Los Pinos, 2 de octubre de 1997.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante la ceremonia que esta mañana encabezó con motivo del
Día del Trabajador del ISSSTE, en donde hizo entrega de Premios por Antigüedad a trabajadores del Instituto, en el Salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos.

Compañero Héctor Valdés Romo, dirigente de los trabajadores al servicio del Estado y del Congreso del Trabajo;
Compañero Marcelino Miranda, secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE;
Compañeras y compañeros del ISSSTE:

Es para mí motivo de profunda satisfacción celebrar con ustedes el Día del Trabajador del ISSSTE. Hoy festejamos a las mujeres y los hombres que hacen posible el funcionamiento de una muy sólida institución, dedicada a respaldar la salud y la seguridad social de los trabajadores del Estado y sus familias.

Gracias al esfuerzo de ustedes, el ISSSTE llega a su trigesimoséptimo aniversario manteniendo íntegro su compromiso con sus más de nueve millones de derechohabientes. Por eso, me ha dado mucho gusto entregar premios a once trabajadores del ISSSTE que se han distinguido por su perseverancia en el Sector Público, y desde aquí quiero enviar un saludo a los otros más de nueve mil trabajadores del ISSSTE que hoy también reciben muy merecidos reconocimientos. ¡Felicidades, compañeras y compañeros!

Es muy satisfactorio apreciar que con la voluntad de superación que distingue a los trabajadores del ISSSTE, el Instituto avanza en la modernización de sus estructuras operativas para cumplir la parte que le corresponde en la reforma del Sector Salud.

Para tener un pueblo mejor dispuesto al trabajo en todas las tareas del desarrollo es preciso extender la cobertura y elevar la calidad de los servicios que ofrecen las instituciones públicas de salud y de seguridad social. Este es el sentido del fortalecimiento de las acciones a que hizo referencia el Director del Instituto; este es el sentido de los programas de telecomunicación y la modernización de equipos y sistemas de los que aquí se ha hablado. Todas las áreas de esta institución pasan y deben seguir pasando por una transformación profunda, para elevar su eficiencia y su productividad, para dar a sus derechohabientes una atención con la calidad que esos derechohabientes merecen.

Como bien lo dijo el Director, lo más importante del ISSSTE son sus trabajadores. Por eso, quiero hacer un reconocimiento muy especial a su permanente interés por la superación de sus centros de trabajo para servir mejor a nuestros compañeros del servicio público y a sus familiares.

(¿Será para mí la llamada?) (Aplausos.)

Desde luego comparto con ustedes su inquietud por avanzar en el mejoramiento de sus condiciones laborales, de sus ingresos y, en general, de los recursos que faciliten al ISSSTE el cumplimiento de sus objetivos. Por eso, instruyo al Director para que continuemos haciendo el máximo esfuerzo para el cumplimiento de ese propósito que es tan importante para los trabajadores del ISSSTE, pero también muy importante para todos los que laboramos en el servicio público.

Así como en el momento más difícil hicimos el mayor de nuestros esfuerzos para mantener y mejorar la operación del Instituto, ahora que con el esfuerzo de todos los mexicanos comienza a rendir frutos, sostenemos nuestro compromiso con el fortalecimiento de esta noble institución.

Trabajando en armonía, como hasta ahora, con el mismo compromiso que los ha distinguido, podremos ir más adelante en la medida que las circunstancias y la disponibilidad de recursos lo permitan.

En el ISSSTE, como en el conjunto de las instituciones del Estado, podremos seguir avanzando si trabajamos con disciplina y constancia, con responsabilidad en el manejo de los recursos y pensando siempre en servir mejor. El manejo honesto, responsable y eficiente de los recursos que son de todos los mexicanos, es hoy más que nunca esencial para dar firmeza y continuidad a nuestras instituciones. Será también un componente central y fundamental de la estabilidad económica que estamos construyendo todos los mexicanos.

Ya recordaba José Antonio, que hace unos días hablaba de estos asuntos con mis colaboradores más cercanos. En esa ocasión pedí a los miembros del Gabinete que tuvieran el mayor cuidado en la elaboración de sus proyectos de presupuesto para el año entrante. Presupuesto que habremos de someter, en presupuesto para el año entrante. Presupuesto que habremos de someter, en su oportunidad, conforme a lo que dispone la Constitución a la consideración de la Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión.

