Comunicado No. 1314
Tlalixtac de Cabrera, Oax., febrero 17, 1999.
Hay que ganar la carrera al
deterioro de bosques y selvas de México
El presidente Ernesto Zedillo propuso acciones de prevención y
rehabilitación forestal, para ganar la carrera al deterioro de
los bosques y selvas de nuestro país y alcanzar el equilibrio
ecológico del que han carecido desde los tiempos de la Colonia.
El Jefe de la Nación destacó que en 1999 vamos a reforestar 160 mil hectáreas, se recolectarán y distribuirán 30 toneladas de semilla, y se producirán cerca de 300 millones de plantas que se utilizarán en el siguiente ciclo de reforestación.
Subrayó los trabajos para mejorar las técnicas de reforestación, selección de semillas y readecuación de especies. Dijo que se cuenta ya con 37 bancos de germoplasma para mejorar genéticamente los bosques.
Estamos reforzando el proceso de evaluación y seguimiento, dijo el presidente Zedillo y consideró que no basta con plantar. Necesitamos asegurar índices de prendimiento aceptables, que garanticen la formación progresiva de áreas forestales en terrenos yermos.
También dijo que desde al año pasado, enfrentamos algunas restricciones presupuestales, sin embargo, no dejaremos que esta limitante afecte las acciones de protección y restauración de nuestros bosques y selvas.
Por el contrario, abundó, este año se incrementó significativamente en una quinta parte, en términos reales, los recursos económicos que se dedican al aspecto de reforestación. Este año, el presupuesto previsto es de más de 300 millones de pesos.
Esta reunión de Protección y Restauración de Ecosistemas Forestales, a la que concurrieron más de dos mil campesinos, pequeños propietarios, grupos ecologistas, y brigadas de protección forestal, se desarrolló en el Vivero El Estudiante, municipio de Tlalixtac de Cabrera.
Aquí, el presidente Ernesto Zedillo informó que el presupuesto para la lucha contra los incendios forestales en 1999, es mucho mayor del que se contaba el año pasado, en un 67 por ciento mayor; en términos reales.
Adicionalmente, --añadió--, no obstante la restricción de recursos presupuestales para este año, hemos vuelto a integrar en el Presupuesto de Egresos de la Federación, el Fondo para la Atención de Desastres, que cuenta con un monto superior a los 3 mil 640 millones de pesos.
Recordó que en 1998, a través del Programa Nacional de Reforestación, atendimos 200 mil hectáreas, y se superó con mucho la meta de 140 mil que nos habíamos propuesto.
Enseguida, el Jefe del Ejecutivo Federal mencionó que el presupuesto del Programa de Desarrollo Forestal creció 61 por ciento, en términos reales. Con este Programa, trabajamos con las comunidades que poseen muchos de los bosques de México, especialmente comunidades indígenas, con el fin de que tengan la capacidad de protegerlos, explotarlos racionalmente y aun incrementarlos.
Afirmó que son mucho lo que valen nuestros bosques y nuestras selvas, para nosotros y para las futuras generaciones, ya que de nada sirve alcanzar una mayor producción económica hoy, si eso se hace a costa de destruir las opciones del mañana.
Por ello, remarcó, estamos decididos a construir las bases de un crecimiento que, al mismo tiempo, nos permita desarrollarnos y generar oportunidades de trabajo para todos, que nos permita también conservar el patrimonio natural que siempre ha sido y deberá ser, fundamentalmente de la grandeza de México.
Mencionó de manera especial la destrucción de bosques por negligencia. Casi la totalidad de los incendios en éstos, lamentablemente tienen su origen en actividades humanas, especialmente las agropecuarias.
Hizo ver la necesidad de transformar las técnicas tradicionales de uso del fuego en las zonas rurales, sobre todo en las más vulnerables. "No podemos poner en riesgo cientos de hectáreas, simplemente para preparar una milpa familiar, de la que además se obtienen muy bajos rendimientos".
