Ciudad Victoria, Tamps., 31 de mayo de 1998
Versión estenográfica de las
palabras del presidente Ernesto Zedillo, con motivo de la
ceremonia conmemorativa del 250 aniversario de la fundación del
Nuevo Santander al Nuevo Tamaulipas, que encabezó en el Teatro
"Amalia G. de Castillo Ledón" del Centro Cultural
Tamaulipas, de esta ciudad.
Muy apreciado señor gobernador de Tamaulipas, licenciado
Manuel Cavazos Lerma;
Señores Presidentes de los Poderes Legislativo y Judicial del
Estado de Tamaulipas;
Señoras y señores Legisladores;
Señoras y señores Presidentes municipales de Tamaulipas;
Tamaulipecas, tamaulipecos:
Con profundo orgullo, con gran satisfacción, mi esposa Nilda
Patricia y un servidor venimos a Tamaulipas, tal como lo ofrecí
a principios de año, a unirnos a ustedes en esta gran fiesta.
Hace 250 años, José de Escandón y Helguera inició el
asentamiento de una población estable en esta tierra, que desde
entonces se ha distinguido por la reciedumbre, el valor y
patriotismo de sus hombres y sus mujeres.
El espíritu de libertad que anima a los habitantes de esta
tierra se manifestó claramente en la Revolución de
Independencia, cuando los ahora tamaulipecos aportaron
contingentes populares a la lucha contra la dominación colonial.
Después, son muchos los episodios de la historia del México
independiente, que dan testimonio del patriotismo y de la más
decidida voluntad de los tamaulipecos en defensa de la soberanía
nacional.
Los mexicanos tenemos siempre presente que aquí en Tamaulipas,
en 1829, fue derrotado el intento de someter nuevamente al
México que acababa de consumar su independencia.
Los mexicanos recordamos con emoción, el apoyo que tropas
tamaulipecas dieron al presidente Benito Juárez en la defensa de
nuestra nación contra la intervención francesa, y la energía
con que Tamaulipas se opuso a las pretensiones separatistas de
Vidaurri.
La vocación por la justicia social llevó a distinguidos
tamaulipecos a tomar las banderas liberales Y
anti-reeleccionistas, con las que se opusieron a la dictadura
porfiriana, y a combatir más tarde la usurpación, agrupándose
con el movimiento constitucionalista.
Grandes tamaulipecos han sido precursores de los más nobles
ideales del pueblo mexicano, como Lucio Blanco, respecto al
reparto agrario, y Laura Aguirre, en la educación rural.
Los trabajadores tamaulipecos contribuyeron destacadamente al
desarrollo del movimiento obrero y, en su momento, respaldaron
con toda convicción, con toda decisión, la expropiación
petrolera.
Con una gran extensión de nuestra frontera norte, en Tamaulipas
se vive todos los días el orgullo profundo de la nacionalidad
mexicana.
Por todos estos motivos, Tamaulipas es un ejemplo de la unidad
nacional y del esfuerzo que, generación tras generación, los
mexicanos hemos ido sumando para construir nuestra nación.
Hoy celebramos aquella remota primera población del territorio
tamaulipeco. Lo hacemos de cara al futuro, convencidos de que ese
pasado de trabajo, de audacia y sacrificio, es una base firme, un
cimiento sólido para superar los retos del presente y aprovechar
las oportunidades del porvenir.
Hay grandes tareas por delante que ustedes conocen muy bien,
grandes tareas en que todos los mexicanos estamos trabajando. Se
abre ante nosotros una nueva etapa de crecimiento económico que
nos estamos esforzando en consolidar y a la que Tamaulipas
contribuye con el esfuerzo de sus trabajadores, de sus campesinos
y agricultores, de sus empresarios, de sus maestros y
estudiantes, y de sus gobernantes.
En esta era de la economía global, por la frontera norte de
Tamaulipas, atraviesa la mayor parte de nuestro comercio
terrestre con el exterior, y por los puertos de Tampico y
Altamira pasa una parte, cada vez mayor, de nuestro comercio
marítimo.
Como se puede comprobar en Tamaulipas, la nueva etapa del
desarrollo de México será resultado del desarrollo vigoroso de
cada una de sus regiones.
Una nueva etapa en la que la recuperación económica se haga
tangible en un crecimiento que genere los empleos que nos hacen
mucha falta, y sustente una política social que nos permita
combatir eficazmente la pobreza y la marginación.
Una nueva etapa en que se multipliquen las oportunidades, se
fortalezcan los salarios y se mejoren los servicios de salud,
educación y vivienda.
Una nueva etapa en que se refuerce nuestro sistema de
procuración e impartición de justicia, para enfrentar con
eficacia la inseguridad y erradicar la impunidad.
Una nueva etapa de democracia plena y de un federalismo renovado,
genuino y vigoroso, que responda a la vocación federalista
tantas veces probada del estado de Tamaulipas.
Desde hace mucho tiempo, la gente de Tamaulipas ha luchado por un
federalismo auténtico en el que los tres órdenes de gobierno
trabajen coordinada y respetuosamente.
Un federalismo que fortalezca la capacidad de gestión del
gobierno estatal y de los ayuntamientos.
Y un federalismo que convoque la participación de la sociedad y
fomente un desarrollo equilibrado entre las regiones
tamaulipecas.
En Tamaulipas, como en todo México, se trabaja con ahínco para
consolidar esa nueva etapa de desarrollo. Con acierto, esta
conmemoración apunta hacia un nuevo Tamaulipas, parte
fundamental del México nuevo que estamos construyendo a lo largo
y a lo ancho de nuestra República.
Del México nuevo que estamos edificando con unidad y trabajo
cotidiano todos los mexicanos y todas las mexicanas; por eso los
felicito, por este aniversario tan significativo.
Felicito a toda la gente de Tamaulipas por el amor que tienen por
su estado y por nuestro querido México. Felicito al gobernador
Cavazos Lerma porque ha sabido congregar la voluntad de los
tamaulipecos en torno a nuestro gran proyecto nacional. Felicito
al señor Presidente municipal de Ciudad Victoria; y a todas las
mujeres y los hombres que al frente de otros municipios, trabajan
arduamente con un sentido plural que refuerza la unidad de los
mexicanos.
Felicito el patronato que ha organizado esta celebración con
diferentes eventos en representación del pueblo de Tamaulipas.
Sigan adelante tamaulipecas y tamaulipecos, construyendo el mejor
futuro que merecen todos sus hijos. Con perseverancia, con
trabajo, como el que ustedes realizan todos los días, lograremos
construir la nación fuerte, próspera y justa a la altura de
nuestra historia y de nuestras aspiraciones que todos queremos
que sea México en el siglo XXI.
Felicidades.
-oooooo-