Les instruí a los miembros del Gabinete que tuvieran el mayor cuidado para mantener la disciplina en las finanzas públicas, pues no hacerlo afectaría adversamente el desempeño de nuestra economía y esto a su vez dañaría nuestro trabajo diario por el bienestar social.

Les expuse que el proyecto de presupuesto que enviemos a la Cámara de Diputados, deberá proponerse a hacer más con menos, y ser congruente con los ingresos fiscales, de otra forma se tendría que aumentar de nuevo la deuda pública, interna y externa, en relación al tamaño de nuestra economía; se deterioraría significativamente la cuenta corriente de la balanza de pagos; volvería a crecer la inflación, y más pronto que tarde se interrumpiría la recuperación de la economía, que con gran esfuerzo y sacrificio de todos los mexicanos se inició desde 1996.

Nuestro presupuesto para 1998, además, debe reflejar claramente nuestras responsabilidades adquiridas con las instituciones, para que sigan sirviendo al pueblo, y con los Gobiernos, estatales y municipales, para seguir avanzando en el fortalecimiento de nuestro Federalismo.

Pero especialmente el presupuesto debe seguir reflejando nuestras prioridades sociales, como la educación, la salud, el combate a la pobreza, el desarrollo social, que son las actividades más importantes del Gobierno.

Las acciones encaminadas a la justicia social son las que más energía nuestra reclaman y son, también, afortunadamente las que reciben la mayor proporción del presupuesto.

He dicho, y lo repito ante ustedes, compañeras y compañeros, que en la medida en que crezca nuestra economía podremos aumentar más el gasto social, de aquí la importancia de no poner en riesgo la recuperación.

Recordemos que tristemente, cuando se han desatado las dificultades financieras, y se tienen que efectuar ineludibles ajustes fiscales, es también irremediablemente afectado el gasto social, y no debemos permitir que eso vuelva a ocurrir.

Por eso es tan importante tener siempre en mente que lograr un avance sustantivo en nuestros propósitos nacionales de justicia social, requiere necesariamente una economía vigorosa y en franco crecimiento.

Por eso es tan importante que conservemos y fortalezcamos las condiciones para dar estabilidad y certeza a ese crecimiento económico que queremos, no como objetivo, sino como medio para alcanzar la justicia social.

Por eso, como ustedes saben, he convocado a todos los sectores y a todas las fuerzas políticas del país para que acordemos una política económica para el crecimiento como medio para avanzar en la justicia social; he convocado a establecer una política económica de Estado que sea promovida, independientemente de preferencias políticas y en la que perseveremos en el largo plazo.

No debemos olvidar que si hemos logrado iniciar con vigor el crecimiento económico, por cierto, un vigor que no había tenido nuestra economía en más de tres lustros, ha sido porque los mexicanos supimos ajustarnos a la realidad y porque hemos sabido sacrificar con sumo presente a cambio de seguridad y bienestar para el futuro.

Debemos recordar en todo momento que no trabajamos nada más para este año ni para este sexenio. Las transformaciones que hemos emprendido en la política, en la economía y en la convivencia social de los mexicanos son para crear las bases de un futuro mejor para todos, más allá de ideologías, más allá de partidismos, más allá de intereses particulares o sectoriales.

Este es también el sentido profundo de la Reforma del Sector Salud en la que participan ustedes con gran entusiasmo y gran eficacia mis compañeros los trabajadores del ISSSTE.

Los convoco, compañeras y compañeros, a seguir trabajando responsablemente, a seguir uniendo esfuerzos y voluntades para hacer del ISSSTE una institución cada día mejor. Esta es una tarea que requiere un compromiso firme de cada uno, y requiere también mucho, mucho trabajo.

Sabemos que no hay caminos fáciles para construir un futuro mejor; sabemos también que no hay imposibles cuando se tiene la voluntad, la capacidad y la unidad necesaria para salir adelante; el esfuerzo --yo sé que ustedes están de acuerdo conmigo-- vale la pena.

Nuevamente felicito a todos ustedes en la conmemoración de su día.

Con el ejemplo de los trabajadores del ISSSTE, con su esfuerzo al lado de todos los mexicanos seguiremos avanzando.

Muchas gracias.



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