempre hemos encomiado, siempre
hemos aplaudido todo avance sustantivo y eficaz en la
persecución de las bandas que amenazan nuestra seguridad,
nuestra salud, nuestra convivencia social. Pero ninguna causa,
ninguna bandera, ninguna motivación por encomiable que parezca,
puede justificar la transgresión de nuestra soberanía, ni de
nuestras leyes en nuestro territorio nacional.
No se puede justificar, ni lo podemos aceptar
porque el límite de toda acción y de toda negociación con
México es y será siempre nuestra soberanía nacional. Ese
límite definitivamente no es negociable; está fundado en el
principio irrenunciable de defender y preservar la soberanía y
la independencia de México, de exigir el respeto de toda persona
a nuestras leyes en nuestro territorio, y de privilegiar siempre
la cooperación internacional.
México seguirá alentando la cooperación en
los asuntos internacionales de todos los ámbitos, desde los
intercambios productivos, hasta la procuración de justicia, lo
seguiremos haciendo con apego a los principios muy sólidos de
nuestra política exterior.
Lo seguiremos haciendo como ustedes están
probando aquí que es la vía correcta, la gente de Juárez y la
gente de El Paso, con respeto a la ley, con trasparencia, con
confianza mutua y con una resuelta suma de esfuerzos, pero debo
insistir ante cualquier acto que de manera deliberada, o por
negligencia amenace nuestra soberanía responderemos siempre con
todos los medios que nos dan el derecho y la diplomacia.
Responderemos con la autoridad moral que nos
confiere el ser una nación de principios justos, firmes e
irrenunciables.
Muchas gracias.
-oooooo-