México, D.F., 12 de mayo de 1999.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, al inaugurar la Feria Nacional de Proyectos Productivos Sociales, en el Palacio de los Deportes, de esta ciudad.

Señores Gobernadores;
Amigos y amigas empresarios sociales;
Amigas y amigos empresarios;
Señoras y señores:

Me da mucho gusto estar con ustedes para la inauguración de esta Feria de Proyectos Productivos Sociales.

Este evento es muy importante por varias razones.

En primer lugar, aquí se demuestra que impulsar las capacidades productivas de grupos comunitarios es una vía de la mayor importancia para resolver de raíz las causas de la pobreza.

Ciertamente, la pobreza se combate fortaleciendo la educación y la atención de la salud en los lugares que más lo requieren.

La pobreza se combate también llevando los servicios más necesarios, como el agua potable, la electricidad, los caminos, o incluso el teléfono, a las comunidades que todavía no cuentan con ellos.

Pero todas esas acciones necesitan el complemento productivo, porque aunque las familias cuenten con esos servicios, si no tienen forma de lograr ingresos para su sostén, no podrán mejorar sus niveles de vida en los lugares en que viven.

Si no existen opciones productivas para tener trabajo y mejorar el ingreso, entonces las personas se ven en la necesidad de emigrar para buscar oportunidades en otros lugares, incluso a veces fuera de nuestro país.

Por todo ello, el apoyo productivo es un eje fundamental de toda la política dirigida a superar la pobreza en nuestro México.

Esta Feria es también muy importante porque, a diferencia de lo que a veces se cree, al exhibir los resultados del trabajo de los empresarios sociales comprobamos que la gente que vive en condiciones de pobreza tiene una gran, una enorme capacidad de trabajo.

Los hombres y las mujeres que viven en la pobreza saben trabajar bien y muy fuerte. Lo único que necesitan es un apoyo que respete esa capacidad, que la oriente, que le dé los instrumentos necesarios para hacerla realidad.

Esta Feria es importante porque aquí los empresarios sociales pueden compartir experiencias y puntos de vista para hacer más eficientes a sus empresas.

En este sentido, me da mucho gusto que ahora contemos con la presencia de empresarios privados que están haciendo negocios, que están apoyando, que están interactuando con las empresas sociales.

Los empresarios privados, como ya lo escuchamos de la ingeniera Xóchitl Gálvez, tienen una experiencia que puede ser muy valiosa para los empresarios sociales, sobre cómo asumir la responsabilidad de arriesgar, emprender, de tener iniciativas para mejorar su producción.

Los empresarios privados tienen también una muy amplia experiencia en el paso final que representa el éxito de toda empresa, social o privada, que, como ustedes saben, es la comercialización.

Ojalá que en esta Feria puedan concretarse nuevas formas de colaboración y negocios entre los empresarios sociales y los empresarios privados.

Esta Feria también es muy importante porque aquí se exhiben y se dan a conocer los productos de empresas sociales y se ponen, además, al alcance del consumidor.

Quiero decirles, amigas y amigos, que el Gobierno de la República está fortaleciendo aún más su apoyo a los proyectos productivos de las comunidades y los grupos comunitarios que viven en condiciones de pobreza.

Tan sólo en este año, FONAES, como lo mencionaba ya el secretario Moctezuma, está apoyando la creación de 700 nuevas empresas sociales, que se añadirán a las más de 6 mil apoyadas en toda la historia de FONAES con capital de riesgo.

A partir de este año, 75 por ciento de los recursos de la SEDESOL destinados a la superación de la pobreza, los que se conocen como Ramo 26, se dirigen precisamente a los proyectos productivos.

Y de ese 75 por ciento, la mitad son para proyectos de mujeres. Porque las mujeres están demostrando una gran capacidad para emprender y desarrollar proyectos productivos, y una gran responsabilidad para cumplir los compromisos que adquieren.

Dentro del programa que anunciamos la semana pasada para actuar de manera integral en las 36 regiones más pobres del país, la parte productiva tiene la más alta prioridad.

Como todos sabemos, los habitantes de esos lugares con más pobreza son muchas veces de comunidades indígenas.

Y precisamente este año hemos aumentado la capacidad del Instituto Nacional Indigenista para apoyar proyectos productivos a través de los Fondos Regionales Indígenas.

De hecho, varias de las empresas apoyadas por FONAES que están exhibiendo aquí sus productos fueron originalmente empresas apoyadas por los Fondos Regionales Indígenas, que ahora han pasado a una nueva etapa, tras haber demostrado su capacidad para conducir sus empresas con éxito.

Este apoyo productivo a las comunidades indígenas es parte de la nueva relación que estamos construyendo entre el Gobierno, la sociedad con los pueblos y las comunidades indígenas, una relación de respeto en la que sean los propios indígenas quienes tomen las decisiones más convenientes para su desarrollo, para su futuro.

