México, D.F., 12 de septiembre de 1997.

Versión estenográfica de las palabras del presidente Ernesto Zedillo, durante la ceremonia que encabezó con motivo del CL Aniversario del Batallón de San Patricio, hoy en la mañana, en la
Plaza de San Jacinto, en esta ciudad.

Excelentísimo señor Sean O'Huighinn, embajador de Irlanda en México;
Muy distinguidos miembros del Cuerpo Diplomático;
Señoras y señores:

Esta solemne ceremonia une a dos pueblos, vinculados por una larga tradición de mutuo aprecio y de creciente amistad: Irlanda y México.

En este acto nos une el recuerdo de un gesto heroico: la deuda permanente de gratitud que tiene México con los jóvenes soldados irlandeses del Batallón de San Patricio.

Hace siglo y medio estos jóvenes escucharon la voz de la justicia, la voz de la dignidad y el honor, y en un acto de conciencia abandonaron las filas de un ejército invasor para sumarse a los patriotas mexicanos que hacían frente a una agresión que carecía de toda justificación. La mayoría de ellos perdió la vida con valor ejemplar en los campos de batalla de la que habían escogido como su segunda patria.

Hace ciento cincuenta años, aquí en San Angel, en Mixcoac y en Tacubaya, más de 60 valientes integrantes del Batallón de San Patricio, fueron ejecutados como desertores, en tiempo de guerra, por haber obedecido su conciencia.

Los diez soldados que no recibieron la pena de muerte fueron azotados y sus rostros fueron marcados con hierro candente; pero ninguno de ellos sufrió el oprobio con que quisieron cubrirlo sus verdugos. La horca, el látigo y el hierro hicieron de ellos mártires de los más altos ideales que entonces y ahora, en cualquier lugar de la tierra, sostienen las mujeres y los hombres de bien: la paz, la justicia, la libertad.

Honramos hoy la memoria del Capitán irlandés, John Riley y de los hombres que al seguirlo y luchar por México defendían también la soberanía de su patria y el derecho a ella, de todas las naciones.

Al honrar el recuerdo de los irlandeses que ofrendaron sus vidas en México por la dignidad de los seres humanos, honramos también nuestro compromiso de mantener vivos sus ideales y defender siempre los valores por los que ocupan un sitio de honor en nuestra historia.

Irlanda y México trabajan de manera conjunta para que la autodeterminación de las naciones y el respeto mutuo a la soberanía de cada país hagan imposibles nuevas agresiones.

Al conmemorar la gesta heroica del Batallón de San Patricio honramos la memoria de todos los hombres y de todas las mujeres que han luchado y siguen luchando por construir un mundo más justo, más incluyente y más democrático, independientemente de su origen étnico, su condición social, su herencia cultural y su filosofía de vida.

Queremos un México y un mundo donde no haya lugar para las armas ni para la violencia.

Un México y un mundo donde el diálogo, la conciliación de intereses y el entendimiento sean los medios que permitan satisfacer las legítimas aspiraciones de justicia, dignidad y convivencia pacífica de las personas, las comunidades y los pueblos.

La solidaridad del Batallón de San Patricio está para siempre en el corazón de México.

En nombre del pueblo de México saludo hoy al pueblo de Irlanda, y le expreso nuestra eterna gratitud.



-oooooo-