Recordó los meses pasados de verdadera angustia, al tener que enfrentar más de 14 mil incendios forestales; algunos de ellos de grandes proporciones.
Pidió sustituir la antigua técnica agrícola de "rosa, tumba y quema", por la de "rosa, tumba y pica".
En su oportunidad, la titular de la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, SEMARNAP, Julia Carabias Lillo, dijo que el año de 1998 fue el año de mayor destrucción de nuestros recursos forestales por motivo de los incendios, que espera lo recordemos como un año excepcional, que nunca lo volvamos a vivir.
Debemos aprender las lecciones de esta amarga experiencia y debemos prepararnos cada vez mejor, sociedad y Gobierno, para poder enfrentar posibles incendios que van a ocurrir, dijo.
Tenemos que enfrentar directamente las causas que provocan los incendios, y ser más eficientes en el combate de los mismos y abocarnos a restaurar las áreas que se afectan. Convocó a trabajar juntos en esta vertiente, sociedad, Gobierno Federal, gobiernos estatales y municipales.
"Hoy, señor Presidente, cada una de las 85 zonas de restauración ecológica que usted decretó, que abarcan 188 mil hectáreas, cuentan ya con programas de manejo. Están todos publicados en el Diario Oficial de la Federación y en ellos incluyen las acciones que en cada una de estas zonas se están llevando a cabo: Conservación de Suelo y Agua, Revegetación Natural, Reforestación, Cercado, y establecer Viveros en aquellas áreas en donde no había especie nativa", refirió la secretaria Julia Carabias.
El Jefe del Ejecutivo Federal, en su mensaje, expresó que nuestros bosques y selvas sufrieron daños de enorme consideración; sin embargo, los mexicanos no nos resignamos a perder las áreas devastadas por el fuego. Actuamos inmediatamente para hacer frente a los siniestros, y de este modo, pudimos evitar que los daños fuesen aún mayores.
Hizo ver que en septiembre pasado, se decretaron 85 zonas de restauración ecológica en 21 entidades federativas, con una extensión total de 188 mil hectáreas de interés especial para la conservación.
En este sentido, detalló la reciente aprobación de la Norma Oficial Mexicana sobre Uso del Fuego, la cual ahora es preciso dar a conocer, difundirla, respetarla y aplicarla.
Planteó la necesidad de la participación social que calificó como una reserva valiosa para enfrentar con decisión el desafío que nos plantea ahora el nuevo periodo de estiaje.
Tenemos que estar muy pendientes y trabajar muy duro para evitar y combatir con eficacia los incendios que podrían destruir más áreas boscosas.
Reconoció una vez más la valiosa y decidida participación del Ejército Mexicano. Además de la decisiva participación de los soldados mexicanos en el combate a los incendios, los viveros militares produjeron 35 por ciento de las plantas del Programa Nacional de Reforestación.
El Mandatario mexicano resaltó el creciente interés que ha despertado entre los empresarios mexicanos, la protección de bosques y selvas. Durante el año pasado, grupos empresariales e industriales comprometieron más de 15 millones de pesos para contribuir en la restauración ecológica.
En esta reunión, Manuel Hernández Gómez, presidente de la Comisión de Bosques y Selvas de la H. Cámara de Diputados, elogió la tarea gubernamental para la protección de bosques y selvas, pero hizo ver la necesidad de redoblar esfuerzos en este sentido por parte de la sociedad en su conjunto.
Pedro Vidal García Pérez, presidente del Comisariado de Bienes Comunales de Ixtlán de Juárez, dijo que las comunidades forestales en Oaxaca, apoyan las estrategias de coordinación para la salvaguarda forestal.
A esta reunión asistieron el titular de la secretaría de
Desarrollo Social, Esteban Moctezuma Barragán; el general
Enrique Cervantes Aguirre, secretario de la Defensa Nacional; y
el gobernador del estado, José Murat Casab; así como
autoridades federales, estatales y municipales.
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