Asimismo, es muy satisfactorio que las Cajas Solidarias de Ahorro sigan fortaleciéndose y estén apoyando nuevos proyectos productivos. Es muy satisfactorio, porque estas Cajas son un resultado muy positivo del esfuerzo de las propias comunidades.

Sabemos que parte de las ganancias que obtienen algunas de las empresas sociales se depositan en las Cajas, con lo que se facilita el apoyo a más grupos, al mismo tiempo que se obtienen más ganancias por los intereses que obtienen en las Cajas.

De este modo, no es exagerado decir que las Cajas Solidarias de Ahorro ya están funcionando como pequeños bancos comunitarios.

Por otro lado, seguimos fortaleciendo el Programa de Crédito a la Palabra en beneficio de campesinos que cultivan tierras de temporal y que además son de alta siniestralidad, esto, en las 91 regiones prioritarias definidas por la SEDESOL.

¿Qué es lo que buscamos y qué es lo que estamos logrando con todos estos apoyos al trabajo de las comunidades en condiciones de pobreza?

Lo que buscamos y lo que estamos logrando es una mayor capitalización, que permita abrir nuevas oportunidades de trabajo en lugares en los que es muy difícil que lleguen por sí solas inversiones privadas.

Este es el sentido profundo de apoyar la capacidad tan grande que tiene el sector social de la economía, y que por ley --además-- estamos obligados a promover.

Lo hacemos, además, alejados de toda forma de paternalismo y de populismo, pues con los apoyos productivos no se está dando nada regalado, sino, como ya lo dije, pero vale la pena repetirlo, simplemente estamos apoyando el deseo, la voluntad y la capacidad de trabajo que tiene nuestra gente.

Desde luego, el apoyo a los proyectos productivos se acompaña de las acciones necesarias de capacitación y de asesoría técnica.

Esto significa que las iniciativas sociales se acompañan con un trabajo serio y cuidadoso para asegurar que las empresas sociales logren su autosuficiencia y puedan caminar solas.

Por todo lo que ustedes están logrando con su propio esfuerzo, quiero felicitar a los empresarios y a las empresarias sociales que están participando en esta Feria.

Felicito a quienes participaron en las siete reuniones temáticas que se realizaron en los meses anteriores en los estados que ya fueron mencionados.

Da gusto saber que los gobiernos estatales están también comprometiéndose a fondo con esa estrategia de proyectos productivos como una forma eficaz de complementar los esfuerzos de todos en contra de la pobreza.

Los resultados de esta participación de las autoridades locales se reflejan en el hecho de que en toda la historia de FONAES ya son más de 20 mil las microempresas sociales que se han apoyado, al unir los recursos federales con aportaciones estatales y aun aportaciones municipales.

Naturalmente, continuaremos llevando a cabo los demás programas contra la pobreza que están en marcha, como el PROGRESA, con el que se están fortaleciendo las capacidades de las familias que viven en comunidades marginadas para salir adelante con su propio esfuerzo.

Continuaremos apoyando el abasto de productos básicos y la nutrición de quienes más lo necesitan a través de las tiendas comunitarias DICONSA, de las lecherías LICONSA y a través del Programa de Tortilla Subsidiada.

Continuaremos apoyando la ampliación y el fortalecimiento de los servicios de educación y de salud mejorando su calidad, apoyando a quienes menos tienen.

Continuaremos ampliando la infraestructura de los servicios básicos, que hoy son indispensables para mejorar las condiciones de vida de las familias.

Así, actuando al mismo tiempo en todos los frentes, estoy seguro que seguiremos dando pasos importantes en la superación de la pobreza, pues el desarrollo de México no será completo si tantos mexicanos y mexicanas siguen viviendo en condiciones de pobreza extrema.

Seguiremos también, amigas y amigos, trabajando sin tregua en el fortalecimiento de la economía nacional, pues si toda la economía de México crece y prospera, crecerán y prosperarán también las empresas sociales.

Con una economía fuerte y con una democracia fuerte, en la que se respetan y se da lugar a todas las formas de pensar, tendremos mejores condiciones para fortalecer aún más los apoyos sociales a quienes más lo necesitan.

Hoy los mexicanos tenemos la gran oportunidad de unir una economía sólida y una democracia sólida para alcanzar el México de justicia por el que tanto hemos luchado a lo largo de nuestra historia.

Lo que estamos consiguiendo juntos se debe a la confianza de ustedes en México y en su futuro; se debe al trabajo que realizan todos los días con la confianza firme en su propia capacidad para salir adelante, se debe a su gran amor por nuestra patria.

Con el esfuerzo de todos, seguiremos construyendo el futuro mejor que queremos para nuestros hijos.

Y con esa convicción, declaro inaugurada, con mucho gusto, hoy miércoles 12 de mayo, esta Feria Nacional de Proyectos Productivos Sociales.

¡Que tengan mucho, mucho, mucho éxito!

 

-oooooo-